lunes, 5 de diciembre de 2016

JUGLARES Y TROVADORES

Los juglares fueron unos singulares personajes de la Edad Media, generalmente jóvenes, que tuvieron una importante función en la difusión de la cultura a través de la tradición oral. Ataviados con ropas de colores muy llamativos para llamar su atención, iban de villa en villa visitando los mercados, plazas o palacios de toda la geografía peninsular y, a través de sus canciones y actuaciones, traían historias de otras fronteras, relatos épicos o de puro entretenimiento.
Su función social se encontraba entre las más extravagantes de la Edad Media. Sabían tocar varios instrumentos musicales, eran diestros malabaristas, agudos poetas, hábiles prestidigitadores, charlatanes y muy hábiles en el lenguaje, disponiendo de una gran improvisación. Muchas veces alternaban estas actividades con los hurtos en los mercados y en las tabernas. Pero, ante todo, fueron los primeros “periodistas” orales de la historia.
Miniatura de juglar (Alabarda blog)
Al grito de “¡Prestad atención a lo que quiero deciros!” las gentes acudían en masa a su alrededor para escuchar al joven juglar, que lo hacía para divertir a un público, analfabeto, que al igual que ocurre actualmente, estaba deseando escuchar "cotilleos" y acciones heroicas que se salieran de la monotonía cotidiana. Los versos que recitaban con tanto arte con toda seguridad los habían escuchado antes en boca de otro colega, porque en esto de la juglaría lo que funciona es la tradición oral y no hay documento escrito que valga…, aunque en ocasiones solían adaptar las versiones de las aventuras de los personajes de turno al gusto del consumidor y adornarlas para que resultaran más atractivas.
Esta especie de reporteros medievales se convirtieron en personajes admirados que levantaban pasiones allá donde iban, excepto en el clero, que en un principio los consideraron gente de baja estofa dedicados a espectáculos indecentes llamándolos mimi o histriones.
Trovadores tocando el tarab
vocablo árabe que dio origen a la palabra trovador.


Pero tras los juglares se encontraban otros personajes mucho más cultos que ellos, procedentes, por lo general, de una condición social elevada; eran los trovadores, los verdaderos autores de los relatos épicos, que contaban por escrito las hazañas de los héroes, naciendo así los Cantares de Gesta. Es decir, los trovadores eran los artistas populares que creaban y componían los Cantares de Gesta que posteriormente los juglares recitaban a los cuatro vientos, formando ambos un perfecto binomio.
En una tosca comparativa trasladada a nuestros tiempos vendrían a ser como los tunos (juglares) y cantautores (trovadores)

El Cantar del Mío Cid es el primer cantar de gesta que se conoce en España.













BIBLIOGRAFÍA

 -Reyes y Reinas de Aragón. Coleccionable Heraldo de Aragón.
En la web:
-Wikipedia: Juglares y trovadores