viernes, 2 de diciembre de 2016

SOS, CONJUNTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO. LA RESTAURACION DE LA VILLA

         
           
Sos del Rey Católico a mediados del siglo XX (Archivo de Sos)
                   Desde los inicios del siglo XX Sos había caído en un abandono arquitectónico total que ya arrastraba décadas anteriores. El paso del tiempo, la dejación por parte de propietarios de algunas casas, el progresivo abandono de éstas, la indiferencia,la ignorancia del valor cultural y artístico de lo que se poseía,la falta de medios económicos, y últimamente la emigración masiva, son algunas de las circunstancias que llevaron a la villa de Sos a este avanzado estado de dejadez, amenazando una inminente ruina total de casas, edificios históricos, murallas, iglesia, calles....
Derrumbe del Palacio de Sada.
Sos del Rey Católico
(Teodoro Ríos. El Palacio de Sada)
                    El Palacio de Sada, ese histórico lugar donde naciera el monarca Fernando el Católico, se derrumbó totalmente, y el resto de edificaciones habrían corrido la misma suerte de no ser por la intervención de ilustres mecenas sosienses y aragoneses que movidos, unos por amor a su pueblo natal y a su riqueza monumental, otros por amor al arte y al legado histórico, iniciaron, con muchísimas dificultades, el primer resurgimiento de Sos logrando la declaración de monumento nacional para el palacio de Sada en 1925. Entre otros muchos, aquí cabría nombrar, entre los nativos de Sos, al  padre escolapio Mariano Jáuregui, al médico e historiador Emiliano Ladrero, ó a don José Alvira Lasierra, farmacéutico; y entre los aragoneses, a don Emilio Alfaro, don Ricardo Royo Villanova, don Andrés Giménez Soler, don Manuel Abizanda, monseñor Pascual Galindo, don Serrano Sanz, etc.., a los que en décadas posteriores se fueron añadiendo más interesados hasta que por fin, tras el remozamiento general de la villa, el 6 de junio de 1968 Sos fue proclamada conjunto histórico-artístico, no sin grandes esfuerzos y dificultades por parte de las instituciones locales y provinciales, como anteriormente se ha señalado, y unas obras de restauración de gran coste económico.



A mediados del siglo XX muchas casas de Sos prsentaban un estado de ruina lamentable

            En el proceso de restauración de la villa cabe señalar que durante el franquismo hubo conjuntos monumentales rurales en toda España que, bajo una instrumentalización política, se renovaron para ser declarados Conjunto Histórico Artístico.Núcleos urbanos con edificios monumentales de relevado valor artístico, histórico, cultural o tradicional, de interés nacional fueron restaurados, y la declaración de conjunto Histórico Artístico permitía un efecto reclamo para visitar la localidad reformada y garantizar y potenciar de esta manera el turismo en la zona. Es por esto que muchas localidades españolas, entre las que se encuentra Sos del rey Católico, que gozaban de estos privilegiados monumentos, a instancias de sus instituciones provinciales y corporaciones municipales, solicitaron la intervención estatal sobre su patrimonio, siendo Pons Sorolla, desde finales de los años 50 hasta principios de los 70, el receptor de estas solicitudes, como Arquitecto Jefe del Servicio de Restauración Arquitectónica, que hasta 1978 se llamó Servicio de Monumentos y Conjuntos Arquitectónicos.
            Entre las siete localidades en las que Pons Sorolla realizó una campaña de reforma urbana se encontraba Sos del rey Católico, reivindicando la conmemoración del quinto centenario del nacimiento del monarca en la villa, pues Fernando II de Aragón era la imagen de un hábil político y un caudillo invicto que luchó por la unidad de España, imagen en la que el franquismo se veía reflejado. De este modo, e impulsado también por la reciente creación de la “Institución Fernando el Católico”, la localidad aragonesa obtendría la ordenación y restauración de sus enclaves y edificaciones más significativos a cargo de la Dirección General de Arquitectura con la colaboración de las Bellas Artes.

