viernes, 17 de julio de 2015

EL REGALO DE SOS DEL REY CATOLICO A LA INFANTA LEONOR

 

Los Príncipes de Asturias en Sos del Rey Católico durante su luna de miel.Mayo del 2004 (fotografía de la revista QUË!)
Con motivo del nacimiento de la infanta Leonor, el municipio de Sos del Rey Católico regaló a los entonces Príncipes de Asturias, hoy reyes de España, dos facsímiles de sendos documentos medievales relativos al nacimiento del Rey Fernando el Católico en la Villa.
En concreto, uno de ellos reproduce fielmente el acta fechada en 1452 en la que el rey Juan II comunica el nacimiento del rey Fernando, y que se encuentra ubicada en el Libro de Actas y Jurados del Ayuntamiento de Alzira. El otro facsímil, cedido por el colegio de Notarios de Zaragoza, es el único escrito existente en el que el propio rey Fernando alude a su nacimiento en la casa palacio de los Sada de Sos.
Estos regalos a la heredera del trono de España quieren suscribir, en palabras del ex-alcalde de Sos, Ignacio Machín, la “importancia de Sos en la historia de España y de la monarquía”.[1]







[1] www.aragondigital.es. Sociedad. 6/11/2005

viernes, 10 de julio de 2015

LAS INFIDELIDADES CONYUGALES DE FERNANDO EL CATOLICO

Prácticamente ningún monarca de la historia española está limpio en cuanto a infidelidades conyugales e hijos bastardos se refiere( Juan II, Fernando el Católico, Carlos V, Felipe IV...) 
Hay que reconocer que muchos de los matrimonios reales de entonces se concertaban para perpetuar un linaje o por cuestiones de Estado, casi nunca los cónyuges se casaban por amor, por lo que las infidelidades eran de lo más normal entre los consortes, y Fernando II de Aragón no fue una excepción.
La historia reconoce que el rey Fernando tenía más de pecador adúltero que de buen católico, siendo numerosas las mujeres que gozaron en sus aposentos, por lo que a la reina Isabel no le quedó más remedio que sufrir con dignidad su poblada cornamenta, aunque también tomaba represalias contra su marido.
La actriz Blanca Espino representando a Aldonza Roig en la serie de RTVE. "Isabel"













              







                Parece ser que Fernando era un mozo de buen ver, elegante y simpático, él lo sabía y sacó partido de ello.Ya los cronistas de la época apuntaban su buen parecer y sus dotes conquistadoras. Hernando de Pulgar decía sobre él:“...era home de mediana estatura, bien proporcionado en sus miembros, en las facciones de su rostro bien compuesto, los ojos rientes, los cabellos prietos é llanos, é hombre bien complisionado...e como quiera que amaba mucho à la Reyna su muger, pero dábase á otras mujeres...”[1], y en la anónima “crónica incompleta de los Reyes Católicos” se describe a Don Fernando como un hombre elegante, galán y seductor: “El príncipe tenía los ojos a maravilla bellos, grandes, rasgados y reyentes; las çejas delgadas, la nariz muy afilada, en el tamaño y fechura que en rostro para mejor pareçer es demandada; la boca y los labios un poco creçidos...rostro todo era blanco, las mexillas coloradas, las barbas,en aquel tiempo, por la tierna juventud, pocas y muy bien puestas en los lugares donde mejor convenian...la estatura era mediana, non alta nin pequeña, sinode aquel tamaño donde los galanes trajes y polido vestir mejor se pone...su presencia toda, rostro y cuerpo, era de un muy dispuesto galán, y a quien las ropas Reales o las galanas honestas mejor que a ningund ombre de su corte se ponian...”[2] . O sea, todo un apuesto y bello galán seductor y cautivador.
Según Antonio Balduque, el rey Fernando era un mozé atractivo, simpático, afable, y de ojos cautivadores que desde su más temprana juventud derrochó un “admirable vigor corporal” que no dudó en apagar en variadas camas juveniles. Testigo de ello puede ser la catalana doña Aldonza Roig de Ivorra, con quien se desfogó poco antes de su boda con Isabel, y de cuyos encuentros amorosos nació Don Alfonso de Aragón, arzobispo de Zaragoza. Otra de sus aventuras amorosas la tuvo con la también ardorosa catalana Joana Nicolau, con quien tuvo a Juana de Aragón, casada con el condestable Fernández de Velasco, primer duque de Frías. Toda de Larrea o la portuguesa Pereira, son las otras dos amantes conocidas de Fernando, con quienes tuvo una hija de cada una de ellas, ambas llamadas María, nacidas entre 1478-1483, y las dos se dedicaron a la profesión religiosa.
Las discusiones matrimoniales entre Fernando e Isabel eran frecuentes por los celos que afloraban en la Reina cada vez que se enteraba de las infidelidades de Fernando o de que había tenido un hijo con “otra”. Los ataques de celos de Isabel llegaron hasta tal extremo que llegó a ordenar que cualquier mujer de la corte que mirara de una forma provocativa a su marido fuera inmediatamente despedida de palacio. Y la reina Isabel, para “castigar” de alguna manera a su infiel marido, lo que hacía era negarse a cohabitar con él una temporadita. Craso error, pues, Fernando, ante la imposiblidad de descargar su inagotable vigor sexual con su mujer, lo que hacía era buscar otras damas fuera de palacio para apaciguar sus ardientes impulsos.
  Con toda seguridad Fernando tuvo más escarceos amorosos además de las cuatro mujeres antes nombradas, pero la extremada reserva con que el monarca llevó estos devaneos hace que no se disponga documentación alguna al respecto y que las “otras” mujeres, que a buen seguro disfrutaron de la compañía de Fernando, permanezcan para siempre en el anonimato. Una de ellas bien podría ser Beatriz Galindo "La Latina", dama de compañía de la reina Isabel, según cuenta Ana Carabias, profesora de Historia Moderna de la Universidad de Salamanca, en una entrevista de Nacho Ares para SER HISTORIA   https://www.ivoox.com/verdadera-beatriz-galindo-la-latina-audios-mp3_rf_137356363_1.html
O también, según otros autores, como Francisco Morales, o Antonio Romeu de Armas,  otra dama de la corte, y criada de la reina, de nombre Beatriz de Bobadilla, según dicen, de deslumbrante y lujuriosa belleza, codiciosa, ninfómana y casquivana, apodada "la Cazadora" para diferenciarla de su tía del mismo nombre (Beatriz de Bobadilla, marquesa de Moya)  y amiga íntima de la reina Isabel, de la que se cuenta que le echó el lazo a Fernando y éste, parece ser, que fue presa fácil y que la reina Isabel, al darse cuenta de la nueva cornamenta que tenía que soportar, decidió echar a su dama Beatriz casándola con Hernán Peraza el Joven y trasladarlos a la isla de La Gomera, bien lejos, para que no se le presentaran nuevas tentaciones con Fernando.



