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domingo, 9 de agosto de 2026

INAUGURACIÓN DE UN PARQUE CANINO EN SOS

 



                    Cada vez son más las familias de Sos del Rey Católico que adoptan un perro como animal de compañía, pasando a tener un importante lugar en los hogares, pues hay quien los considera como un miembro más de la familia. Por eso, el Ayuntamiento de la localidad ha estrenado un parque canino ubicado junto al polideportivo y la piscina. Un espacio ideal para que los perros corran, jueguen, se ejerciten y hagan nuevos amigos perrunos.

               El parque abrió sus puertas el pasado 1 de agosto, tiene una superficie de unos 1700 m², el suelo es de césped, está totalmente vallado en todo su perímetro y dividido en dos zonas por si algún perrito necesita su propio espacio por ser incompatible con otros canes. También cuenta con una zona de arena, fuentes para personas, adaptadas para los perros, y mesas con bancos para relajarse mientras ellos disfrutan. Y en nada, cuando crezcan los árboles, habrá una buena sombra.

                   Con este nuevo rincón, seguro que los cánidos de Sos van a vivir ¡a cuerpo de Rey!


domingo, 12 de enero de 2025

ARBE

 

El término de Arbe (en primer plano, visto desde el Parador de Turismo)

            Arbe es un despoblado situado al noroeste del núcleo urbano de Sos del Rey Católico, donde comienza el llano que llega hasta Sangüesa, junto al barranco que lleva el mismo nombre (barranco de Arbe) y que tiene su origen en las proximidades del monasterio de Valentuñana, a partir del punto donde confluyen los barrancos de Calderón y de Las Fuentes y, discurriendo por la zona septentrional de la Villa, desemboca en el río Onsella, cerca de las huertas del Ramblar. 

                Marcelino Cortés Valenciano, doctor en filología, nos dice que el topónimo “Arbe” se ha formado a partir de la raíz hidronímica “ar”, a la que Hans Krahe dio el significado de “agua corriente”, “agua que fluye”, al que se ha añadido el sufijo “be”, parte baja, suelo, (en vizcaíno y guipuzcoano), en el que, posteriormente, se ha producido “el habitual trasvase de un primitivo hidrónimo a topónimo, dando nombre, el curso de agua, al terreno por el que discurre[1]".

                 La primera referencia que tenemos de Arbe la encontramos en un documento del monasterio de Leire, fechado el 26 de diciembre de 1032, por el que el rey Sancho el Mayor entrega al citado monasterio unas propiedades, entre las que se encuentra una viña: “et in arrigu de Arbe, unam  uineam”[2]. Con posterioridad, aparece hasta en cuatro ocasiones más en el mismo siglo (Xl), en el cartoral de San Esteban: “In arrigo de Arbi una argençata”[3]; “In arrigo de Arbe”[4]; “una pieça in via de Arbi”[5]; “Et uno ortale in Arbe”[6].

            En 1395 fue un enclave comprado, con su jurisdicción, a la Corona por la noble familia de los Lozano por 200 florines de oro, 4.000 sueldos y cuatro dineros jaqueses, aunque el monarca se reservó el derecho de retracto mediante un instrumento de gracia confeccionado el 20 de julio de ese mismo año[7]. Poco tiempo después, el 3 de septiembre de 1400, Martín I dio licencia al consistorio sosiense para redimir Arbe de la parentela noble[8], tras lo cual la aldea pasó a estar bajo control de Sos durante el resto de la Edad Media.

            Posteriormente debió ser derruido y abandonado, pues el geógrafo Juan Bautista Labaña, en su “Itinerario del Reino de Aragón” de 1610, hace referencia a Arbe diciendo que “fue lugar de Sos. Está arruinado”[9].

             Pascual Madoz, en su "Diccionario geográfico-estadístico e histórico de España" de 1848, hablando del río Onsella, comenta: "...sus aguas dan movimiento al molino harinero llamado de Arbe, y benefician muy notablemente la hermosa vega, llamada Huerta del Ramblar[...] la cual es muy feraz y produce muchas frutas, legumbres y otros artículos de mejor calidad". Según comenta Carlos Ripalda, fue el último molino que dio servicio a Sos, hasta finales del siglo XIX[10].

                También se sabe que Arbe tuvo una ermita dedicada a los hermanos S. Cosme y S. Damián, cuya primera referencia aparece en el Cartoral de la abadía de San Esteban de Sos, iniciado por García Garcés en 1059: "el uno ortale in Arbe ad Sancti Cosme et Damiani" (hoja 2v). En 1610, cuando Labaña pasó por Sos ya nos dijo que el lugar estaba "arruinado", y posteriormente, en 1628, el obispo de Jaca, en una visita que hace a Sos, en la que menciona todas sus ermitas (trece en total)[11], no nombra la de San Cosme y San Damián. Sin embargo, el 13/11/1644 el arzobispo Julio Rospillesi, legado y nuncio del Papa Inocencio X, otorga a Tomás Marco, beneficiario en la iglesia de Sos, el beneficio eclesiástico de la iglesia de los santos Cosme y Damián. en el distrito de Sos y su jurisdición del Arbe y Val de Onsella, vacante por fallecimiento de Policarpo Monteverde[12].

          Dos siglos después, Mateo Suman, en sus “apuntes para el diccionario de las Cinco Villas” cita una ermita de San Cosme, ubicándola también en Arbe. Un documento de 1810 y  Madoz en 1848 nombran también la ermita de San Cosme, sin datos sobre su ubicación, pero ninguno de ellos menciona la advocación a San Damián. ¿Pudiera ser que, a mediados del siglo XVII, se reconstruyera la primitiva ermita del siglo XI y tanto Suman como Madoz, al nombrar la advocación, se olvidaran mencionar al hermano de San Cosme?

