domingo, 31 de octubre de 2021

COFRADES DE LA COFRADÍA DE JESUCRISTO NAZARENO (SOS DEL REY CATÓLICO)

 



La Cofradía de Jesucristo Nazareno fue fundada en la villa de Sos del Rey Católico desde tiempos inmemoriales.

Curioseando unos viejos legajos en una vetusta biblioteca particular de un vecino de Sos del Rey Católico, apareció la matriz de lo que en su día fue el talonario que sirvió para entregar el justificante o recibo de las cuotas aportadas por los cofrades de Sos a dicha Cofradía, donde aparecen anotados sus nombres y apellidos. El único talón justificante que queda, doblado entre las hojas de la matriz, figura a nombre de Gregorio Laguardia Ilarri, donde aparece la fecha de 1961.

 



Relación de cofrades

Cofradía del Smo. Jesús Nazareno (Sos del Rey Católico)

Agapito Onco

Alicia Mínguez Biel

Anselmo Espatolero Lozano

Alfonso Machín Ezquerra

María Campaña

Antonio Olleta Portal

Adrián? Hornos Meoz

Aurelio Lacosta Meoz

Antonio Serrano Longás

Natividad Laborda

Antonio Cortés Galé

Benito Portal

Hermanos Legaz Machín

Balbino Sánchez Salvo

Cándido Mínguez

Eugenia Bueno Cortés

Gregorio Laguardia Ilarri (en lugar de su hermano Eusebio)

Pablo García Portal

Anselmo Osta

Encarnación Garrido Lacosta

Lucas Ariella

Félix Remón Jáuregui

Fidela Serrano

Amador Salvo

José Videgain Gayarre

Francisco Gascón

Hermanos Almárcegui Sánchez (Sangüesa)

Eugenia Olleta (viuda de Legarre)

Lulia Berrade Lafita (viuda de Sánchez) (Sofuentes)

Julio Pérez

Luciana Villacampa

Julio Sangorrín Bueno

Tomás Salvo Bonafonte (causa baja por muerte y continua su viuda Teresa Salanova)

Amelia Almárcegui

Juan Pérez Machín

Hilario Machín Mínguez

Xerdoria Sanjuan Machín

Máxima Legaz

Máxima Portal

Máximo Legarre Suescun

Primitivo Almárcegui

Pedro Galindo

Hermanos Oloriz Baquero

Francisco Suescun Sánchez

Hermenegilda Bonafonte Berrade

Ramos Meoz, viuda de Mínguez

Tomás Bueno

Lucía Sánchez Salvo

Pascuala Sánchez (viuda de Victoriano Lacuey)

Espatolero Soteras

Victoriano Remón

Sixto Pérez Videgain

Suescun Sánchez

Balbino Compains

Ricardo Sánchez

Emeterio Landa

Melchora Almárcegui Marcos (viuda de Juan Gayarre)

Ricardo Murillo

Leonardo Salvo Bonafonte

Miguel Legarre Pérez

Teodoro Legarre Soler

Fortunato Lacosta Galé

Máximo Giménez

Viuda de Felipe Jiménez

Donato Salvo

Francisco Legarre Suescun

Videgain Pérez (viuda de José Legarre)

Máximo Oroz Bueno

Fernando Olleta Lacosta

Isidro Galindo

Pedro Ruiz

Máxima Almárcegui

Segundo Lafita Gayarre

Longinos Ortiz Lacosta

Juan Samitier Machín

Eugenio Ortiz Serrano

Delfín Arbea

Máximo Alastuey Jiménez

Máximo Espatolero Legaz

Teófilo Pérez Suescun

José Bueno

Jacinto Lacosta

Leoncio Machín Espatolero

María Baquero

Lacruz Soteras

Juan Legarre

Juan Pérez Legaz

Feliciano Bueno Lobera

José Artieda Lara

José Artieda Arangoiz

domingo, 17 de octubre de 2021

¿SE CONSTRUYÓ LA CRIPTA DE SANTA MARÍA DEL PERDÓN SOBRE UN TEMPLO ANTERIOR?(V) CONSIDERACIONES FINALES




Generalmente, la falta de vestigios antiguos en una centenaria o milenaria edificación se debe muchas veces al uso de materiales blandos o  perecederos (barro, madera…) destruidos por las posteriores reformas, restauraciones o rehabilitaciones que han sufrido estas construcciones ubicadas en el mismo emplazamiento que tuvo en origen.