            La reforma se realizó en la década de los años 60-70 y se realizaron en tres fases con el siguiente presupuesto:
            -Primera fase (1951-52): 794.801,57 pesetas
            -Segunda fase (1960-67): 4.985.223,29 pesetas
            -Tercera fase (1967-68): 2.580.343,18 pesetas
           
Iglesia de San Esteban antes de la restauración
(Archivo de Sos)
La primera etapa de la campaña de rehabilitación del conjunto monumental de Sos, con vistas a preparar el V Centenario del nacimiento real, que tuvo lugar en la primavera de 1952, se desarrolló entre noviembre de 1951 y finales de 1952, y corrió a cargo del arquitecto Emilio Larrodera. El objeto de esta primera actuación se centró en el embellecimiento de la arteria principal de la villa, que enlaza sus edificios más representativos artística y simbólicamente, intentando darle un cariz claramente turístico.
De esta primera etapa de intervención, lo más llamativo es el diseño del paisaje como componente fundamental de la propuesta de obras a realizar en el mirador y alto del castillo, al final del itinerario, en cuya explanada se iban a celebrar los actos públicos durante el centenario. Para valorar las vistas desde el castillo, con una cota de sesenta metros superior a los accesos de la villa, se propone sustituir el antepecho existente por uno más bajo de sillarejo con tapa de piedra. La mejora incluye el control de las edificaciones cercanas que alteraban las vistas y el paisaje, modificando en algunas de ellas sus condiciones formales, estilísticas y volumétricas, construyendo, con elementos auténticos, una nueva casa en el solar de otra hundida, para local de almacén de la iglesia. También se proyecta nueva plantación de césped en los taludes, así como reemplazo del arbolado “desacertado por su emplazamiento”[1] por otro de distintos tipos, sin impedir el uso del mirador “desde el punto de vista de elemento de contemplación”[2]. La ubicación de estas nuevas especies se proyecta en “aquellas partes que conviene ocultar y en las que por la silueta del conjunto se precisan para lograr una discreta composición”[3].
Plano del itinerario histórico-artístico de Sos (Archivo de Sos)
               Dado que en 1969 se iba a celebrar el V Centenario del  matrimonio real de Isabel y Fernando, a finales de los años 50 dio comienzo, a cargo de Pons Sorolla, la renovación urbana del itinerario turístico englobando los monumentos principales y su entorno, con el triple propósito de reintegrar el ambiente urbano a la época medieval dominante, embellecer recorridos y perspectivas, así como de musealizar los vestigios más singulares de la villa, dando de este modo continuidad a la campaña de revitalización que Teodoro Ríos, Emilio Larrodera y Manuel Lorente Junquera habían iniciado unos años antes.
 Este itinerario discurre a lo largo de la calle Fernando el Católico, donde desembocan varias callejuelas, algunas de interés, como la que conduce al palacio de los Sada. Su longitud se divide en dos tramos: el primero, desde el inicio en el Portal de Zaragoza, hasta la plaza del Ayuntamiento; el segundo discurre desde la plaza hasta la iglesia parroquial de San Esteban y el acceso al alto del castillo.
Plaza del Ayuntamiento y subida a la iglesia y castillo
(Archivo de Sos)
           