            Tras la aparición de esta ermita en el diccionario de Madoz ya no aparece ni se cita en ningún otro documento posterior, por lo que hay que suponer que quedó derruida a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

Barranco de Arbe

               Desconocemos su exacta ubicación sobre el terreno, pero José Ramón Gaspar, en su reciente publicación de “las ermitas de las Cinco Villas de Aragón”, la sitúa en las proximidades de la desembocadura del barranco de Arbe con el río Onsella, donde restos pétreos de la ermita se utilizaron en la construcción de edificaciones rurales próximas, como una estela funeraria formando parte del muro de un corral u otras piedras que “se utilizaron en el siglo XX para colocarlas como escollera en el mismo barranco de Arbe[13].

              Hoy en día no queda resto alguno de la existencia del poblado. Actualmente, el término de Arbe son todo tierras de cultivo, exceptuando el vergel que supone la típica vegetación arbustiva de ribera que acompaña el curso del barranco y las pequeñas lomas y cimas del terreno, no cultivables,  cubiertas de los propios arbustos, matas y matorrales de monte bajo, propio de la zona, a base de aliagas, romero, sisallo, bochas, ontinas... 








[1] Cortés Valenciano, Marcelino. Toponimia de Sos del Rey Católico, pp. 60-62; “La naturaleza lingüística de la terminación –be en la toponimia del Alto Aragón”, pp.67-69.

[2] D.M.L., doc.23. 26 de diciembre de 1032.

[3] Cartoral de Sos., p. 2v, lín. 4.

[4] Id., p.2v, lín. 6.

[5] Id., p.2v, lín. 22.

[6] Id., p.2v, lín. 24.

[7]Abellá Samitier. “Los orígenes de una élite rural: la casa de ganaderos de Sos a finales de la Edad Media.” P. 70

[8]Atanasio Sinués Ruiz, Antonio Ubieto Arteta. El patrimonio real en Aragón durante la Edad Media. Zaragoza, Anubar Ediciones, 1986, pp. 75-76, citado en cita 17 en: op. cit: Abellá Samitier, “los orígenes…” pp. 70-71.  

[9] Labaña, Juan Bautista. Itinerario del Reino de Aragón.

[10]Ripalda Gabás, Carlos. “Río Onsella, fuente de vida”, p.178.

[11] Libro de mandatos II, f.7. Sos.

[12]A.H.P.Z. Pergamino nº 514. 000023/000014

[13]Gaspar, José Ramón. Las ermitas de las Cinco Villas de Aragón, p. 200.






BIBLIOGRAFÍA

 

-ABELLÁ SAMITIER, JUAN. “Los orígenes de una élite rural: la casa de ganaderos de Sos a finales de la Edad Media”. STVDIUM, revista de Humanidades, nº 17, pp. 66-95.

-CORTÉS VALENCIANO, MARCELINO. El cartoral de Sos del rey Católico (1059-1130) Reedición y estudio lingüístico. Fuentes Históricas Aragonesas, nº 92. I.F.C. Excma. Diputación de Zaragoza. Zaragoza, 2020.

-CORTÉS VALENCIANO, MARCELINO. “La naturaleza lingüística de la terminación –be en la toponimia del Alto Aragón.” Revista de filología Alazet, nº 34, pp. 63-86. I.E.A. Huesca, 2022

-CORTÉS VALENCIANO, MARCELINO. Toponimia de Sos del Rey Católico. Cuadernos de Aragón, 58. I.F.C. Zaragoza, 2015.

-GASPAR, JOSÉ RAMÓN. La ermitas de las Cinco Villas de Aragón. C.E.C.V., I.F.C. Ejea de los Caballeros (Zaragoza), 2021.

-LABAÑA, JUAN BAUTISTA. Itinerario del Reino de Aragón. Estudio previo de Antonio Paulo Ubieto Artur. Anubar. Zaragoza, 1992.

-MADOZ, PASCUAL. Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posiciones de Ultramar. Edición facsímil. D.G.A. Valladolid, 1985.

-RIPALDA GABÁS, CARLOS. “Río Onsella, fuente de vida” Revista Zangotzarra, nº 26, pp.170-190. Grupo cultural Enrique de Albret, año 26. Sangüesa (Navarra),2022.

-SUMAN, MATEO. Apuntes para el diccionario geográfico del Reino de Aragón. Partido de Cinco Villas. Según el ms. 9-5723 de la R.A.H. de 1802. Edición de Josefina Salvo Salanova y Álvaro Capalvo Liesa. I.F.C., D.P.Z. Zaragoza, 2015.

 








domingo, 18 de agosto de 2024

SENDERISMO. RUTA 6. FUENTE LA RETADOLLA-CERRO DE LA MINA-VALENTUÑANA

 

Cerro de la mina, visto desde la carretera de Navardún, paso intermedio de nuestra ruta.

                           Recorrido circular de tres horas de duración (ida y vuelta), de dificultad media, pues tanto el ascenso como el descenso del cerro hay que realizarlo atravesando la agreste y salvaje vegetación, ya que no existen caminos ni sendas.

                         Tras llegar a la fuente de la Retadolla ascenderemos al cerro de la Mina, ubicado al norte del municipio de Sos del Rey Católico, en la partida conocida como Arbe, a poco más de un kilómetro de distancia del núcleo urbano; descenderemos por la ladera opuesta al ascenso y regresaremos a Sos pasando por el convento de Valentuñana.

Portal del Mudo, punto de inicio del recorrido

                         Comenzamos el recorrido en la carretera de circunvalación de Sos del Rey Católico, frente al Portal del “Mudo”. Iniciamos la marcha en el camino que hay junto a la única casa existente frente al citado portal y, nada más empezar el camino, tomamos el primer desvío a nuestra derecha, rodeando la casa, e iniciamos el descenso de la colina sobre la que se asienta Sos. Cruzamos la carretera y continuamos descendiendo hasta salir junto a una nave en la carretera  de Navardún (A 1601). De frente podemos ver el cerro de la Mina, nuestro paso intermedio de hoy. En este punto tomamos dirección izquierda hacia el cruce con la A127 y, por la misma carretera, seguimos 200 metros dirección Sangüesa hasta la primera curva, donde, por nuestra derecha, veremos un camino en leve bajada que nos llevará hasta la fuente de la Retadolla.

