sábado, 11 de febrero de 2017

ALFONSO IV.LOS SUBSIDIOS DE LA CAMPAÑA GRANADINA


Alfonso IV "El Benigno"
Alfonso IV, segundo hijo varón de Jaime II llegó al poder a causa de la renuncia al trono del primogénito de Jaime. El infante Jaime, primer varón de Jaime II, no quiso asumir la Corona y ya en vida de su padre, se apartó de la política. Esta insólita decisión convirtió a su hermano Alfonso en heredero y como tal fue jurado en las Cortes de Zaragoza (1320) cuando tenía 21 años.
Su primera acción notable fue la conquista de Cerdeña, a la que partió acompañado de su esposa, Teresa de Entenza, quien siguió la costumbre de las reinas medievales de permanecer en el campamento durante las operaciones militares. La reina falleció poco antes que su suegro Jaime II, sin poder ver a su esposo coronado. La ceremonia de coronación, celebrada en Zaragoza, fue una de las más famosas en la Edad Media, gracias a las notables aportaciones procedentes de los tres territorios principales de la Corona de Aragón: los judíos aragoneses contribuyeron con 90.000 sueldos barceloneses, los catalanes con 77.000 y los valencianos con 33.000. A la ceremonia acudieron muchos representantes extranjeros, dada la relevancia de la Corona en el ámbito mediterráneo y por el carácter conciliador que el rey Alfonso IV había mostrado con su política diplomática ya como infante, en tiempos de su padre. Así, acudieron a Zaragoza embajadores de Castilla. Navarra, Bohemia, Granada y Tremecén, entre otros.
Tras la coronación, el nuevo monarca juró los fueros y confirmó los privilegios y libertades del reino, impulsando de este modo la pacificación interna que ya había promovido Jaime II al atender las demandas de los nobles y ricoshombres de Aragón, Cataluña y Valencia. Los únicos conflictos entre el rey y la nobleza surgieron a causa de las ambiciones que su segunda esposa, Leonor de Castilla, tenía para sus hijos. La creación del Marquesado de Tortosa, conformado con donaciones territoriales pertenecientes al Reino de Valencia, con objeto de dotar de soberanía al primero de sus hijos con Leonor, ignorando los derechos del heredero Pedro (hijo del primer matrimonio del rey) provocaron el mayor enfrentamiento con la nobleza valenciana de todo el reinado de Alfonso IV. Solucionado este conflicto con la revocación de las donaciones, los nobles se mantuvieron siempre fieles al rey y a su heredero legítimo, el futuro Pedro IV
Alfonso IV concedió el mismo privilegio dado por su padre Jaime II a los vecinos de Sos en 1302 de no satisfacer derechos de molienda a cambio del pago de 300 sueldos anuales, confirmándolo en Valencia a 3 de abril de 1329.[1]
Este mismo año, y también desde Valencia, el rey hacía los preparativos necesarios para la gran entrada en tierras nazaríes prevista para la primavera de 1330. Fue el momento en que se realizaron las primeras peticiones de subsidios a Cataluña y Aragón. Así el 5 de diciembre de 1329 los consejeros reales Esteban Gil Tarín y Pere de Martorell, baile general del reino, fueron enviados a 54 unidades fiscales de Aragón para negociar el subsidio. Con posterioridad se realizaron más peticiones en el año 1332 y 1333. Entre estas 54 ciudades y villas se encontraba Sos. El 30 de septiembre de 1330 el enviado a la villa de Sos fue Pedro de Canellas, con el mismo fin que su predecesor, al igual que el 26 de noviembre de 1332 lo hiciera el emisario Ferrer de Lanuza. El subsidio pedido a la villa de Sos en 1332 ascendía a 1.100 s.j., teniendo como plazo para su entrega hasta el 31 de julio de 1333.[2]
También, dado el numeroso contingente de voluntarios que aportaron las Cinco Villas a los ejércitos que combatieron en el sitio de Nápoles, el rey quiso atestiguar la valentía de estos guerreros, y singularmente los de Sos, y en el mismo campo de batalla recompensó al magistrado de la villa de Sos con la prefectura y el gobierno de la fortaleza, suprimió el gobernador y eximió a los habitantes de Sos del juramento y contribución de sangre[3].
Debido a las discordias que había sobre un molino que el monasterio de Leire poseía en el río Aragón, en el territorio aragonés de El Real, y al que los habitantes de ésta villa y los de Sos, muchas veces no llevaban el trigo a moler, sino que lo hacían en los molinos de Sangüesa, el rey Alfonso, con el fin de preservar de todo perjuicio al reino de Aragón, dictó orden el 11 de octubre de 1330 ordenando a los vecinos de Sos y de El Real que llevaran su trigo a moler en el molino situado en las tierras de Aragón[4].
                    Alfonso IV murió en Barcelona el 27 de enero de 1336. Los reinos de Aragón, Valencia, Cerdeña,el condado de Barcelona y los territorios supeditados a éste fueron heredados por su segundo hijo, Pedro.Las posesiones de su primera esposa, el condado de Urgel y los señoríos de Entenza y Antillón los heredó su tercer hijo, Jaime. Poco antes de su muerte, su esposa y los dos infantes de su segunda esposa huyeron a Castilla temiendo las represalias del heredero Pedro.(Continuación)




[1] Archivo de la villa de Sos, 1329. A.C.A. R.C.reg.858, ff. 69v-70v.
[2] Manuel Sanchez Martínez.Sobre la fiscalidad real en el reino de Aragón durante el primer tercio del siglo XIV: los subsidios para la campaña granadina (1329-1335). 
[3] Isidoro Escagües Javierre. Las Cinco Villas de Aragón, pag. 201.
[4] A.C.A., C, reg. 523, f. 142v.



BIBLIOGRAFÍA

-ABELLÁ SAMITIER, JUAN. Selección de documentos de la villa aragonesa de Sos (1202-1533) I.F.C. (C.S.I.C.) Excma Diputación de Zaragoza, 2009.
-SÁNCHEZ MARTÍNEZ,MANUEL. Sobre la fiscalidad real en el reino de Aragón durante el primer tercio del siglo XIV: los subsidios para la campaña granadina (1329-1335) RHJZ 67-68, año 1993, pp. 7-42.
-ESCAGÜÉS JAVIERRE, ISIDORO. Las Cinco Villas de Aragón. Ed. Moderna.Vitoria, 1994.
-Coleccionable Reyes y Reinas de Aragón. Heraldo de Aragón
En la web:
-www. enciclopedia-aragonesa.com. Alfonso IV "el Benigno"