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lunes, 18 de mayo de 2026

IV SEMINARIO INTERNACIONAL DE MIGAS DE PASTOR

 





El sábado día 16 el frontón de la villa de Sos del Rey Católico acogió el IV Seminario Internacional de Migas de Pastor. Este evento culinario, ya consolidado, gana fuerza cada año y atrae a un número creciente de visitantes venidos de pueblos cercanos y de otras provincias españolas.

 Una jornada respetada por el tiempo

Desde bien temprano, mientras se montaban las carpas, los cocineros vigilaban un cielo que amenazaba con empañar la jornada. Afortunadamente, la lluvia no hizo acto de presencia y la celebración transcurrió con total normalidad.

 Cifras y participación

La amenaza climatológica no amedrentó a nadie. Aunque el número de cocineros se mantuvo estable respecto al año pasado, la afluencia de público aumentó significativamente, pues llegaron a repartirse unas 1000 raciones de migas, igualando el récord de hace dos años.

Participaron un total de 35 cocineros, entre veteranos y debutantes, venidos de Sos del Rey Católico y pueblos colindantes, de otras provincias españolas (Pamplona, Huesca, Madrid, Santander, Guipúzcoa, Barcelona...) y de Inglaterra.

El encuentro se convirtió en un espacio de convivencia, intercambio de técnicas culinarias y aprendizaje intergeneracional en un ambiente festivo, participativo, educativo y formativo, donde se compartieron secretos y consejos culinarios, se aprendieron las diversas técnicas de elaboración de este bucólico plato, disfrutando todo el mundo de una agradable y divertida jornada entre fogones.

El relevo generacional

El seminario demuestra que la pasión por las migas no tiene edad. Los más jóvenes ya repiten desde la primera edición y en esta ocasión han decidido participar sin la ayuda de los maestros, atreviéndose con unas migas tradicionales con trompetillas, aunque controlados de cerca por Antonio, el pastor de 93 años que cumplió la promesa del año pasado de volver a participar, quien volvió a deleitarnos con unas excelentes migas cortadas a mano y cocinadas en un centenario caldero de hierro. Asimismo, Antonio, junto a la sangüesina Isabel, ofrecieron una exhibición magistral de corte de migas a mano, todo un espectáculo para los visitantes más jóvenes y público en general, garantizando de esta forma el relevo de esta ancestral tradición.

 Tradición culinaria e innovación

La variedad de platos este año fue un festín para los sentidos. Evidentemente, no faltaron las típicas migas tradicionales aragonesas, pero también destacaron propuestas de otras regiones: unas migas santoñesas con atún fresco del Cantábrico, migas madrileñas cocinadas por Alejandro, un madrileño venido desde Boadilla, que asistió por primera vez y sorprendió a todos con sus migas cocinadas con los típicos productos cárnicos de un cocido madrileño (le gustó tanto la experiencia que dijo que repetirá el próximo año); migas con trompetillas, con panceta, con chistorra o con setas fueron otras de las variedades cocinadas.

 Mención aparte merece la receta que prepararon la pareja de ingleses, Graham y Colin, que ya son fijos en el Seminario desde la primera edición y nos tienen acostumbrados con sus sofisticadas y sorprendentes  recetas; en esta ocasión, y según la traducción que nos dieron, fueron “los huevos del pastor y las migas del huerto”, que luego pudimos comprobar que  trataba de dos platos diferentes: unas migas tradicionales vegetarianas —que cada vez son más demandadas por el público—, y , aparte, una bola de migas tradicionales rellenas con huevo duro de codorniz entero, empanadas con huevo y pan rallado, fritas y acompañadas de salsa picante. (puro delicatessen)

 Compromiso solidario    

Fiel a su espíritu fundacional, el seminario mantuvo su carácter solidario. Aunque la degustación de las migas es gratuita para todos los asistentes, la organización promueve cada año una recogida de aportaciones voluntarias destinada a una causa social.