Rodeamos la casa que hay frente al Portal del Mudo

Nave junto a la carretera de Navardún

Giramos a la derecha dirección Sangüesa

Fuente de la Retadolla

                    Este es buen momento y lugar para llenar nuestra cantimplora en una de las fuentes del municipio de Sos del Rey Católico de mejor calidad del agua. Es una lástima que este bucólico espacio natural, rodeado de una hermosa chopera, quede deslucido por la acción de unos vándalos que han grafiteado las piedras que conforman la estructura de la fuente. Seguimos la marcha como si fuéramos a salir de nuevo hacia Sangüesa y, poco antes de acceder a la carretera, tomamos el primer camino a nuestra derecha que nos llevará hasta el barranco que da nombre al lugar: barranco de Arbe. Si no son días de lluvia no tendremos ninguna dificultad para cruzar el cauce del barranco, y nada más atravesarlo vemos que el camino se bifurca; tomamos el camino de nuestra derecha que nos llevará hasta un campo de labor. A nuestra izquierda vemos ya el cerro de la Mina.

Cruzamos el barranco de Arbe

Tras cruzarlo, tomamos el primer desvío a la derecha

                        Se llama así porque en él se halla la bocamina de una mina de cobre, que no llegó a explotarse por considerarla no rentable. La mina es conocida como “mina de las Monjas”, en alusión a las monjas de las Hijas de la Caridad, de Sos del Rey Católico, propietarias de las tierras de este paraje.

                      En realidad, el cerro  está formado por dos elevaciones casi idénticas: una de 565m ( la situada más al norte) y otra de 561m ( un poquito más al sur), unidas por un pequeño collado intermedio.

                    Iniciamos el ascenso de la primera de ellas, la cima norte, por donde nos parezca bien, hacia la casa que vemos a mitad de monte, llamada “la casa blanca” por el encalado que lució en su día en toda su fachada, pero que ahora es prácticamente inexistente. A partir de este punto ya no hay ni caminos ni sendas. Tendremos que ir sorteando maleza y matorrales, por lo que es imprescindible llevar buen calzado y pantalones que nos cubran las piernas pues, sin ellos, las pequeñas coscojas, boj, enebros, algún que otro acebo, zarzas, tomillo, aliagas y vegetación típica mediterránea, nos dejarán las piernas repletas de arañazos.

La "casa blanca", al inicio del ascenso al cerro

                            Enseguida llegaremos a la abandonada “casa blanca”, con un gran corral y otras dependencias agropecuarias semiderruidas;  la bordeamos y seguimos ascenciendo hasta la cumbre, donde una coscoja hace de cima. Desde aquí podemos apreciar ya unas buenas vistas de Sos del Rey Católico, monte de San Cristóbal (Monte Paco), llanos de Camporreal, Sangüesa y, a lo lejos, la higa de Monreal. También divisamos la cima sur, cuatro metros más pequeña que la cumbre en la que nos encontramos, con una pintoresca formación rocosa en su cresta, de las mismas características que vimos en la Val de la Cruz(ver), rodeada de coscojas, lugar donde se encuentra la bocamina.


Camporreal con Sangüesa al fondo. En último término, la higa de Monreal, durante el ascenso.

                                Para llegar hasta ella cruzaremos todo el collado que tenemos frente a nosotros, bajando unos pocos metros de altitud, hasta iniciar el pequeño ascenso final que nos llevará hasta los enormes bloques de piedra. Aquí, en su parte norte, y a ras de suelo, podremos ver una pequeña oquedad que fue, en su momento, la entrada para hacer las prospecciones en la mina, actualmente bloqueada completamente por piedras en espera de una nueva valoración. Todavía puede apreciarse  en alguna zona de la tierra el color verde-azulado característico derivado de las areniscas cupríferas que conforman el yacimiento.


Pintoresco afloramiento rocoso en la cumbre de la cima sur

Bocamina con restos de areniscas cupríferas.
 
Vista de la cima norte desde la cima sur

Vista desde la cima sur, con Sos del Rey Católico y el monte de San Cristóbal (Monte Paco)
(En el centro de la imagen vemos la nave de la carretera de Navardún por la que hemos pasado antes)

                                                       Iniciamos el camino de regreso por la parte opuesta a la que hemos venido (prácticamente continuando en línea recta) Con el fin de orientarnos y fijar un rumbo, desde la cumbre podemos ver las arboledas que tapan por completo el monasterio de Valentuñana. Ese será nuestro rumbo. Al poco de iniciar el descenso veremos más abajo un campo de olivos largo de superficie pero no muy ancho. Descenderemos por lo que en su día fueron fajas de cultivo, ahora cubiertas de una densa maleza (la mejor forma de atravesarlas es zigzageando las fajas).  Tras cruzar el campo de olivos llegaremos a un campo de labor que bordearemos en dirección al barranco de Arbe, perfectamente reconocible por su inconfundible y ondulante vegetación de ribera. 

Campo de olivos en la parte final del descenso y, al fondo, la arboleda y vegetación que acompaña el barranco de Arbe.

                                    Del campo de labor se sale por un camino que directamente nos llevará hasta la carretera de Navardún A1601, junto al puente que cruza el barranco de Arbe. Nada más cruzar el puente tomamos a nuestra izquierda la carretera que nos llevará, tras cruzar otro barranco, hasta el cercano monasterio de Valentuñana (ver).

Camino hacia la carretera de Navardún

Salida del camino al puente sobre el barranco de Arbe, en la carretera de Navardún.

                                        De regreso a Sos, nada más cruzar este último barranco, tomamos el camino de nuestra izquierda que, perfectamente señalizado (GR1), nos llevará, en continuo ascenso, hasta el núcleo urbano de Sos, saliendo junto al Parador de Turismo.