Gracias al posterior uso de la piedra en estos edificios, muchos de estos vestigios todavía se conservan hoy en día, si bien, la mayoría de las veces, no en la cantidad que desearíamos, y otras veces aparecen localizados en lugares distintos a su primigenia ubicación debido, generalmente, a su reutilización en otra estructura posterior en el tiempo tras haber sido derribada, voluntaria o involuntariamente, la estructura primitiva. Pero casi siempre estos indicios pétreos, debidamente estudiados, nos suelen ofrecer una valiosísima información de tipo cultural, artístico, histórico o social, como hemos podido comprobar en la cripta de Sos del Rey Católico, y una sistematización de estos vestigios permite su adecuada valoración como indicadores cronológicos y como referente simbólico de las sociedades que los crearon y a las que sirvieron. 

Tras conocer los diversos vestigios en la cripta de Sos y que hemos expuesto en cuatro posts anteriores bajo el mismo título (Ver I, II, III y IV), se podría establecer, con mucha precaución y mesura, una secuencia cronológica constructiva aproximada de la primitiva iglesia de Sos.

Esta secuencia artística de un período tan complejo y falto de documentación permite, al menos, poder ofrecer varias opciones sistematizadoras, entre ellas la sistematización histórica y cultural, es decir, un estudio diacrónico, desde el punto de vista de la síntesis. Veamos.

 

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Sobre un primer templo pagano romano, que pudiera haber sido dedicado a S. Feliciano y que hubiera podido dar, asimismo, nombre a la Peña sobre la que se asienta la iglesia y el castillo de Sos, se edificaría posteriormente, debidamente santificado, un templo cristiano.

 Tras la llegada de los visigodos, se reconstruiría de nuevo la basílica, formada, probablemente, por dos naves (la central y la del lado de la epístola), a la que, en el siglo VIII se le añadiría la pila bautismal.

 A principios del siglo X Sancho Garcés I levantó el castillo de Sos, del que todavía quedan algunos sillares en sus muros, y el primer templo en honor a San Esteban que, probablemente, sería la capilla del castillo, pues todavía no habían llegado “pobladores” a Sos. Posiblemente este templo no sería de grandes dimensiones pues, generalmente,  los monarcas no solían manifestar ostentación o suntuosidad a través de este tipo de construcciones, siendo estas iglesias, como se ha dicho, y comenta Galtier Martí, simples “capillas castrenses”[1].

Sancho Garcés II, Ramiro Garcés y Sancho III ampliarían y mejorarían tanto el castillo como la iglesia, consolidándose todo el conjunto, iglesia y castillo, en tiempos de Ramiro I. El período de estos reinados trancurriría entre el 970 y el 1063.

En algún momento de este intervalo de 93 años, el templo fue derruido y levantado o reformado de nuevo, si no, no se entendería el hecho de colocar al pie de una columna un sillar que sabemos que estuvo ubicado en otro lugar, o rectificar e intentar convertir arcos de herradura en arcos de medio punto.

Pudiera ser que esta reforma se realizara durante el reinado de Sancho III, pues fue este monarca quien introdujo en sus dominios la regla benedictina que ya se había difundido en Cataluña, por influencia franca, desde mediados del siglo IX hasta el primer cuarto del siglo XI, sustituyendo la antigua liturgia y rito visigodo por el romano, eliminando de esta forma cualquier vestigio visigótico. No en vano, a finales del siglo XI, todos los obispos hispánicos eran cluniacenses

Reinando Ramiro I (1035-1063), y con el avance cristiano en marcha, que garantizaban ya el asentamiento poblacional en la zona, se ampliaría la fortaleza de Sos, se consagró la cripta en el 1055[2], y con las subvenciones aportadas por la reina Estefanía se consolidaría la cripta tal y como hoy la conocemos, que más tarde serviría de base para edificar sobre ella la iglesia alta, esta vez, más suntuosa y espaciosa para poder albergar a los nuevos fieles que iban poblando Sos, que según Cristina Sánchez sería a principios del siglo XII (1100) cuando comenzaron las obras[3].


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Probablemente nunca llegaremos a saber con exactitud esta secuencia cronológica-constructiva pero, como se ha comentado al principio, la sistematización de los vestigios existentes en la cripta nos aportan algo de luz sobre la misma. Sólo es cuestión de esperar que aparezcan nuevos indicios o vestigios todavía no descubiertos, que bien pudieran aparecer tras alguna reforma o excavación y que, debidamente examinados y estudiados, nos aporten más información que nos ayude a completar el proceso histórico-cultural y constructivo del primer templo cristiano en Sos del Rey Católico.