En esta cuarta edición, la recaudación íntegra se destinará a la Confederación Salud Mental España. Con este gesto, el evento no solo busca preservar el patrimonio gastronómico, sino también apoyar la labor de sensibilización y mejora de la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias.

 

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De esta forma, Sos del Rey Católico consolida el Seminario Internacional de Migas de Pastor como una cita ineludible en el calendario gastronómico de la comarca. Con un éxito rotundo y un gran poder de convocatoria, el evento logró atraer nuevamente a centenares de visitantes, reafirmándose en esta cuarta edición como un motor clave para la promoción turística y cultural de la villa. Al fusionar el respeto por la cocina de origen con las nuevas tendencias culinarias, el seminario no solo preserva la tradición, sino que proyecta la gastronomía local hacia el futuro.














































































martes, 20 de mayo de 2025

III SEMINARIO INTERNACIONAL DE MIGAS DE PASTOR



El pasado 17 de Mayo se celebró en el frontón de la villa de Sos del Rey Católico el III Seminario Internacional de Migas de Pastor, un evento que, en palabras de la alcaldesa del municipio, Mª José Navarro, se ha consolidado gracias a la alta concurrencia de participantes, a la extraordinaria implicación y contribución de patrocinadores y colaboradores y a la cooperación y ayuda de vecinos voluntarios y organizadores, todos ellos “amigos de las migas”; una iniciativa que reúne a gente de otras localidades y provincias españolas bajo el denominador común de la pasión por la tradición culinaria de la elaboración de este humilde plato de nuestra cocina pastoril.

­­           En esta tercera edición, 36 cocineros ­­­­­­seis más que la anterior edición—, venidos de otros municipios cercanos y de otras comunidades autónomas, elaboraron hasta 19 variedades distintas de migas.

 Muchos de los nombres con los que “bautizaban” sus calderos ya nos sugieren la localidad o comarca de procedencia de los cocineros: “migas sopiconas”, “migas sofuenteras”, “migas a la roncalesa”, “al estilo de Mamillas”, “migas Iruña”, “migas santoñesas”(con bonito),“migas extremeñas”, “migas tradicionales de Sangüesa con hongos”…; otros cocineros venían de tierras lejanas con recetas acomodadas a productos de su tierra: “MacMigas”(migas escocesas, con salmón ahumado, cocinadas por una pareja del Reino Unido, que ya repiten por tercer año consecutivo); otros cocineros consagrados innovaron y se atrevieron con curiosas y sugerentes recetas: “migas ibéricas del dragón” (migas hindús, con setas shiitake, ajo y curry), “migas al usón” (usón es el nombre aragonés que se le da a los perretxicos), “migas con hongos”…; hasta hubo una pareja, que es la primera vez que se presenta, que hicieron unas migas para celíacos: “migas gluten free”, sin gluten; y, lógicamente, las tradicionales migas de siempre, esas que hacían nuestros padres y abuelos, algunas con ingredientes añadidos de la zona: “migas al estilo casa Rondan”, “migas con txistorra”, “migas con longaniza”, “migas de mis padres”, “migas de toda la vida”, “migas tradicionales”, “las migas de siempre” o “migas del abuelo”; estas últimas las he dejado para el final porque merecen un comentario aparte, ya que fueron la atracción de la jornada.