Convento de Valentuñana





domingo, 5 de mayo de 2024

ESCUDO Y BANDERA DE CAMPO REAL (SOS DEL REY CATOLICO)

 



El pasado 1º de mayo, en un sencillo, pero significativo, acto, tuvo lugar, en la entidad sosiense de Campo Real, la presentación del es­cudo de armas y bandera de la localidad.

Teniendo en cuenta los criterios de diseño, simbología y estética establecidos por la Ciencia Heráldica y la Vexilología, el escudo y la bandera de Campo Real, presentan la siguiente simbología heráldica:

            Escudo de armas: cuadrilongo de base redondeada, según empleaban los antiguos reyes de Aragón. Tajado [dividido en dos mitades: partido en diagonal del ángulo siniestro del jefe (ángulo superior derecho según lo vemos de frente) al ángulo diestro de la punta ( ángulo inferior izquierdo según lo vemos de frente)  Cuartel 1º (división de la izquierda): en campo de azur (azul), una torre de iglesia, de oro(amarillo), haciendo referencia a la torre de la iglesia de la localidad (iglesia de San José artesano), con la que guarda gran parecido; y en el cuartel 2º (división de la derecha), en campo de sinople (verde), una columna jónica, de plata( blanco), haciendo referencia al pasado romano de la zona, donde han aparecido numerosos vestigios romanos.

Torre de la iglesia de San José obrero.
Campo Real (Sos del Rey Católico)


Bandera: Posee los mismos emblemas que el escudo. En un paño de proporciones 2:3( dos partes de ancho por tres partes de largo), por mitad en alto, en el triángulo al asta, en azur, la torre de la iglesia, de oro; y en el triángulo al batiente, en verde, una columna jónica, blanca.

        Al timbre, corona real cerrada


 

domingo, 26 de marzo de 2023

LOS ALJIBES RURALES. El aljibe de Basanoz

 

Aljibe de Basanoz. Cúpula y entrada.

             Un aljibe es un elemento de construcción con la finalidad de almacenar agua potable.

            En los pueblos y ciudades, antes de la llegada del suministro de aguas por medio de canalizaciones, era costumbre almacenar el agua en aljibes de diferente capacidad dependiendo  de las necesidades de cada unidad familiar.

            Igualmente, en el mundo rural era necesario almacenar agua, tanto para el consumo humano como para el ganado y animales de labor, construyendo aljibes que se nutrían, normalmente, del agua de lluvia y de escorrenteras; son los llamados aljibes rurales o campestres.

            Estos aljibes campestres solían construirse bajo la superficie con el fin de mantener fresca el agua almacenada, realizando una entrada al mismo a nivel del suelo, generalmente cerrada y con una puerta o valla con el fin de preservar la calidad del agua.

          El desarrollo del aljibe, en profundidad, puede tener forma cuadrada, rectangular, cilíndrica, prismática o cónica. Las paredes, en un principio, eran de piedra sellada con mortero de cal, siendo últimamente sustituido por el cemento. Se cerraban en la parte superior con una techumbre plana, aterrazada o circular.

            En la zona de Sos del Rey Católico, aunque alguno todavía cumple su función, la verdad es que muchos han dejado ya de ser utilizados, pasando a formar parte del paisaje rural, recordando su ajetreado uso en un tiempo no muy lejano.

Entrada al aljibe, llena de agua.
            Muy cerca del municipio, en la deshabitada entidad de Basanoz(ver), y a unos 80 metros de distancia de su torreón, en dirección noroeste, encontramos uno de estos aljibes rurales que, como podemos observar en la fotografía, se encuentra totalmente “a rebosar” de agua.

           Se trata de un aljibe subterráneo, totalmente cubierto, del que sobresale del terreno su parte alta o cubierta en forma circular y, a juzgar por la disposición de las piedras que la forman, se ve claramente que tiene forma de falsa cúpula, de unos 280 cm. de diámetro, cerrada por aproximación de hiladas, lo que nos indica que, casi con total seguridad, el vaso, o depósito, será cilíndrico, con una abertura, o entrada, en su parte norte con tres escalones para acceder al interior y que ahora está totalmente cubierto de agua. En esta entrada iría una puerta de madera o valla para evitar que entren impurezas o elementos extraños al agua e impidir el acceso directo tanto de ganado doméstico como otros animales salvajes.

            Los aljibes campestres en la zona de Sos son testigos de una enérgica actividad agrícola y ganadera en la comarca hasta no hace mucho tiempo y, al mismo tiempo, del progresivo abandono que dicha actividad está sufriendo desde las últimas décadas, dando paso en la zona a otros tipos de actividades económicas, como es el turismo; pero no podemos olvidarnos de ellos, y debemos conservarlos en la memoria por haber formado parte fundamental en la vida de varias generaciones de agricultores y ganaderos como un recurso hídrico indispensable para la vida, tanto de personas como de animales.

La "falsa" cúpula sobresale en la superficie del terreno


domingo, 26 de febrero de 2023

GORDÚN

 

Gordún, en lo alto de una loma


          Gordún fue una aldea dependiente de Sos del Rey Católico. A partir de 1845 pasó a pertenecer al municipio de Navardún hasta la actualidad.

            Es prácticamente un enclave solitario situado al levante del valle del Onsella, muy cerca del límite de la provincia de Zaragoza con Navarra  y asentado, a 610m de altitud, sobre una alargada loma. Estas son sus coordenadas: Latitud: 42º29´65”N. Longitud: 1º6´39”O.

          

            Para llegar al lugar desde Sos del Rey Católico hay que salir del municipio por la carretera NA-127 en dirección a Sangüesa hasta el cruce con la A-1601 hacia Navardún. Poco antes de llegar a esta localidad tomamos a la derecha la A-2601 hacia Petilla y tras recorrer 4, 600 Km veremos un desvío a nuestra izquierda que tras un kilómetro nos llevará hasta Gordún.