 




[1] Galtier Marti. “Las primeras iglesias de piedra de la frontera de los Arbas, el Onsella y el Gállego”. Rev, Artigrama nº 1,  p. 12.

[2]  Galindo Romeo, Pascual. Sos en los siglos XI y XII. Revista Universidad, año I, p.8.

[3] Sánchez Gómez, Cristina. “Iglesia de San Esteban. Sos del Rey Católico.”  El románico de mi pueblo. Amigosdelromanico.org (22 de septiembre de 2017)

 




BIBLIOGRAFÍA

-GALINDO ROMEO, PASCUAL. Sos en los siglos XI y XII. Revista Universidad, año I. Zaragoza, 1924.

-GALTIER MARTÍ, FERNANDO. “Las primeras iglesias de piedra de las fronteras de los Arbas, el Onsella y el Gállego”. Rev. Artigrama nº 1, pp.11-46. Universidad de Zaragoza. Zaragoza, 1984.

-TABOADA. ROGELIO. “Primer capitel de Santa María del Perdón”. Sangüesa Siempre. Apéndices históricos. Ed. RT. Sangüesa (Navarra), 2016, pp.15-32.

 

En la web:

-SÁNCHEZ GÓMEZ, CRISTINA. “Iglesia de San Esteban. Sos del Rey Católico.”  El románico de mi pueblo. Amigosdelromanico.org (22 de septiembre de 2017)

 

domingo, 3 de octubre de 2021

SENDERISMO COMARCAL. RUTA 2: FUENTE DE SAN VIRILA

 

Señal de inicio del sendero (junto a los paneles informativos)

    De todos es conocida la leyenda de San Virila. (ver leyenda en este post)

    Vamos a realizar el recorrido que nos llevará hasta la fuente donde, según  cuenta la tradición, se quedó dormido el abad Virila  acompañado y adormecido por el canto de un ruiseñor.

               La ruta es corta: 1.800m de ida y otros tantos de vuelta, con un desnivel máximo de 110m, que nos ocupará entre tres cuartos de hora ir y otros tres cuartos de hora volver, siempre que no nos entretengamos mucho en las paradas para ver el magnífico paisaje que se divisa entre los distintos claros de la espesura del monte o en admirar la espectacular naturaleza que nos ofrece el recorrido.

            El grado de dificultad es bajo, si bien existe un pequeño tramo en mitad del recorrido que nos obligará a hacer un pequeño esfuerzo, aunque sigue siendo fácil.

            La dificultad que entraña actualmente este sendero es la mala señalización del mismo. Existen señales de dirección al principio de la ruta, pero a mitad del recorrido éstas desaparecen, por lo que habrá que seguir la senda un poco “a ciegas”, aunque, si nos fijamos bien en los bordes del camino, encontraremos varios hitos que nos indicarán que vamos por la senda correcta, aunque a veces estos desaparecen arrastrados por las lluvias. No obstante, aunque nos desviemos por algún ramal equivocado, este no tiene salida y nos obligará a regresar de nuevo a la senda principal sin haber recorrido muchos metros y sin apenas perder tiempo.

              No es necesario portar bastón de senderismo, pero para las personas algo mayores o que quieran caminar con mayor comodidad y seguridad les resultará muy útil, sobre todo en el tramo intermedio del camino.

           La ruta comienza en el Monasterio de Leire (Navarra), al que habremos accedido tras dejar la carretera nacional NA-2420 o la autovía A-21 a la altura de la localidad de Yesa y tomar la N-2113 que nos adentra ya en la sierra de Leire, y tras recorrer dos kilómetros, la propia carretera “muere” en el mismo monasterio. Dejamos el coche en la zona de aparcamiento que hay junto al cenobio y nos dirigimos hacia los paneles informativos que veremos fácilmente, donde allí mismo comienza el camino que nos llevará hasta la fuente de San Virila. Una señal así nos lo indica.

           



 

Poste de señal rota. Al fondo, el refugio.



          

                   Subimos por el camino marcado y a los pocos metros llegaremos a un cruce con un camino de grava. Aquí existió hasta hace poco una señal que nos indicaba el camino a seguir por nuestra izquierda. Actualmente sólo queda el poste de la señal y una flecha, apenas visible, dibujada en el poste. No obstante, como referencia, frente a nosotros veremos un refugio cuyas paredes han sido grafiteadas con llamativos colores. Tomamos al camino a nuestra izquierda y en leve subida empezamos a ganar altura, llegando a un mirador donde podremos contemplar la belleza del monumental monasterio y, al fondo, el pantano de Yesa. 