La intervención en este itinerario pretendía mantener el carácter del núcleo retirando las disonancias más llamativas y conservando los elementos originales y tradicionales. La homogenización del conjunto se entendió como una operación global -buscando una imagen integrada-, encaminada al adecentamiento y a la mejora de sus diferentes componentes. La cohesión formal del conjunto permitió su restitución museística. El respeto de su unidad no implicó el sacrificio de estructuras más modernas de valor y significado para Sos; el propio arquitecto aludía a la necesidad de aplicar un criterio personalizado en cada objeto para preservar su expresión particular y no perder la belleza de su diversidad. Ahora bien, las construcciones que no contaban con ningún interés, rompiendo el ritmo de las calles, se reconstruyeron con piedras antiguas tomadas de construcciones abandonadas, como ocurrió con la fachada del cine de Sos, que se rehizo utilizando piedra de otras casas hundidas. Se adecentan rasantes y se renuevan pavimentaciones de encachado pétreo por otras más acordes con el carácter musealizador de la intervención y, sobre todo, se valora la fisonomía de las fachadas antiguas, con huecos pequeños, puertas de ingreso alojadas en arcos de piedra adovelada y cornisas con alero de madera. Para ello se pican enfoscados modernos, se rebajan o modifican muros de mampostería, se descubren antiguas casas nobles y se procede a la limpieza de calles, dejando a la vista muros de mampostería y sillería, se colocan piezas nuevas en ventanas, fachadas y pisos, se desmontan aleros, se reponen cubiertas...; es decir, trabajos destinados a dotar a la villa de la imagen medieval, pintoresca y turística que podemos admirar hoy en día.


Portal de Zaragoza antes de su restauración
(Archivo de Sos)
Portal de Zaragoza tras la restauración
(Archivo de Sos)
        Junto a la restauración de las fachadas y la reintegración formal de volúmenes, se determinó la concepción del itinerario turístico desde la Puerta de Zaragoza hasta la Puerta de la Reina, con subida a la iglesia de San Esteban y al castillo desde la Plaza Mayor. En todo su trayecto fueron cuidadosamente estudiadas las perspectivas hacia la iglesia románica, así como las arquerías medievales de la Plaza Mayor, cuya peculiaridad fue reforzada con el descubrimiento de una composición análoga detrás del Ayuntamiento. La pavimentación de Plaza y vías respetó el modo tradicional pero con diseño moderno, enfatizando los juegos de perspectiva y convirtiendo los caminos renovados en paseos pintorescos.
Fachadas y calles del itinerario histórico-artístico se remodelan
(Archivo de Sos)
De manera particular, se restaura el Arco de la Puerta de Zaragoza manteniendo “el valor humano y pintoresco de un balcón de vivienda, asomando sobre ella, y se ha sustituído una ventanita desaparecida por una muy hermosa, ajimezada, regalada por un vecino de la villa”[4]. También se reponen los peldaños de sillería granítica en la nueva escalinata de acceso a la iglesia mayor y, por último, se restaura una casona de la plaza en la embocadura de la calle Gil de Jaz, con vuelta hacia la de Jesús, “fondo de perspectiva al llegar a la Plaza Mayor pasado bajo sus arcos”[5].
Pero la actuación más destacada de esta segunda etapa de trabajos en la Plaza Mayor-“conjunto de arquerías medievales de fama universal”[6]- es el hallazgo y reconstrucción del que pudiera ser el antiguo ayuntamiento de la villa, a finales de los años sesenta. El descubrimiento de una arcada apuntada de traza medieval y varios locales anexos desencadena una laboriosa actuación historicista:
"Ha sido descubierta en la zona posterior del Ayuntamiento, y puesta en valor, una extraordinaria organización civil románica de dos plantas, presidida por un salón, con forjado de cubierta en madera, apoyado sobre dos columnas centrales con grandes capiteles cuadrangulares, con piñas en sus ángulos-muy relacionados con la cripta de Leire- y rodeada de arquería y local góticos, continuación de los que constituyen la plaza Mayor"[7]
Proceso de restauración de la Lonja medieval
(Archivo de Sos)
La Lonja, restaurada
(Archivo de Sos)





