            La primera mención de la que se tiene noticia de este lugar data del año 880, en la que aparece con el grafismo de Gorduni: “…et Fortunio Manciones de Gorduni[1].

          En el año 1037 Ramiro I donó al monasterio de San Juan de la Peña dos fincas de Urrriés y de Gordún con sus heredamientos yermos, y poblados[2].

            En 1198 Pedro II entregó el lugar a Pedro Aznar, a cuya familia perteneció durante más de dos siglos: “…castrum meum de Pitilla et villam de Gordon"[3].

           En 1311 aparece ya con el grafismo actual de Gordun en el conto de la recogida del maravedí del año 1309 en el merinado de Ejea: “…Uncastiello, Gordun, Isuerre…”[4].

             A mediados del siglo XIV la familia de los Biota, que eran también los señores de Larués, lo eran ya, igualmente, de Gordún. Y también a mediados de siglo aparece Gordún en la relación de “rentas del obispo de Pamplona en el Arciprestazgo de la Valdonsella”[5]: “…la eglesia de Gordun XLIII cahices”.

         En 1413 Gordún era ya un señorío privado, pues el conde de Urgel, durante la guerra civil de sucesión del reino, dio orden a varios señores, incluido el de Gordún, a atacar por las montañas de Jaca.

            Tras las decisiones del Compromiso de Caspe de 1412, Fernando I entregó la fortaleza en 1414 a Lope de Gurrea.

             En 1489 Gordún estaba comprendido en la sobrecollida de Tarazona y no tenía más que un fuego, o vecino[6].

             En 1492, la viuda de Ferrando de Biota, antiguo señor de Gordún, tuvo un litigio con familiares de su marido por el lugar, alegando la viuda que su fallecido esposo le había firmado como ajuar 7500 sueldos sobre el mismo, debido a la dote que ella aportó al matrimonio[7]. En este pleito, la corte del Justicia de Aragón decretó el secuestro de Gordún, entregándolo temporalmente a los oficiales municipales de la villa de Sos para que administrasen sus rentas[8].

           En 1511 Gordún estaba bajo el dominio de los Biota, pues otro pleito entre Lope de Biota y un habitante de Ansó por el arrendamiento de las yerbas de Gordún así nos lo confirma[9].

 

Plaza única de Gordún, con el muro de frontón en medio de ella.

            En el siglo XVII se reconstruyó tanto la iglesia como el caserío de Gordún, que había quedado destruido y abandonado tras las continuas guerras.

             Juan de Biota era su señor en 1612 y Diego Antonio Virto de Vera en 1669.

           En 1865 tenía un molino harinero propiedad del Excmo. Sr. Conde de Guaqui, que arrendaba por tres años su explotación[10]

             Entrando ya el siglo XX fue su señor el Duque Juan Antonio Azlor de Aragón

        Toponímicamente hablando, Marcelino Cortés indica que el sufijo celta –dunum(ciudad, fortaleza), como sucede en otros muchos topónimos que terminan en –dunum, están unidos a antropónimos que expresan propiedad o pertenencia; en este caso Gordus (Cordus): “la fortaleza de Gordus o Cordus”.

            El lugar y todo su entorno ha estado habitado desde tiempos muy remotos y es por eso que, dada la cantidad de vestigios encontrados, ha sido objeto de varios estudios arqueológicos. Numerosos restos de sílex dan a entender la existencia de algún taller silíceo cercano en la zona, junto con otros más, así como también han aparecido, junto al cementerio de la localidad, fragmentos y restos de cerámica de diversas épocas y culturas, tanto prerromana como romana y medieval.

          A la aparición de restos de cerámica romana hay que añadir otros restos constructivos de la romanización (fustes, capiteles, lápidas…) que hace suponer la existencia de un asentamiento importante en la zona[11].

            También se ha encontrado una figura de bronce de 25 cm. representando a Mercurio, por lo que sumado todo ello  hace pensar “en un núcleo relativamente importante de población en época romana, que bien podría haber sido el núcleo cultural de toda la zona, ya que columnas, capitel y Mercurio patentizan la existencia de un monumento público religioso”[12].

            Asímismo, el padre Escalada descubrió una lápida funeraria dedicada por una mujer a su marido Yunto, a su hijo y a ella misma[13].

              

Varias casas simétricas de trabajadores configuran todo el caserío de Gordún

               Según recoge la Gran Enciclopedia de Aragón, Gordún "es la urbanización más representativa de un señorío nobiliario aragonés", que hoy es todavía propiedad de los Duques de Villahermosa, reduciéndose a una plaza rectangular, con las viviendas de los colonos y trabajadores en tres de los lados de dicho rectángulo y en el restante, al fondo, una pequeña iglesia y a su izquierda, un poco apartada del templo, la sobria casa señorial de los duques adosada a una torre que hace las veces de campanario de la iglesia. Las casas de los trabajadores, aproximadamente una veintena, son todas iguales, con una idéntica distribución espacial cada una de ellas que se aprecia ya en la fachada; se parecen a las típicas casas construidas en los pueblos de colonización del pasado siglo, pero más antiguas; y justo en el centro de la plaza se alza una gran pared vertical que, como frontón, servía de entretenimiento y diversión para los habitantes del lugar en los escasos ratos que disponían de descanso.

Unica casa restaurada en Gordún

           A simple vista se ve que el caserío está  desierto y deshabitado, pues hay alguna casa que incluso presenta derrumbes; pero entre tanta soledad y abandono, una casa totalmente restaurada nos indica que alguien vive allí. Según nos informan, parece ser que es un único habitante el que allí reside, aunque en los datos publicados por el INE a 1 de Enero de 2022 figuran 6 los habitantes de Gordún.

            Hay que recordar que Gordún tuvo unos 110 habitantes en 1802, 87 en 1848,10 en el año 2000 y 6 habitantes son los que aparecen en los Censos desde el año 2015.

