domingo, 13 de diciembre de 2015

RUTA DE LOS CASTILLOS: CASTILLO DE LUESIA




Torreón de Luesia


                        Ubicacación.
En la localidad que lleva su nombre y sobre el río Villa, dominando las vías de comunicación, se halla el castillo de Luesia, una estructura típicamente defensiva, de aspecto sobrio y sin apenas decoración, lo que denota que es un edificio sencillamente funcional; además la falta de ventanas en la parte superior del torreón, la ausencia de chimeneas, y su reducida superficie hacen pensar que fuera poco habitable.
                   Luesia se encuentra al sur de la sierra de Santo Domingo; situada a 35 Km de Sos. Para llegar a la localidad desde Sos hay que tomar la carretera A-127 en dirección  a Zaragoza hasta el alto del puerto de Sos; allí nos desviamos a la izquierda dirección a Uncastillo y en éste municipio tomamos la A-1202 a nuestra izquierda, que nos llevará hasta Luesia.

Historia
Aunque se sabe que es de origen musulmán y que era llamado Hisn Lawasa, las primeras noticias que se tienen del castillo lígneo de Luesia son del año 911, cuando el lugar pertenecía a Sancho I de Navarra. Posteriormente fue construído uno pétreo por Sancho III el Mayor (1004-10035), del que queda un fragmento en la actualidad. El castillo, tal como ha llegado hasta nuestros días, es una obra de los años 1070 a 1075, época en la que debió ser restaurado por completo en los primeros años del reinado de Sancho Ramírez.

El castillo está levantado sobre una cresta rocosa.
A mediados del s.XVI fue modernizado por encargo del arzobispo don Hernando de Aragón, del que se conseva su escudo con la fecha de 1546 en una puerta de la muralla exterior del castillo. Esta remodelación afectó a la nueva puerta del recinto y a la abertura de un postigo en el sótano de la torre, parcialmente cegado.
El castillo de Luesia estuvo frecuentemente mezclado en las luchas sarracenas contra distintos pueblos fronterizos. Ello explica que una vez reconquistada la villa, el rey Sancho III el Mayor realizara una verdadera linea defensiva levantando y recuperando castillos, como el de Luesia y otros de la misma zona.
                Aparecen como tenentes del castillo durante el siglo XI: Lope Iñiguez ( 1036), Iñigo Jiménez ( 1037), Lope Iñiguez (1043), García Jiménez (1043-1044), Fortín Aznar (1044-1046), Iñigo Jiménez( 1048-1050), Lope Iñiguez (1051), Fortín Jiménez (1054), Lope Sánchez(1056) , Sancho Galíndez (1056-1059), Pedro Sánchez (1080). En los siglos posteriores el castillo siguió pasando por distintas manos hasta un total de 19 tenentes. En 1247 fue empeñado por Jaime I a cambio de unas alquerías en Mallorca. El sistema de tenencias continuó durante el período de la reconquista, hasta finales del s. XII. En el siglo XVI perteneció a los arzobispos de Zaragoza.
El castillo se mantuvo en pie hasta bien entrado el siglo XX, cuando al Ayuntamiento autorizó a los vecinos para que pudieran aprovechar las piedras de los muros que revestían las laderas para emplearlas en la construcción de algunas casas.
Está bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Arte
Está levantado en la cima de una cresta rocosa, bastante estrecha y alargada, de unos 46 metros de longitud y de casi 30 metros de altura. Es un castillo de los llamados de “torre y recinto”. En este tipo de castillo no habitaba el noble encargado de su mantenimiento, sino generalmente una guarnición; o incluso se encomendaba su defensa a infantes o gentes con escaso armamento, ya que las fortificaciones eran prácticamente inexpugnables. Para aumentar la protección, la puerta se situaba en alto y se accedía a ella con escaleras portátiles.
Cara oeste, donde se hallan las dos puertas
La fortaleza está estructurada en dos recintos a diferentes alturas; del superior quedan pocos restos. En el extremo este se conserva un torreón de planta pentagonal en su exterior con su base menor situada en el extremo de la roca presentando dos caras en bisel y siendo trapezoidal la planta en el interior; construído con buena sillería de unos dos metros de espesor, mide en la parte exterior 12 metros de largo por 6 de ancho, y en su interior 8 por tres metros, ocupando aproximadamente unos 24 metros cuadrados de superficie. Posee también un sótano o almacén, actualmente colmatado de enrunas. En la cara oeste existen dos puertas con arco de medio punto, dispuestas una encima de la otra correspondientes a distintos niveles de piso; la inferior, semienterrada, es más ancha que la superior. Esta última tiene un vestíbulo, alojado en el muro, cubierto con bóveda de medio cañón y desde cuyo arranque se extraploma una hilada de sillares labrados en perfil recto en la que se ubican las gorroneras para los batientes de la puerta que se cerraba con una tranca alojada en el muro. En esta cara existen marcas de haber tenido adosado en otro tiempo un edificio cubierto con techumbre a dos vertientes.
La zona este presenta dos caras en bisel.
Interiormente, la torre estaba dividida en tres pisos, según se deduce de los mechinales para el apoyo de las vigas, colocados cada 5 metros: las dos plantas que corresponden con las puertas, teniendo la inferior dos vanos aspillerados y adintelados dirigidos al norte y al sur, y una última sobre la que se situaba la terraza, destinada para la defensa, además del sótano. En la actualidad, el torreón ha perdido su remate almenado.

Por la vertiente sur el recinto se extiende, siguiendo la cresta natural sobre la que se alza, hasta alcanzar los tres ábsides de la parroquia de San Salvador, que servían también como torreones de defensa, conformando el inexpugnable binomio iglesia-castillo, al igual que sucede en San Esteban de Sos con su castillo. En este espacio, entre la peña y los ábsides, se disponía un pequeño patio de armas.
                En la parte opuesta al torreón probablemente existía otra torre de las mismas características que ésta, pues era muy común en estos tipos de castillos la construcción de dos torres gemelas como elementos defensivos, al modo de las fortalezas de Uncastillo, Sibirana, Ruesta y Roita. Las recientes excavaciones arqueológicas han sacado a la luz los cimientos de esta posible segunda torre, posiblemente más habitable que la conservada actualmente dadas sus medidas, su planta cuadrada y su orientación sur. En estas excavaciones, además, ha aflorado el enlosado del patio de armas, otro edificio anexo, parte de las escaleras de acceso situadas en la parte que mira hacia la iglesia y una entrada vertical a una cueva, pozo o habitación subterránea situada a la mitad de la cima del cerro.
Castillo de Luesia



BIBLIOGRAFÍA

-GIMÉNEZ APERTE, MANUEL. “Las Cinco Villas, tierra de castillos”. Publicación Zaragoza, la provincia; nº 2, junio 2009. Patronato de Turismo de la Provincia de Zaragoza.
-GUITART APARICIO, CRISTÓBAL. Castillos de Aragón, T. 1. Librería General. Zaragoza, 1976.
-SAGREDO, IÑAQUI. Navarra. Castillos que defendieron el Reino. T II. Los castillos de Sancho III, el Mayor, en Alto Aragón, Sobrarbe y Ribagorza. Pamiela. Pamplona, 2007.
En la web:
-www.patrimonioculturaldearagon.es. Castillo de Luesia
-www.castillosnet.org. Castillos de España. Castillo de San Esteban. Luesia.