        A la labor de configurar este itinerario artístico se sumó la finalización del Palacio de los Sada mediante el adecentamiento de su capilla privada y la restauración de la iglesia de San Esteban. Además, se concluyeron los accesos al castillo, realizados hasta entonces de manera parcial, así como la ordenación de la Plaza Mayor y sus accesos.
El criterio de la actuación en la iglesia de San Esteban radicó en conservar su configuración espacial introduciendo algún cambio funcional y “medievalizando” su ambientación.
Las primeras intervenciones corrieron a cargo de Manuel Lorente Junquera, quien, a la vez que ponía en marcha la primera fase del itinerario histórico de Sos, comenzó a restaurar la iglesia, que según sus palabras se encontraba “en un estado de total abandono”. El primer proyecto data de 1953 y en él se preveía la completa reconstrucción de las cubiertas que se encontraban en muy mal estado[8]; las obras preveían el desmonte de las mismas, ya que las tejas, sentadas directamente sobre la tierra que trasdosaba las bóvedas, estaban completamente movidas, y la sustitución por una cubierta realizada con tabicones de ladrillo, trasdosándose las bóvedas con hormigón.Estas obras se realizaron por un valor de 127.010,69 ptas.
         En 1956 se procede a una segunda intervención: como continuación de las obras de restauración de este Monumento se propone en el presente proyecto la demolición de los elementos postizos de piedra que coronaban los muros del ábside, la reparación de estos muros, así como la cornisa y canecillos con que están rematados, y la reconstrucción de parte de la cubierta conforme a su primitivo sistema, o sea, con lajas de piedra sentada con mortero de cal[9], por valor de 87.212,52 ptas.
           Lorente Junquera concluyó su intervención en la iglesia con un tercer proyecto realizado en 1958 y que consistía en “la continuación del enlosado de la cubierta, con losas de piedra caliza, sentada en mortero de cal, en la zona del lado del Evangelio”[10] en una superficie aproximada de 236 m2, ascendiendo dicho proyecto a un costo de 117.306,73 ptas. Al año siguiente se restauraron las cubiertas del lado de la Epístola por un importe de 70.486,71 ptas.
Las obras en la iglesia se prolongarían hasta 1975, coincidiendo con la segunda fase del itinerario histórico (1964-1975), ordenando los alrededores de la iglesia, el mirador, el acceso al castillo y la restauración del mismo.
Las obras previstas en 1963 comprendían la restauración de la cripta y de la iglesia, con el descubrimiento de pinturas originales y la limpieza y reposición de sillería, completando con nueva piedra los elementos ausentes, se ordenaron los accesos al templo y se restauraron las viviendas anexas. Igualmente se desmontó el retablo barroco del altar mayor para dejar a la vista el ábside medieval con su decoración románica, decisión que fue cuestionable, aunque era lo habitual en la Edad Media. A este respecto Pons Sorolla comentó:
“Desmontando el retablo barroco que ocultaba el ábside, aparece éste con espléndida decoración de arquería sobre columnillas gemelas y extraordinarios capiteles del siglo XII con arcos alternativamente ciegos y abiertos en ventanales con celosías pétreas, de los que sólo ha sido preciso reponer totalmente una de ellas(...)No debemos olvidar que esta iglesia mayor de Sos es digna hermana de la catedral de Jaca, y que al haber conservado intacta la cripta y cabecera originales, sin la transformación sufrida por aquella, nos demuestra en toda su belleza la composición total que Jaca perdió”.
Restauración del interior de la iglesia de San Esteban
en la reforma de 1965.(Archivo de Sos)
Recuperó la comunicación interior con el templo, respetando el túnel románico bajo éste convertido en acceso desde el exterior a la cripta. Pons Sorolla limpió, además, todos los muros, reponiendo sillares y elementos desgastados como fustes de columnas, con sus basas y capiteles imitando en la medida de lo posible a los originales, con piedra idéntica a la del templo, rozando los restos de sillares a puntero y consolidando núcleos interiores. Levantó y sustituyó el pavimento de sillería de la iglesia, limpió y restauró la escultura, muros y bóvedas de la portada principal de acceso, limpió los muros exteriores del templo y desmontó y reparó los retablos y ornamentación de las capillas; la capilla que servía de acceso Sur fue transformada en baptisterio,el interior del conjunto se depuró mediante la eliminación de los dos órganos del coro “ que, en puente sobre el tramo de naves, rompían la composición del monumento”. 
Pons Sorolla, según sus palabras dejó la iglesia de San Esteban “tal y como de hallaba en el siglo XVI” [11]
Estas obras se autorizaron por el R.D. 2177/1963 de 24 de julio, por concierto directo, con Dn. Manuel Tricas Comps, por un presupuesto de 3.244.793,52 ptas distribuídas en las siguientes anualidades: para el año 1963, la cantidad de 994.793,52 ptas; 500.000 ptas para el año 1964; 250.000 para 1965; 500.000 para 1966 y un millón de pesetas para 1967.
En referencia al Palacio de Sada, en 1955 comenzaron las obras de reconstrucción, pues el edificio se encontraba totalmente en ruinas. Las obras fueron proyectadas y dirigidas por el arquitecto aragonés Teodoro Ríos Balaguer.
Tras varias décadas queriendo restaurar el edificio, probablemente por el elevado coste de las mismas, en 1941 se realiza una campaña promovida por las autoridades locales, llegando a realizar obras de desescombro y apuntalamiento de la fachada principal.Entre 1942 y 1943 se cimientaron los muros y se construyó parte de la cubierta.