           


Mirador con el monasterio de Leire y el pantano de Yesa al fondo.

           Continuamos por el camino unos metros más hasta llegar a una señal que nos obliga a dejar el camino, de nuevo a nuestra izquierda, y empieza la senda propiamente dicha, que nos irá sumergiendo, poco a poco, en la espesura del monte. Carrascas, encinas, pinos y algún que otro roble nos acompañarán en el paseo, al mismo tiempo que los cantos de diversas pequeñas aves deleitarán nuestros oídos.

              Al llegar a una bifurcación, de nuevo otra señal nos indica el camino a seguir.


Señales que nos indican el camino

                   

Ultima señal indicativa
de la senda.

                La senda se va haciendo cada vez más estrecha y la vegetación más salvaje y abundante, llegando a un lugar algo más ancho donde veremos la última señal que actualmente tiene el camino. A partir de aquí la senda se vuelve más abrupta, obligándonos a pasar entre grandes piedras y rocas. Son auténticas torrenteras por las que desciende el agua cuando llueve, en la que confluyen otras pequeñas torrenteras, haciéndonos dudar de si vamos por el buen camino, pues en nada se parece a una senda. Una vez salvado este pequeño tramo intermedio, aparece de nuevo el “tradicional” sendero que, en leve y contínuo ascenso, nos llevará hasta la fuente de San Virila, un pequeño ensanchamiento del camino donde, a través de la roca de la montaña, fluye el agua de la fuente que, dependiendo de la estación del año en la que nos encontremos, manará con mayor o menor cantidad de agua, e incluso la podemos encontrar seca. Sobre la fuente, una escultura de un fraile tallado en piedra representando a San Virila nos recuerda la leyenda de su largo sueño.


            El regreso se hace por el mismo camino por el que hemos subido.

Tras las señales identificativas, varios hitos nos marcan la senda














domingo, 12 de septiembre de 2021

¿SE CONSTRUYÓ LA CRIPTA DE SANTA MARÍA DEL PERDÓN SOBRE UN TEMPLO ANTERIOR? (IV) LA PILA BAUTISMAL

 

Pila bautismal en la iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico,
en su anterior ubicación. (Juan Mora Insa. DARA)

Además de los restos funerarios expuestos en el post anterior (ver), existe otro elemento en la iglesia de San Esteban, éste de grandes dimensiones, que tampoco es del siglo XI o posterior. Se trata de la pila bautismal donde, según la tradición, fue bautizado Fernando “el Católico”.

Las pilas bautismales surgieron a raíz de las persecuciones cristianas. Hasta entonces los bautismos se realizaban en ríos y manantiales, y para no ser perseguidos los cristianos, clandestinamente, inventaron las pilas bautismales para no ser descubiertos. Tras la libertad del culto cristiano, los bautizos se realizaron en las iglesias. En un principio se construyeron baptisterios fuera del recinto sagrado porque no se podía entrar en la iglesia sin haber sido bautizado; más tarde introdujeron el bautismo dentro del propio templo.

Por otra parte, hay que recordar que en el mundo cristiano era imprescindible incorporar en las iglesias construidas una pila bautismal para la celebración de bautismos. Era una de las acciones más importantes tras la construcción del templo, pues abrazar la fe cristiana era trascendental para el hombre de la Edad Media, además del alcance salvífico que conlleva recibir este sacramento.

 

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4-. En una de las capillas laterales de la iglesia superior de Sos del Rey Católico se ubica la pila bautismal. Está datada por diferentes profesores e investigadores en el siglo VIII. Entonces, y dando por buena esta datación…¿Qué hace una pila bautismal del siglo VIII en una iglesia que se construyó en el siglo XII?¿Cómo ha llegado allí? Existen dos posibles respuestas a esta pregunta. La primera podría ser que en el siglo XI, cuando se consagró la cripta de Sos, alguien la mandara traer de algún otro lugar del Reino; pero una pila construida en un único bloque de piedra, de 92cm de altura por 112 cm de ancho, cuyo peso soy incapaz de calcular, y con las dificultades de transporte y las vías de comunicación que entonces existían, hacen dudar mucho de un posible traslado de la pila por los caminos del Reino.