          El señorío también incluye una amplia extensión de tierras de unas 700 hectáreas, parte de las cuales han sido vendidas en los últimos años a varios agricultores de la zona, y eso se nota al aproximarnos al lugar, pues podemos ver, a derecha e izquierda de la carretera, varias naves industriales de explotaciones agrícolas y ganaderas en completa actividad.

            Algunas de sus casas llevan el nombre, o apellido, del cabeza de familia o el mote de este, como Casa Morea, Casa Pelegrín, Casa del Hornero, Casa del Casto, Casa Sidorico...

            Algunos de sus habitantes del siglo XX: Valentín Falces, Agustín Pelegrín, Casimira Morea, Pedro Calvo, Simeón Calvo...

                
Iglesia y torre
            La torre de Gordún, lo único que queda de la antigua fortaleza, es de base cuadrada, de siete metros de lado, y está levantada sobre el extremo del espolón que mira al oeste, hacia Navarra, aprovechando al máximo la superficie del suelo en el que se asienta, siendo independiente del resto de edificaciones, aunque en la actualidad pueda verse la casa señorial adosada a ella. Esta orientación se desvía descaradamente del eje del resto de edificaciones, lo que demuestra claramente la finalidad de su construcción como torre defensiva abarcando un gran campo de visión mirando hacia el valle para controlar los posibles ataques enemigos, probablemente los de las invasiones navarras de los siglos XIV o XV.

A los pies de la torre, la derruída casa del señor.
           Su fábrica es de sillarejo, de doce metros de alto, pero ha perdido sus almenas y parte de su altura; todavía pueden verse sus saeteras y ventanas semicirculares, y se sitúa en diagonal respecto al eje de la iglesia.  En la parte superior se deja ver la  campana de la iglesia que, como ya hemos dicho, es independiente del templo y se colocó durante la reconstrucción del pueblo en el siglo XVII aprovechando los restos de la torre. Para la construcción de la iglesia, de nueva planta, se formalizó un contrato el 3 de noviembre de 1659,entre el señor de Larués y Gordún, Diego Antonio de Virto de Vera y el cantero Juan de Abadía.  Por esta obra, el cantero cobraría 1500 libras jaquesas, pero sólo recibió únicamente 100, por lo que es de suponer que no realizó todo lo firmado, ya que el 29 de abril de 1660 se volvió a concertar dicha fábrica con el cantero de Uncastillo Antonio Claveras para terminar de construir la iglesia junto a sus hijos Antonio, Martín y Matías.  Parece ser que terminaron la obra en un plazo de dos años, por lo que recibieron la cantidad de 1500 libras jaquesas.[14]

           La casa señorial, amplia y grande, como corresponde a su categoría, está derrumbada casi en su totalidad, quedando en pie gran parte de su fachada, en la que pueden apreciarse dos puertas en arco de medio punto (una más grande que la otra) con grandes dovelas.

Puerta principal de la casa señorial
Puerta pequeña de la casa señorial



                 La torre está bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Fachada de la iglesia
         La actual y descuidadísima iglesia, de urgente restauración, es del siglo XVII y está dedicada a Nuestra Señora del Pilar y San Ramón Nonato, aunque en un principio su advocación fue la de Santa Catalina; presenta planta longitudinal, y según el contrato de 1659 debía tener 65 palmos de larga por 25 palmos de ancha y una altura hasta la bóveda de 27 plamos[15]; está levantada con piedra de sillería sobre una anterior románica y se accede a ella desde la plaza a través de una sencilla portada barroca precedida por una especie de atrio con una tapia baja coronada por pirámides. La adintelada portada gótica está sujeta por pilastras cajeadas y encima un frontón triangular con una hornacina de medio punto en su centro y una venera en la parte superior que en su día albergó la imagen de la Virgen del Pilar. Unas marcas en los laterales de la piedra del frontón insinúan la presencia que tuvo en su día de dos adornos verticales con la parte superior piramidal y rematada en una bola, de las que todavía se conserva, maltrecha, la parte superior del adorno derecho de uno de ellos.   Un poco más arriba, una ventana rectangular que, rota, sugiere que en su día fue una pequeña vidriera para iluminar el interior del templo; la cubierta es a doble vertiente con un rafe de ladrillo de escasa anchura; al interior se organiza en planta de cruz en una nave central con tres tramos cubiertos con bóveda de medio cañón con lunetos entre los arcos perpiaños que apoyan en pilastras poco marcadas; y en el crucero, con sus dos brazos proporcionalmente cortos, se abren, mediante arcos de medio punto, sendas capillas de poco fondo, cubiertas con bóvedas de cañón.

Portada de la iglesia
          Remata la iglesia un ábside pentagonal cubierto con bóveda de horno con cinco paños triangulares que parten de la clave del primer arco perpiaño. A los pies del templo, el coro.

            Debido al robo que sufrió la iglesia en el año 2006, y tras recuperar los objetos robados, los retablos e imágenes religiosas de valor se guardan desde entonces en la parroquia de Navardún, entre ellas una talla de la Virgen del Pilar del siglo XVII, o una talla románica del siglo XIII de la Virgen sentada con el Niño, entre otras reliquias[16].

         






  

              En los “Apuntes para el diccionario geográfico del Reino de Aragón, partido de Cinco Villas”, Mateo Suman describe así el lugar de Gordún[17]:


             Gordún. No se sabe haya tenido otro nombre; se llamaba así en la era 1075 como consta de la donación del rey D. Ramiro I y según otros VI, hijo de D. Sancho el Mayor, el cual cedió a San Juan de la Peña, juntamente con D. Lope Íñiguez sus palacios de Urriés, y de Gordún con sus heredamientos yermos, y poblados. De lo cual se infiere, sería entonces pueblo de alguna consideración, cuyo principio se ignora; aunque se sabe haber sido destruido en las guerras, y reedificado por los años de 1650.