Fachada del palacio de Sada reconstruída. (Teodoro Ríos. El palacio de Sada)
        Las obras se paralizaron por falta de fondos. En 1948 Teodoro Ríos presenta un nuevo proyecto de restauración que no se acometió hasta 1955, a raiz del impulso recibido por la intervención en la realización del itinerario histórico-artístico que conduciría al alto del Castillo. El coste de este proyecto ascendía a 298.133,05 ptas., y el propio Ríos Balaguer aludía a las dificultades del proyecto dadas las dimensiones del palacio y el hecho de que debía reconstruirse en su totalidad. Para ello se preveía la reutilización de una parte importante de los sillares originales, que habían sido cuidadosamente guardados, pero entre las obras se destinaba una partida importante a tallar nuevos sillares para reponer los faltantes, que se extraerían de las canteras de Sos. La madera para la estructura provenía de Sangüesa y la teja y ladrillos para la cubierta de Pamplona.
Las obras, impulsadas por la Dirección General de Bellas Artes, finalmente se acometieron entre 1955 y 1957, gracias a la creación de un Patronato con la participación de otras instituciones, como la D.P.Z., promotora de la celebración del quinto centenario del nacimiento del monarca Fernando.( ver palacio de Sada)
La capilla de San Martín, anexa al palacio, estaba también prácticamente hundida. El propio Ríos Balaguer justificaba su reconstrucción en el proyecto de restauración del palacio de 1929, pero no fue hasta 1965 cuando se abordó su recuperación, coinciciendo con la segunda fase del itinerario histórico-artístico y la continuación de la restauración de la iglesia de San Esteban, proyectos del que fue responsable Pons Sorolla, a quien se debe asimismo la intervenmción en la capilla de San Martín[12].
Portada de San Martín antes de la restauración (Juan Mora Insa)
El proyecto consistió en la reconstrucción completa del edificio, incluyendo la restauración de los muros exteriores (“limpieza y rejuntado general con morteros bastardos y juntas lavadas”), reconstruyendo las partes faltantes, rehaciéndose algunos muros al interior en mampostería y sillería vista y rejuntada, devolviendo a las arpilleras su primitiva forma y cerrándolas con alabastro, rehaciendo el enlosado y la construcción de una nueva cubierta con tablones y vigas de madera apoyadas sobre los arcos góticos, y sobre esta estructura una placa ligera de hormigón armado con tela metálica, y finalmente tejado de teja curva. A este respecto Pons Sorolla manifestaba:
“Abandonada y semidestruída, con su cubierta hundida, ha exigido un tratamiento muy cuidadoso para no alterar las especiales características que le da el hecho de ser iglesia románica (...) Es especialmente curiosa la incorporación de columna renacentista decorada, en el tramo de los pies de la iglesia, colocada apeando la clave del arco ojival"[13].El presupuesto de las obras ascendió a un millón de pesetas.
Terminada la actuación de Pons Sorolla, el arquitecto subrayó la importante colaboración ciudadana en el transcuso general de toda la campaña de rehabilitación de Sos.
El entusiasmo de Sos con los trabajos desarrollados mereció que el arquitecto fuera nombrado Hijo Adoptivo el 24 de abril de 1965 y la concesión de su nombre a una calle al año siguiente, concretamente el 28 de mayo.
El 22 de octubre de 1967 fueron inauguradas con toda solemnidad las obras de restauración de la iglesia parroquial por el Subdirector General de Arquitectura, don Fernando Ballesteros. El señor Obispo de Jaca, don Angel Hidalgo Ibáñez concelebró la misa con 15 sacerdotes y pronunció una brillante homilía.
Con posterioridad Pons Sorolla restauró las murallas y la ermita de Santa Lucía.