La segunda respuesta, mucho más lógica y coherente, es pensar que la pila se tallara en el mismo Sos para ubicarla en su templo, el de los siglos VIII-IX, antes de la construcción de la actual cripta y mucho antes que la iglesia superior, pues las edificaciones de ambas todavía no habían sido, ni tan siquiera, proyectadas.

 Finalizada la construcción de la iglesia baja en el siglo XI, quedaría en ella la octocentenaria pila para seguir celebrando bautismos hasta que, un siglo después, se trasladaría al nuevo, y mayor, templo superior, quedando el inferior como cripta y lugar de enterramientos, ya sin pila bautismal. 

Además, el gran tamaño, peso y volumen con que se solían esculpir las pilas bautismales medievales hacían muy difícil tanto su destrucción como su expoliación, de tal manera que es muy frecuente encontrar pilas bautismales medievales de este tipo y calibre, como único vestigio románico, en templos derruidos o en iglesias totalmente reformadas siglos después y cuya arquitectura original ha desaparecido completamente.[1]Un ejemplo lo encontramos en la ermita de Barués, donde a los pies del templo se ubica una pila bautismal del siglo XII igual que la de la iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico, aunque cabe decir que la pila de Barués procede de otro templo arruinado en la zona de Camporreal, donada por su propietario. Otro ejemplo mucho más revelante y probatorio lo tenemos en la semiderruida ermita de Ceñito, aunque esta vez la pila bautismal se encuentra inservible,  donde podemos ver rota al pie de la nave, entre los escombros, parte de la misma. Allí lleva siglos; rota, pero allí sigue.

En el caso de Sos no queda ningún resto, sino que tenemos la pila entera; la misma que, desde el siglo VIII, según los expertos, se encontraría en el primitivo templo de Sos, posteriormente iglesia inferior, y desde aquí probablemente se reubicó, ya en el siglo XII, en el templo superior. Esto explicaría el hecho de no existir ningún vestigio de pila bautismal en la actual cripta, cuya existencia resultaba tan trascendental e importante para el mundo creyente. (Continuación)









[1] Muñoz Ubide, Eduardo; Piedrafita Pérez, Elena. El objeto diabólico de las 5 Villas, p.21.



BIBLIOGRAFÍA

En la web:

-MUÑOZ UBIDE, EDUARDO; PIEDRAFITA PÉREZ, ELENA. El objeto diabólico de las 5 Villas. Impreso por Félix Arilla. Ejea de los Caballeros (Zaragoza), 2007.


domingo, 29 de agosto de 2021

LA CURIOSA HISTORIA DE UNA URNA EN SOS DEL REY CATOLICO



 


Hace más de 30 años vi en una casa de Sos del Rey Católico una curiosa urna de cerámica y su dueño me contó la historia de tan bello ejemplar artesanal. Desde un principio no dudé de su relato, pero para ratificarlo era necesario ir a Granada a comprobar una cosa. Le pregunté si había ido él a la capital granadina y me contestó que no. Así que era totalmente primordial ir a Granada  para poder confirmar la historia de la urna. Personalmente, por aquel entonces, no podía hacer un viaje tan largo sólo por este motivo, así que el viaje a Granada se fue demorando durante años.

Pero vayamos a la historia.

En el año 1970 se llevó a Granada una urna de cerámica cuyo interior contenía tierra de Sos del Rey Católico, cuna del rey Fernando “el Católico”, igual que ocurriera en 1959 con otra urna procedente de Madrigal de las Altas Torres, cuna de la reina Isabel "la Católica" conteniendo, igualmente, tierra de su localidad natal. 

         Ambas urnas se depositaron en la cripta que hay bajo el monumento funerario de los Reyes Católicos en la Capilla Real de la catedral de Granada, donde reposan sus restos junto a los de su hija Juana "la Loca", su esposo Felipe I "el Hermoso" y un nieto, el infante, príncipe de Asturias, Miguel de la Paz, muerto a los dos años.

 El motivo de ofrendar la urna de Sos del Rey Católico a Granada fue para dar cumplimiento a un acuerdo de la Diputación granadina con la Diputación provincial aragonesa y de este modo que ambos monarcas, Fernando e Isabel, descansaran junto a la tierra que les vio nacer. El año elegido para llevar a cabo este evento fue 1970 porque en dicho año se cumple el Quinto Centenario de la boda de Isabel y Fernando (1469-1970)

La urna debía ser una pieza de artesanía única, destinada exclusivamente a tal fin, pero lo que mucha gente desconoce es que esta urna de Sos del Rey Católico llevaba implícita una curiosa e inédita historia.

