domingo, 8 de julio de 2018

HITOS, LOS GUÍAS DEL CAMINO

Hito en el camino de Sos a Sofuentes

Un hito es un montoncito de piedras,  generalmente con forma piramidal, colocadas y apoyadas unas sobre otras,  sin usar ningún tipo de argamasa que las una, que normalmente encontramos en los bordes de los caminos y senderos y que sirven para indicarnos que estamos en el camino correcto, aunque también existen otros que delimitan lindes entre propiedades o mugas entre territorios o comarcas.
En la antigüedad, los hitos pétreos se erigieron como monumentos sepulcrales y como elementos conmemorativos de acontecimientos sociales, políticos, religiosos o de otra índole. Pero actualmente, si el hito lo encontramos junto a un sendero, no hay ninguna duda de que se trata de un indicador del mismo. Por norma general, si el sendero no presenta muchas dificultades y el trayecto a seguir se intuye claramente, es posible que tardemos bastante tiempo en encontrar otro hito, que sí lo encontraremos cuando la senda a seguir muestre problemas o contrariedades que puedan confundirnos y apartarnos del camino  correcto. En otras ocasiones también se suelen localizar hitos al final del trayecto para indicarnos el fin del recorrido.
Señalización pintada homologada del sendero de pequeño recorrido entre Sos y Sofuentes




Los hitos son, pues, indicadores de caminos en aquellos lugares donde la señalización de senderos homologados por medio de marcas pintadas  de colores (GR,PR,SL o SU) no ha llegado por ser caminos o rutas muy poco transitadas o usadas por un escaso número de personas y en contadas ocasiones a lo largo del año. No obstante, ahí están, pues tanto en el campo como en el monte, donde las sendas y caminos son innumerables, la facilidad para perderse y desorientarse se multiplica extraordinariamente, y los hitos  reafirman el camino acertado tanto al personal  experto local como al despistado caminante o senderista que se introduce en territorio desconocido.
Estos hitos no son indicadores de ahora, sino que vienen de muchos siglos atrás, pues era la única forma de señalizar los caminos, senderos y veredas que jalonaban nuestros campos y montes para trasladarse de una localidad a otra, a un campo de labor lejano del pueblo, un determinado punto en el monte o cualquier otro lugar en la comarca sin perderse.
Actualmente las vías de comunicación de hoy en día en Sos no son las mismas que las de antes, siendo muchos los caminos y senderos han quedado prácticamente intransitados o han desaparecido a causa de las roturaciones agrícolas y otras actuaciones del ser humano, y con ellas, paralelamente, desaparecieron muchos de los hitos que guiaban al caminante pero, si nos fijamos bien en los caminos que quedan, todavía podemos ver esos hitos que antaño  guiaron a nuestros abuelos, agricultores, pastores... y que alguien, probablemente guiado por la nostalgia, costumbre o tradición, se preocupa de mantenerlos en un afán de recordar tiempos pasados y de perpetuar estas primitivas señalizaciones campestres.
Cuando paseamos por los caminos de Sos pasamos junto a ellos y, al no tener que buscarlos intencionadamente, puesto que habitualmente el itinerario que vamos a realizar no precisa de visualizar las marcas del camino para no extraviarnos, no nos damos cuenta de su existencia, pero ahí están, y aunque no les damos la importancia que se merecen, siguen cumpliendo una valiosa labor. Sólo tenéis que dar un pequeño paseo por los alrededores de la villa y los veréis. En los montes sí que perduran muchos más hitos, pues la facilidad de perderse en su espesura es mucho mayor, además de ser espacios que no han sufrido tanto la transformación por la mano del hombre como en el terreno llano.
Así pues, cuando veáis un hito, no se os ocurra darle una patadita y derribarlo. Recordad la extraordinaria importancia que supone su visualización si te encuentras perdido en el monte y que todavía hay gente que se sirve de ellos para encontrar el camino correcto. Imagínate el caos que se originaría si desaparecieran los indicadores de dirección actuales de todas las carreteras. Además, si te ven derribarlo, estarás expuesto a una importante multa pues, aunque no lo parezca, los hitos forman parte de la vida rural de los municipios y, por lo tanto, pertenecen a la cultura etnográfica de los pueblos.