             Es lugar de la Valdonsella, y de su arciprestazgo, partido de Cinco Villas corregimiento del mismo, y obispado de Jaca.

           Es de señorío, perteneciente a la casa de Guara, y hoy lo posee el Excmo. Sr. Duque de Villahermosa, quien tiene aquí una casa llamada palacio.

                Tiene jurisdicción civil y criminal administrada por un alcalde, y un regidor, que nombra el señor temporal anualmente.

             Sobre una colina piramidal, y en su corta planicie está situado Gordún, en medio de varios campos, o llanuras por sus cuatro partes a la derecha del pequeño río Onsella, que lo baña a un cuarto de hora de distancia.

                 Confronta por el norte con el valle de los Pintanos; por el oriente con Isuerre, y Petilla; por el sur con el monte o castillo arruinado de Rueyta en otro tiempo Arroyta, y por el occidente con Ceñito, pardina de Sos, y con el término del lugar de Urriés. Distancias: al valle de Pintanos dos leguas; a Isuerre una; a Petilla otra muy larga; a la casa de Rueyta otra corta; a los corrales de Ceñito, media legua; a Urriés tres cuartos de hora; a Exea de los Caballeros 10, a Sos capital del partido, cerca de 2, y a Zaragoza, yendo por Exea 22.

               Hay una torre antiquísima con troneras, o saeteras, que indica haber sido algún fuerte. Hoy sirve de torre de campanas por estar próxima a la iglesia.

           Tiene río, llamado Onsella. Da nombre a la val que baña, y consta de siete, u ocho lugares incluyendo el Real casi del todo arruinado, y son Longás, Lobera, Petilla, Isuerre, Gordún, Urriés, Navardún, y el Real. Este río poco caudaloso y estrecho, nace en la montaña de Santo Domingo en el término y a corta distancia de Longás. Prosigue su curso por las caídas de la villa de Lobera con dirección de oriente a poniente, baña los pueblos sobredichos, y desagua en el río Aragón a la parte baja de la ciudad de Sangüesa, en el reino de Navarra. Abunda este riachuelo de barbos muy sabrosos, madrillas, ranas, y algunas anguilas de buen gusto. Hay un puente para pasar al valle de Pintanos, junto al molino harinero del lugar.

             Hay en sus montes varias fuentes intermitentes de aguas excelentes para beber; mas no se sabe sean medicinales.

             Los montes de este lugar abundan de robles, carrascas, pinos, coscojos, bojes, y estepa, árbol o arbusto de una madera amarguísima. Hierbas abundantes y muy buenas para toda especie de ganados. Su caza, son perdices, conejos, algunas liebres, codornices, palomas silvestres; lobos pocos, pero se ven zorros, cuervos, grajos y otras aves comunes.

             No hay mineral.

             Hay una iglesia parroquial dedicada a Ntra. Sra. del Pilar, antes a Sta. Catalina mártir, servida por un rector, de patronato del señor temporal, y la provisión de la rectoría toca al Sr. obispo diocesano.

             Hay una ermita de Ntra. Sra. de los Dolores, edificada a expensas de este pueblo y por la devoción de sus vecinos en el año de 1784.

             La parroquial se reedificó a principios del siglo que acaba. Es bella fábrica, de buena arquitectura, y toda de piedra sillería; tiene tres retablos y los dos son de madera muy bien trabajados. Se ignoran sus artífices.

             No hay hospital. El señor temporal alarga sin premio alguno anualmente cien cahíces de trigo, para sembrar, y a la cosecha vuelve a recogerlos para el mismo objeto.

             En la partida llamada de San Per se hallan vestigios de una ermita antigua, y de varios edificios. Lo mismo se ve en el término de este pueblo Sutirana, por lo que se conjetura con algún fundamento, que fueron antiguamente poblaciones, y en el día se hallan arruinadas.

             Es muy verosímil que en este pueblo y sus inmediaciones haya habido varias batallas, y sitios, ya porque los ha habido en los comarcanos a saber Ruesta, Pintano, Sos, Undués, Urriés, y Pintanos así en tiempo de los sarracenos, como en las guerras contra navarros, aunque por la injuria de los tiempos no se conserve memoria en particular. Y a la verdad quien reflexione que en la era 1075 tenía el rey D. Ramiro palacio en Gordún y heredamientos, y vea que en el año 1489 no tenía este pueblo, sino un solo fuego, o vecino, según consta del repartimiento de sisas de aquel año, fácilmente conocerá que esta destrucción provino de las guerras que padeció como sus vecinos, lo que confirma la tradición del pueblo de padres, a hijos.

           No tiene otras armas que las del señor temporal. Estas se ven en los graneros del mismo; y en algunas partes exteriores de la iglesia las de Birto de Vera.

             Un año con otro, se calcula su cosecha de trigo 600 cahíces; ordio 120; cebada, o avena 120; trigo avena 60; morcacho 60; lino 30 arrobas; judías 6 cahíces; panizo 3.

             La principal industria es la agricultura y la cría de ganado vacuno, y mular en corto número.

             En los bautismos, matrimonios, y entierros hay convites moderados. En la fiesta de Ntra. Sra. del Pilar que es la titular y patrona, se juega a pelota y la barra; estos son los juegos ordinarios, y el de naipes.

             Los vestidos de los naturales son del color de la lana, semejantes al que usan de ordinario en la montaña; su calcero, abarcas.

             Las casas del pueblo con inclusión del palacio del señor temporal son quince, y las personas del pueblo unas ciento, y diez.

             En el año 1489 Gordún estaba comprendido en la sobrecogida de Tarazona y no tenía más que un fuego, o vecino. Pertenece al ayuntamiento de Navardún desde 1845.

              A corta distancia del lugar de Gordún hay una gran pardina llamada de Buzcalapueyo de la cual no se hace mención.

