jueves, 23 de abril de 2015

ALEROS Y TEJADOS

EL ALERO
El alero es el borde del tejado que sobresale ligeramente sobre el muro para evitar que el agua de lluvia resbale sobre la fachada. Normalmente en las casas rurales de Sos es sencillo, construído sobre una cornisa que continúa el muro o con vigas de madera que apoyan sobre canes algo moldurados en ocasiones, pero no especialmente llamativos.


Alero de madera sobre canes algo moldurados
Alero sencillo

Sin embargo, en las casas solariegas y palaciegas en ocasiones los canes de las esquinas son sustituídos por grandes figuras de animales bellamente tallados, como ocurre en el alero del colegio Isidoro Gil de Jaz. En la cara inferior del alero de estas monumentales construcciones, sobre las vigas o canes, se coloca un entarimado, muchas veces decorado con frisos o ajedrezados tallados en la madera; es al caso del alero del Ayuntamiento.

Esquina del alero del colegio Isidoro Gil de Jaz
Alero del Ayuntamiento




















EL TEJADO

El tejado proporciona a la casa parte de su personalidad, pues su inclinación, disposición del caballete, número de vertientes y material de cubierta determinan en buena medida su aspecto. Las características del tejado dependen en gran parte del clima y de los materiales disponibles en el entorno, por lo que en general, la zonificación tipológica se corresponde con las variedades de tejado.
En Sos el armazón de cubierta se construye de madera, ya sea con troncos escuadrados o rollizos a modo de vigas. Suele ser de par en hileras, es decir, con una trama de vigas –pares- que apoyan perpendicularmente sobre el madero central que constituirá el caballete-hilera-, que se ha fijado previamente sobre dos cerchas de madera; las tejas van colocadas sobre un lecho de tablas que se coloca sobre los pares; en las viviendas más humildes sobre un entramado de cañizos y una capa de barro de unos 8 cm. de grosor.
Techumbre
 El entablado no puede soportar el peso de la capa de barro 

Por facilidad de construcción, el caballete del tejado suele ser paralelo a la mayor dimensión de la planta. En las viviendas exentas lo usual es que sea perpendicular a la fachada principal, pues así se evita que el agua de lluvia, al resbalar, caiga sobre la entrada de la casa. En viviendas adosadas es corriente que el caballete quede en paralelo a la fachada principal, pues así ambos edificios pueden compartir una pared medianera salvando el inconveniente que supondría la acumulación de agua en el canal formado por los faldones de dos tejados vecinos.
La inclinación del tejado dependerá mucho de las condiciones climáticas. En Sos, debido a la escasa nieve invernal, y a las no muchas precipitaciones, la inclinación del mismo no es mucha, pudiendo así utilizarse en su cubierta materiales más pesados que en otros de mayor inclinación. Son los llamados tejados pendiente alero.
Vista desde el castillo, donde pueden apreciarse tejados a una,dos, tres y cuatro vertientes






Los tejados suelen ser a dos aguas, aunque también hay de una, tres y cuatro vertientes. Los de tres aguas pueden considerarse caso excepcional y los de una son propios de ampliaciones o edificaciones anexas.
Tejado a dos vertientes







El tejado se cubre con teja árabe, con tintes rojizos o amarillos según el tipo de arcilla de fabricación. Actualmente se cubre con teja de imitación árabe o rojiza, colocándose a canal y cobija.












BIBLIOGRAFÍA

-GIMÉNEZ AÍSA, M. PILAR. Arquitectura tradicional de las Cinco Villas. Adefo Cinco Villas. Zaragoza, 2008.

-BIARGE, FERNANDO y ANA. Casa por casa. Detalles de la arquitectura rural pirenaica. Arpirelieve. Huesca, 2001.