(Archivo de Sos)

























Ermita de Santa Lucía antes y después de la restauración

             En resumen, el arquitecto Pons Sorolla restauró la parroquia, ermitas, murallas, calles y edificios de la Villa para gozo y disfrute de sus habitantes, turistas, y sobre todo, para la conservación de un riquísimo patrimonio nacional histórico-artístico.  El premio y corolario oficial de la campaña cumplida fue la declaración de Sos como Conjunto Histórico-Artístico y bien de interés cultural el 6 de junio de 1968 bajo la protección de la Declaración Genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la ley 16/1985 sobre el patrimonio histórico Español.
             El pueblo de Sos tomó conciencia del valor histórico de la villa, de su potencial artístico y cultural, así como de los muchos esfuerzos, trabas,obstáculos, trámites legales, permisos, licencias y dificultades que tuvo que salvar durante décadas para recuperar un grandioso patrimonio que estuvo a punto de desaparecer, por no hablar del costo y esfuerzo económico.Y es por esto por lo que "no habrá que exortar a los actuales hijos de Sos para que sepan conservar su restaurado conjunto, cuidando que no se les vuelva a desmoronar"(Mariano Rabadán). Y así ha sido, pues desde hace años han sabido conservar su restaurado conjunto, mimándolo, y reparando el menor detalle de alteración que surgiera para conservar con todo su esplendor el excelente y abundante patrimonio de la villa.
            Como ejemplo, en la segunda mitad de los años 80, se llevaron a cabo diversas obras de restauración en el casco urbano por parte de las arquitectos Mª Pilar Sancho Marco y Mª Dolores Sancho Marco, quienes también en 1987 rehabilitaron 25 viviendas en la zona conocida como la Tauna, respetando con todo rigor el más mínimo detalle arquitectónico y decorativo para no alterar el modélico conjunto histórico-artístico de la Villa.

            


            Todo este esfuerzo de tantos años y la esmerada continuidad de conservación que le han sabido dar los vecinos, Ayuntamiento, y diversas asociaciones, fundaciones y organismos, tanto locales como provinciales y regionales,  ha merecido la pena, pues el conjunto histórico-artístico de Sos ha sido galardonado recientemente como "uno de los pueblos más bonitos de España."(Continuación)





                                                              SOS DEL REY CATOLICO

Sos del Rey Católico, conjunto histórico-artístico desde 1968, 
nombrado en 2016 como "uno de los pueblos más bonitos de España"






   (Archivo de Sos)                                                       
                                                  Portal de Uncastillo


                                           
(Archivo de Sos)


                                                          Portal de Levante


(Revista Patrimonio Histórico)

(www.sosdelreycatolico.com)
Capilla de San Martín

(Archivo de Sos)


                                                 La plaza del mercado                                                                                

 