La urna salió deteriorada en
su segunda cocción.

          La urna con destino a Granada se mandó fabricar a un prestigioso ceramista de la afamada localidad alfarera de Muel (Zaragoza), quien moldeó una preciosa pieza pero, cuando esta salió del horno en su segunda cocción, después de haber sido ya pintada, una parte de la misma presentaba un apreciable resquebrajamiento, por lo cual el ceramista tuvo que fabricar otra similar, pues no podía entregar su obra con desperfectos, obligándose a sí mismo a destruir la deteriorada, pues tenía que ser “pieza única”, dejando la defectuosa apartada en un rincón de su taller para su posterior destrucción.

            En esos momentos, casualmente, un vecino de Sos entró en el taller del artesano con la intención de comprar unas piezas de cerámica para enlosar una parte de su casa que estaba restaurando en la Villa. Paseando por el taller con el ceramista, mientras este le iba enseñando las diferentes muestras de baldosas que allí tenía expuestas, al sosiense le llamó la atención la urna apartada por el artista y sintió curiosidad por la misma porque vio en ella escritas las palabras “Rey don Fernando el Católico”. Se acercó, cogió la urna y la fue girando hasta leer todo el texto: “ -7- DICIEMBRE-1970-TIERRA DE SOS-CUNA DEL REY DON FERNANDO EL CATOLICO-". Esto hizo que se interesara todavía más por la pieza y preguntara al ceramista por el motivo de su obra, quien se lo explicó, a la vez que le comentó que no estaba en venta, ni tan siquiera deteriorada, y la había dejado allí para destruirla porque ya había fabricado otra y, según el Patronato de Bellas Artes, tenía que ser “una pieza única.”






             Mucho tiempo debieron estar discutiendo sobre la urna en un constante "tira y afloja": el ceramista  por intentar convencer al sosiense que no podía venderla, que su obligación era hacerla desaparecer, y el de Sos por intentar que no la destruyera y comprarla. Finalmente ganó la tozudez del de Sos y regresó al pueblo con la urna “original”; deteriorada, pero la original.

            La segunda que fabricó el ceramista es la que, según nuestro vecino de Sos, se encuentra en Granada desde entonces (1970). He intentado buscar en la web imágenes de la urna, documentación en archivos y hemerotecas, pero no encontré nada relacionado con la mencionada urna, por lo que localizarla, como he comentado al inicio de este post, se convirtió en una crucial y primordial empresa, pues tenía que comprobar, en primer lugar, si existía la urna y, en segundo lugar , si era del mismo ceramista y, finalmente, compararla con la existente en Sos.

 Personalmente fui a Granada hace cinco años y no pude verla; ni tan siquiera me dieron razón de ella; nadie sabía nada ni tenía conocimiento de las urnas, ni de la de Madrigal ni de la de Sos. Me marché de Granada decepcionado, pero me comprometí a seguir  intentándolo. En otro viaje que hizo mi hijo a Granada, hace tres años, le encomendé la misma misión, con un resultado idéntico a mi intento. Nadie conocía ni sabía nada de las urnas; pero yo seguiría insistiendo.

En un tercer viaje posterior que hizo un conocido mío a tierras andaluzas este mismo año, le conté la historia y mi interés por localizar y fotografiar la urna.  En un primer intento le pasó como en las anteriores ocasiones, que nadie en la catedral sabía nada de urnas. Pero insistió en preguntar a más personal hasta que un trabajador de la catedral le comentó que "creía haber visto en alguna ocasión unas urnas en la cripta de los Reyes Católicos", pero "el acceso a la misma estaba prohibido". Mi amigo, tan tozudo como el protagonista de esta historia, consiguió convencer a su interlocutor, entrar a la casi inaccesible cripta y fotografiar la urna. He visto las fotos personalmente, pero no las puedo divulgar porque así quedó pactado entre mi amigo y la persona que le facilitó el acceso a la cripta; pero allí estaba la  urna, con tierra de Sos del Rey Católico, junto a otra traída de Madrigal de las Altas Torres y  junto a los plúmbicos ataúdes de Isabel y Fernando en la austera cripta sepulcral.