[1] Hernando de Pulgar. Crónica de los Señores Reyes Católicos Fernando y Isabel deCastilla y de Aragón. 2ª parte, cap. III, p. 36.
[2] Anónimo. Crónica incompleta de los Reyes Católicos. Título IV, pp. 87-88.






BIBLIOGRAFIA

-ANONIMO. Crónica incompleta de los Reyes Católicos. Prólogo de Julio Puyol. Tipografía de Archivos. Madrid, 1934.
-HERNANDO DE PULGAR. Crónica de los Señores Reyes Católicos Fernando y Ysabel de Castilla y de Aragón. Ed. Imp. de Benito Monfort. Valencia, 1780.
-MORALES PADRÓN, FRANCISCO. Canarias: crónicas de su conquista. Ayuntamiento de Las Palmas.Las Palmas de Gran Canaria, 1978.
-ROMEU DE ARMAS, ANTONIO. "Los amoríos de Beatriz de Bobadilla." Anuario de Estudios Atlánticos, nº 31. pp. 413-455. Cabildo de Gran Canaria. Madrid-Las Palmas,1985.
-VIZCAÍNO CASAS, FERNANDO. Las mujeres del Rey Católico. Col. Memorias de la Historia. Planeta. Barcelona, 1988.
-En la web:
-www.antoniobalduque.blogspot.com.es. Fernando "El Católico"; blog de Antonio Balduque Alvarez. Escritores en red. Asociación Marqués de Bradomín.


Libro de Curiosidades de Sos del Rey Católico


jueves, 9 de julio de 2015

REJERÍA Y FORJA

La costumbre de proteger las ventanas de las casas con rejas se remonta a tiempos conflictivos como los siglos XVI y XVII, aunque hoy continúa existiendo pero sólo por motivos ornamentales y decorativos. El trabajo artesanal suele ser sólido y sencillo pero bien terminado. La reja se presta a licencias artísticas, con bonitos detalles en los remates u otros adornos.
En Sos encontramos un extenso muestrario de este trabajo artesanal. Rejas pequeñas y grandes,antiguas y más modernas, sencillas o muy trabajadas, decoradas,con remates,...
