         

             Pascual Madoz, en su “diccionario geográfico, estadístico e histórico de España” de 1848 describe de esta manera el lugar de Gordún ofreciéndonos más datos del enclave:


GORDUN: 1.con ayuntamiento, de la provincia, audiencia territorial y capitanía general de Zaragoza (25 horas), partido judicial y administración de rentas de Sos (3), diócesis de Jaca (12), arciprestazgo de Val de Onsella (capital Uncastillo): SITUACION. en llano sobre una pequeña loma, á la derecha del río Onsella: le baten generalmente todos los vientos, y con más frecuencia los del N.; su CLIMA es saludable. Tiene sobre 20 CASAS construidas á manera de circulo con su plaza en medio; un palacio perteneciente al duque de Villahermosa señor del pueblo; iglesia parroquial (Ntra. Sra. del Pilar), servida por un cura párroco, con su cementerio cercado y ventilado, y una ermita medio arruinada (Ntra. Sra. de los Dolores) situada al Oeste del pueblo distante 200 pasos. Los vecinos se surten de una fuente de buenas aguas que brota a las inmediaciones de la población El TERMINO confina por Norte con el Urries; Este Isuerre; Sur el mismo y el despoblado Rueita, jurisdicción de Sos, y Oeste el último y Gordues. En su radio se encuentran algunas elevadas sierras, abundantes en pastos. El TERRENO es generalmente llano y bastante fértil. Por el pueblo pasa la carretera que desde Jaca conduce á Sangüesa. El CORREO se recibe de la administración de Sos, tres veces á la semana, PRODUCCIÓN: trigo, cebada, centeno, avena, maiz, judias, uvas y hortalizas; mantiene toda clase de ganado, y hay caza de conejos y perdices, INDUSTRIA. la agrícola y un molino harinero, POBLACIÓN: 18 vecinos, 87 almas. CAPITAL PRODUCCIÓN: 240,732 rs. IMPONIBLE: 14,400 CONTRIBUCIÓN: 3,177. El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 990 rs. que se cubre por reparto vecinal.


Desde la loma de Gordún se divisa un amplísimo territorio de la Val d´Onsella, sobre todo en dirección a la vecina Navarra.




[1] Documentación medieval de Leire ( ss. IX al XII) doc. 3c. Angel Martín Duque. I.P.V. Pamplona, 1983, apud Cortés Valenciano, 2010, p. 136.Gordún.

[2] Suman, Mateo. Apuntes para el diccionario geográfico del Reino de Aragón. Partido de Cinco Villas; p. 260.

[3]A.C.A., Registro Cancillería 287, f. 142r; en: La organización territorial y la propiedad de la tierra en las Cinco Villas durante los siglos XII y XIII. Elena Piedrafita Pérez. Universidad de Zaragoza, 1992, p.223, doc.266; apud Cortés Valenciano, 2010, p.136. Gordún

[4]A.C.A. Real Patrimonio, Maestre Racional, 624, ff.156v-157. Apud Juan Abellá Samitier; Selección de documentos de la villa aragonesa de Sos (1202-1533), doc. 6, p. 37. I.F.C. Zaragoza, 2009.

[5] A.C.P, IV Episcopi. 30, ff.27-33v. Apud Juan Abellá Samitier; Selección de documentos de la villa aragonesa de Sos (1202-1533), doc. 12, p. 45. I.F.C. Zaragoza, 2009

[6] Suman, Mateo. Apuntes…op cit., p. 262.

[7] A.H.P.S., Miguel del Sen. P. 450 B, ff. 55-57v.

[8] A.H.P.S., Miguel del Sen. P. 450 B, ff. 60-62v.

[9] A.H.P.S., Martín Coscón. P. 883, s.f.

[10] B.O.P. nº 171, p 4, 31/10/1865.

[11] VV.AA. “Datos para la carta arqueológica de la Valdonsella (Zaragoza)”. Rev. Cesaraugusta , nº 41-42, p.229.

[12] Ibidem, p. 233.

[13] Escalada Rodríguez, Francisco. La arqueología en la villa y castillo de Javier y sus contornos; p, 89.

[14] Ripalda Gabás, Carlos. Los tesoros ocultos de la Valdonsella, p. 64. VV.AA. Las artes en Zaragoza en el tercer cuarto del siglo XVII (1655-1675), p. 45,146 y 147

[15] VV.AA. Las artes en Zaragoza en el tercer cuarto del siglo XVII (1655-1675), p. 45 y 141.

[16] Para consultar bienes de la iglesia, ver: Carlos Ripalda Gabás. Los tesoros ocultos de la Valdonsella, p. 155 (Gordún).

[17] Suman Mateo. Apuntes…op. cit. pp.260-262







BIBLIOGRAFÍA


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-ENRIQUE NAVASCUÉS, JUAN JAVIER; FERNÁNDEZ ERASO, JAVIER; GONZÁLEZ SAINZ, CÉSAR; LABEAGA MENDIOLA, JUAN CRUZ. “Datos para la carta arqueológica de la Valdonsella (Zaragoza)”. Rev. Cesaraugusta, nº41-42, pp.203-246. Publicaciones del Seminario de Arqueología y Numismática Aragonesas. I.F.C. (C.S.I.C.) Zaragoza, 1977.

-ESCALADA RODRÍGUEZ, FRANCISCO. La arqueología en la villa y castillo de Javier y sus contornos. Leyre. Pamplona, 1942.

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-RIPALDA GABÁS, CARLOS. Los tesoros ocultos de la Valdonsella. Doce Robles. Zaragoza, 2016.

-SUMAN, MATEO. Apuntes para el diccionario geográfico del Reino de Aragón. Partido de Cinco Villas. Según el ms. 9-5723 de la R.A.H. de 1802. Edición de Josefina Salvo Salanova y Álvaro Capalvo Liesa. I.F.C., D.P.Z. Zaragoza, 2015.

 

En la web:

-castillosnet.org. Torre de Gordún

-G.E.A. Gordún

-Sipca.es. Iglesia de Nuestra Señora del Pilar. Gordún.