            Comparando ambas urnas (la de Granada y la de Sos) salta a la vista que son obras realizadas por el mismo artesano; evidentemente no son idénticas porque son creaciones hechas a mano, pero sí tienen muchísima similitud en cuanto a tamaño, forma, decoración y color de sus dibujos ornamentales, seña inequívoca de identidad del taller de cerámica, además  de contener el mismo texto escrito, siendo idénticas las grafías, así como poseer los mismos dibujos y emblemas en sus tapas, que  en el siguiente párrafo describo. No hay ninguna duda que la historia del sosiense era verdadera.

                Respecto a la urna, es un recipiente cilíndrico de cerámica, ligeramente convexo conforme se aproxima a su centro, de 80 cm de circunferencia en su parte más ancha por 13cm de alto, del que sobresalen, equidistantes, dos pequeñas protuberancias a modo de asas, con una tapa cónica de 22cm de altura, a modo de cúpula, donde en su parte superior se vuelve a ensanchar, como si fuera la linterna de la cúpula y rematada en su extremo superior con una cruz, por lo que la altura total de la pieza, desde la base hasta el extremo superior de la cruz, es de 35cm y su peso es de 4,100 Kg. Toda la pieza está esmaltada de blanco y pintada con los característicos colores azulados de la cerámica de Muel, donde diferentes roleos decorativos se extienden por toda la superficie de la urna. La azulada monocromía se rompe en la tapa, donde los roleos decorativos la dividen en cuatro partes, conteniendo cada una de ellas, con diferentes coloraciones,  uno de los 4 emblemas, realizados en soporte francés moderno, de los cuatro cuarteles que conforman el escudo de Aragón.

        En la urna  cuasi se percibe el escudo de Aragón , pero hay que tener en cuenta que al ceramista  le encargaron una urna, que decoró con su personal y tradicional estilo; es de suponer que le encargaran pintar el escudo, pero no una réplica exacta del mismo, por lo que el artista esbozó, a grandes rasgos, los detalles más característicos del mismo, dejándose llevar por su personal ingenio y peculiar arte, cual más puro estilo expresionista. De este modo, si nos fijamos bien, vemos los cuatro emblemas que, seguidos, guardan el mismo orden que el de los cuarteles del escudo de Aragón y cuya expresionista descripción heráldica es la siguiente: 1- Sobre campo de oro una encina terrasada, en su color, y no desarraigada, como es en el escudo de Aragón, rematado en su copa por una cruz latina, de gules, representando el Reino de Sobrarbe. 2- Sobre campo de azur, y adiestrada en el cantón del jefe, escudo en plata alargado en su punta, cuartelado en sotuer, de azur, representando la cruz de Iñigo Arista o "Aragón antiguo". 3- Sobre campo de plata, la cruz de San Jorge, de gules, cantonada de cuatro cabezas, en plata, con barba y pelo de sinople y coronadas en oro, sustituyendo  a las originales cabezas de moro, representando la conquista de Huesca tras la batalla de Alcoraz.   4- Escudo palado de oro y cuatro palos de gules representando la "señal Real de Aragón".

     Vemos cómo las diferencias con el escudo de Aragón son apreciables a simple vista,  pero se sobreentiende y puede interpretarse claramente la idea que quiso plasmar el ceramista al decorar "a su manera" la tapa de la urna con estos cuatro emblemas "expresionistas", cuyos significados  guardan su peculiar y correspondiente paralelismo con los cuarteles del escudo de Aragón.

         


     

  


          Resumiendo, la primera urna, la original, y que nunca debió existir, aunque resquebrajada, se encuentra en una casa particular en Sos del Rey Católico gracias a la tozudez de su dueño; y la segunda, catalogada como “pieza única”, es la que se encuentra en Granada.

             Una curiosa historia de un objeto hasta ahora desconocido y que, tras más de 50 años, hoy ve la luz por primera vez gracias a la insistencia y tozudez, como buenos aragoneses y por partida triple, de un vecino de Sos, mi amigo y un servidor.


NOTA añadida y actualización a 11 de diciembre de 2023

Esta historia ha servido de inspiración para escribir la novela "La Urna"(ver)





BIBLIOGRAFÍA

-Periódico "El Noticiero", 8 de diciembre de 1970, p. 4 y 13 de diciembre de 1970, p.31.









domingo, 8 de agosto de 2021

III FESTIVAL DE MÚSICA "SOS EN VIVO"

 



 Entre el 24 de julio y el 28 de agosto se está celebrando en Sos del Rey Católico la tercera edición del festival musical “SOS EN VIVO”. Segunda edición conviviendo con la pandemia, pero que tras las medidas de seguridad adoptadas por los organizadores ha podido seguir celebrándose, consolidando de esta forma un referente musical en la localidad tras la desaparición del festival “Luna Lunera”.