                                 (Archivo de Sos)

El portal de Zaragoza












[1] Proyecto de ordenación del itinerario histórico-artístico de Sos del Rey Católico. Madrid, 1960.Arquitecto: Francisco Pons Sorolla. A.G.A., IDD (04), sig.51/11686.
[2] Ibidem
[3] Ibidem
[4] Pons Sorolla y Arnau. “Las obras de restauración en Sos del Rey Católico”, p. 22. Exaltación de Sos del Rey Católico.I.F.C., D.P.Z.,1970.
[5] Proyecto de ordenación del itinerario histórico-artístico de Sos del rey Católico. Plaza Mayor y accesos. Madrid, 1962. Arquitecto: Francisco Pons Sorolla. A.G.A., IDD (04)117.004, sig. 51/11686.
[6] Pons Sorolla y Arnau. “Las obras de restauración...”op. cit. p. 22
[7] Ibidem.
[8] Proyecto de restauración de las cubiertas de la iglesia parroquial de San Esteban de Sos, 1953. A.G.A., IDD (03) 115, sig. 26/296.
[9] Ibidem
[10] Proyecto de restauración de las cubiertas de la iglesia parroquial de San Esteban de Sos, 1958. A.G.A., IDD (03) 115, sig. 26/161.
[11] Pons Sorolla y Arnau.”Las obras de restauración...” op. cit. p. 22.
[12] Proyecto de restauración de la capilla del palacio de los Sada en Sos del Rey Católico, 1965. A.G.A., IDD (03) 115, sig. 26/356.
[13] Pons Sorolla y Arnau. “Las obras de restauración...” op. cit. p, 22.







BIBLIOGRAFIA

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-HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, ASCENSIÓN. “La restauración de monumentos en Aragón (1936-1958)”, en Bajo el signo de la victoria: La conservación del patrimonio durante el primer franquismo (1936-1958), pp. 151-198.Casar Pinazo y Julián Esteban Chapapría.(Coords.) Pentagraf Ed. Valencia, 2008.
-HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, ASCENSIÓN. "Paisajes y monumentos reconstruídos: patrimonio cultural y franquismo", en Paisajes para después de una guerra. El Aragón devastado y la reconstrucción bajo el franquismo (1936-1957), pp. 241-268. Carlos Forcadell y Alberto Sabio (ed.) D.P.Z. Zaragoza, 2008. 
-HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, ASCENSIÓN y CASTRO FERNÁNDEZ, BELÉN Mª. “Patrimonio monumental y turismo. La ordenación de conjuntos monumentales en Aragón: el caso de Sos del rey Católico (Zaragoza)”. Revista electrónica de patrimonio histórico nº 13, pp.79-117. Diciembre, 2013. 
-PONS SOROLLA Y ARNAU, FRANCISCO. “La obras de restauración en Sos del rey Católico” Exaltación de Sos del rey Católico. Introducción de Mariano Rabadán Pina, pp. 19-24. I.F.C., D.P.Z., Zaragoza, 1970.
-RABADÁN, PINA, MARIANO. "Evocación y saludo a Sos del Rey Católico", en Exaltación de Sos del rey Católico. Introducción de Mariano Rabadán, pp.29-36. I.F.C., D.P.Z., Zaragoza, 1970.
-RÍOS BALAGUER, TEODORO. El palacio de Sada en Sos del Rey Católico. I.F.C., D.P.Z. Zaragoza, 1957.
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-SAN VICENTE, ÁNGEL. “Iglesia de San Esteban”, en “Arte religioso en la villa de Sos del Rey Católico”. I.F.C., Zaragoza, 1978.
-VALLE ORTIGAS, IGNACIO. La fotografía como fuente documental para el estudio y conocimiento del patrimonio de Sos del Rey Católico (Zaragoza). Trabajo fin de grado. Universidad de Zaragoza. Facultad de Filosofía y Letras. Zaragoza, 2015.