Antonio, el pastor, cortando migas

           Antonio, de 92 años, es un pastor de Sofuentes que este año es la primera vez que acude al seminario y fue la atracción y admiración tanto de cocineros como de visitantes, pues cortó las migas a la antigua usanza, sentado y con el pan y el cuchillo en el regazo. La experiencia de toda una vida, dedicada al pastoreo y a la preparación de las migas en mitad del monte en innumerables ocasiones, se apreciaba en sus avezados movimientos de manos y su diligente manejo del cuchillo. Era todo un espectáculo verlo cortar migas, convirtiéndose, sin pretenderlo, en una atracción tanto para los jóvenes como para los no tan jóvenes. “Así las cortaba mi abuela”, “me recuerda a mi abuelo cortando las migas en la puerta de casa”, “¡qué recuerdos me trae a la memoria!” eran los comentarios de los más mayores, mientras hubo jóvenes, sobre todo niños, que preguntaban: “¿así se cortaban las migas?”, “¿entonces no había bolsas de migas en la panadería?”, eran sus curiosas e ingenuas preguntas ante la primera vez que veían esta tradicional “estampa” del pasado de un pastor cortando migas. A esto se sumó el especial, atípico y característico caldero de hierro “pasado de moda”; el mismo caldero que usaba Antonio a mediados del siglo pasado cuando salía al campo con las ovejas. Todo esta experiencia, sapiencia y conocimiento sobre este típico plato, más un poco de ajo y sebo ningún ingrediente más—, dieron como resultado uno de los mejores platos de migas de la jornada que las diferenciaba de las demás. No lo digo yo, lo dijo mucha gente que probó sus migas, y es que tenían “algo especial”, y ese ingrediente oculto, ese “algo”, no era otra cosa que la experiencia, la forma de cortarlas, de cocinarlas y de usar el caldero adecuado (y es verdad que se nota).

            Tras elaborar, dar a probar sus exquisitas migas y contestar a las preguntas de curiosos y visitantes, Antonio se paseó por todos los puestos y carpas que llenaban el frontón, probando las de los demás participantes, dando consejos e intercambiando su sabiduría culinaria con el resto de cocineros y visitantes. “Ha sido una experiencia muy bonita e inolvidable. Al año que viene, volveré seguro. Me ha encantado esta iniciativa de promover y dar a conocer uno de nuestros platos más representativos, y que los niños vayan aprendiendo…”, comentó, emocionado, cuando le entregaron el diploma de participación; porque, todos los años, una cuadrilla de niños entre 7 y 12 años se apuntó a cocinar migas que, bajo la dirección y supervisión de un maestro miguero, ya es el tercer año que participan y según comentó el maestro: “ya se van soltando y casi no hay que decirles cómo las tienen que hacer. Al año que viene, ya podrán cocinarlas sin ayuda. Son nuestro relevo generacional, ¡que buena falta hace!”.

            En cuanto al número de raciones de migas repartidas, aunque ha habido algún participante más que la pasada edición, este año se han repartido menos raciones, unas 850 frente a las más de 1000 del pasado año. La razón no es otra que la falta de turistas foráneos y extranjeros por coincidir el seminario este año en el mes de mayo y no en junio, que se celebró la pasada temporada, mes con más afluencia de turistas. “Este año no ha venido ningún autobús, frente a los 5 ó 6 que vinieron el año pasado”—comenta uno de los organizadores—. “Salvo esta circunstancia puntual, podría decirse que ha habido un poquito más de afluencia de gente de la zona y alrededores que el año pasado, sobre todo de la vecina localidad navarra de Sangüesa”, —continúa explicando.

           También, y como viene siendo habitual en todos los seminarios celebrados hasta la fecha, la cata de las migas es totalmente gratuita, pero se pide a los visitantes y degustadores una pequeña aportación voluntaria cuya recaudación se destina íntegramente para alguna  Asociación benéfica. En este caso, fue para la Asociación Española contra el Cáncer. Desde estas líneas damos las gracias a todos los donantes.

            Un año más, el seminario de migas ha servido para lo que fue creado: una reunión “familiar” de amigos de este bucólico plato de la gastronomía aragonesa para dar a conocer y difundir sus pequeños trucos y aprender la técnica de su elaboración, compartiéndola y enseñándosela a los más jóvenes y a curiosos, siendo ejemplo de confraternización con gentes de otros municipios y comunidades autónomas, donde la armonía y buen ambiente se transmite a todos los visitantes, consiguiendo pasar entre todos una jornada divertida, alegre, participativa, educativa y formativa, erigiéndose este evento, cada año con más fuerza, como ejemplo y modelo de una apuesta gastronómica al más alto nivel culinario en nuestra comarca.













































MUCHAS GRACIAS A TODOS. ¡HASTA EL AÑO QUE VIENE!