Como en las ediciones anteriores, artistas aragoneses harán gala de su buena música compartiendo cartel con otros genios de la geografía española.

 

ACTUACIONES

 

-24 DE JULIO.

Alexandra & The Goldtriggers. Banda zaragozana de soul y pop al estilo de los años 60.

Lugar: terraza de Las Coronas.20:30h

-31 DE JULIO

Begut. (Beatriz Gutierrez). Compositora y cantautora zaragozana. Soul y jazz con matices de música folk.

Lugar: Bar Landa. 20:30h

-7 DE AGOSTO

Elem. Compositora, cantante y pianista zaragozana. Canciones de autor y pop.

Lugar: Parador de Turismo.20:30h

-14 DE AGOSTO

Viki Lafuente. Otra zaragozana que con su poderosa voz alcanza una gran versatilidad de estilos musicales.

Lugar: Restaurante Vinacua.20:30h

-21 DE AGOSTO

-Erin Memento. Zaragozana, sobrina de Enrique Bunbury. Pop Rock

Lugar: Bar Las Cazuelas. 20:30h

-27 DE AGOSTO

Los Deltonos. Grupo cántabro cuya música Rock es de lo mejor del panorama nacional.

Lugar: Lonja medieval a las 22:30h.

-28 DE AGOSTO

-Cuti Vericad. Jacetano de nacimiento, compositor y cantante. Rock´n´roll.

Lugar: Lonja medieval, 12:00h

-El Twanguero. Este guitarrista valenciano une aires latinos con rock´n´roll. Un verdadero maestro de la guitarra con una impresionante y dilatada carrera musical.

Lugar: Lonja medieval, 23:30h


domingo, 1 de agosto de 2021

EXPOSICIÓN "SOS AYER Y HOY"

 


“Sos del Rey Católico. Ayer y hoy.” Con este título se presenta durante todo el mes de agosto en el palacio Español de Niño una valiosísima e interesante exposición fotográfica que nos resumirá, a través de las fotografías, acompañadas de paneles informativos, el devenir histórico, social y cultural  de la villa de Sos del Rey Católico, como así lo resume el subtítulo de la exposición: “Historia, vida, cultura, tradición y leyenda”. Un “museo” fotográfico de un pasado no muy lejano (siglo XX) que rememora el arte, la historia, la cultura, la vida, las costumbres y  tradiciones de nuestros padres y abuelos en un intento de no olvidar nuestras raíces y una forma de vida que ha ido, inevitablemente, transformándose con el paso de los años al mismo tiempo que forjaba la idiosincrasia del pueblo de Sos y de sus habitantes.

Fco. Javier Biel

        La exposición, subencionada por el Ayuntamiento de la Villa, la Fundación Manuela Pérez de Biel y la Fundación Isidoro Gil de Jaz, es coordinada y dirigida por el sosiense Francisco Javier Biel Machín, quien agradece profundamente tanto la colaboración de las citadas Instituciones como la de otras entidades y asociaciones de la villa, así como a los numerosos vecinos de Sos que han tenido la amabilidad de prestar desinteresadamente los recuerdos que guardaban en sus casas o en sus memorias y a todo el personal que ha hecho posible la realización de este proyecto.

La exposición está dividida en cinco grandes bloques, perfectamente identificables con un color distinto cada uno: 1-El pueblo en el siglo XX. 2-Vida, oficios y convivencia en los siglos XX-XXI. 3- Educación y vida religiosa. 4- Las fiestas y tradiciones. 5- Actividades culturales y de ocio.

Más de 400 exposiciones gráficas y textos que nos enriquecerán profundamente, en las que podremos ir viendo los cambios sufridos en la villa de Sos en todos sus aspectos: paisaje, urbanismo, población, arquitectura, estilos y formas de vida, vestimenta, oficios desaparecidos, tradiciones, actos religiosos, lúdicos, festividades, fiestas patronales, costumbres, actos conmemorativos, turismo… y un largo etcétera. En definitiva, un recuerdo histórico enriquecedor del pasado de la villa que Fco. Javier Biel ha sabido llevar a buen término para gozo y disfrute tanto de los propios vecinos como foráneos y que ningún sosiense debería dejar de ver.

El horario al público de la exposición será de 12:00 a 14:00 durante todo el mes de agosto.