lunes, 6 de julio de 2015

EL "MENTIDERO" DE SOS

El "mentidero" de Sos del Rey Católico


Es costumbre que en casi todos los núcleos urbanos se disponga de “carasoles” o espacios abiertos soleados donde antaño se reunían las mujeres para coser, limpiar legumbres, o peinarse unas a otras, al mismo tiempo que servían de lugares de encuentro, de puntos de información o de relaciones sociales, siendo los “mentideros”, por oposición, el lugar reservado a los hombres, con poyatos para sentarse, para hablar de la cosecha, del tiempo, de política o para criticar la actuación de algún vecino, del alcalde o cualquier otro chismorreo. En el Barrio Alto de Sos se halla la calle Mentidero, donde antiguamente se reunían los vecinos para hablar de estos y otros asuntos; actualmente este curioso lugar lo encontramos en Sos desde hace años en las afueras del recinto amurallado, junto a la entrada de la villa y no al sol, sino a la sombra de un hermoso árbol. Sobra comentar la razón por la que este entrañable lugar recibe mordazmente el nombre de “mentidero”.
El mentidero de Sos del Rey Católico



SENDERISMO: RUTA 2. CONVENTO DE VALENTUÑANA

Para ir al Convento de Valentuñana (ver) existe un camino que saliendo junto al cementerio (frente al Parador de Turismo) nos lleva hasta él en constante bajada por el trazado de una antigua calzada. Este camino continúa después hasta el castillo de Roita.
Pero la ruta que vamos a ver, a la que hemos denominado “ruta 2”, es otra que conduce también hasta Valentuñana pasando por la ermita de Santa Lucía y cuyo recorrido de 6 Km aproximadamente (ida y vuelta), es algo más largo que el anterior, pero nos permite disfrutar de una forma más cercana del paisaje, la vegetación y la fauna de la zona.
Rótulo indicando el inicio del sendero
Situándonos en la carretera de circunvalación y frente al “Campo del Toro” vemos una casa junto a la carretera con un rótulo indicador del inicio del sendero local al convento. Tras bajar unas escaleras nos encontramos en la ermita de Santa Lucía, una bella construcción románica de finales del siglo XII. La bordeamos y continuamos la ruta por detrás de la ermita. Encontramos una bifurcación a nuestra derecha que desciende hacia el arroyo, ignorándolo, y seguimos por el camino en una suave pendiente hasta un cruce de caminos, donde encontramos otra señal indicándonos el camino a seguir, en este caso el de la derecha, que nos lleva hasta el extremo de un campo de cultivo. Aquí seguimos por un estrecho sendero, muy denso en vegetación, que desciende hasta el arroyo de Calderón. A nuestra derecha existe un pasamanos de madera (apenas visible por estar cubierto de maleza) para ayudarnos a bajar hasta el cauce. 
Una parte del sendero a Valentuñana

       Pasamos un pequeño puente de madera que cruza el arroyo y llegamos junto a una señal que nos indica: “merendero” ( una mesa de madera con dos bancos bajo la sombra de tres chopos) Si queremos hacer un alto en nuestro camino, descansar y disfrutar del paisaje y la naturaleza podemos hacerlo en este precioso y aislado lugar, si no, tomamos  la senda que hay a nuestra derecha justo antes del indicador antes mencionado y, en ligera subida, continuamos nuestro paseo hacia el convento. 
Acebos, coscojas y bojes pueblan el sendero
  Acebos, coscojas y bojes nos acompañan durante el camino, a la vez que con un poco de suerte podremos disfrutar de la presencia de diversas y pequeñas aves como los petirrojos, cardelinos o verderoles. Al salir de la senda por la que circulamos, el camino se ensancha para tomar, siempre en dirección Este, el camino que marcan los tractores para ir a cosechar las tierras. Continuamos paralelamente al arroyo y un campo de cultivo a nuestra izquierda y, tras un leve giro del camino hacia la derecha, ya podemos ver, al fondo, el majestuoso convento de Valentuñana(ver). Llegamos a un cruce de pistas y tomamos la que viene de nuestra izquierda hasta cruzar de nuevo el arroyo. Nada más cruzarlo vemos a nuestra derecha un camino con una señal indicando la dirección a seguir. Ahora llevamos el arroyo a nuestra derecha y salimos a la carretera, ya asfaltada, que viene de la CA-1601 y seguimos a nuestra derecha, cruzando de nuevo el arroyo, y sin dejar el asfalto llegamos a nuestro destino.
Convento de Valentuñana
Para regresar a Sos retrocedemos sobre nuestros pasos hasta la última señal indicadora que nos remitía al convento, y allí mismo y a 20 metros a nuestra derecha, observamos dos carteles orientativos: el primero nos indica la dirección a seguir a Sos del Rey Católico y el segundo la dirección al convento. Tomamos el de Sos, y en continuo ascenso por una antigua calzada llegamos a Sos saliendo a la carretera nacional que circunvala la Villa a la altura del parador de turismo, punto de salida, como así indica el rótulo que aquí encontramos, para ir a Roita y Petilla de Aragón, siendo éste el punto de partida del otro camino para ir a Valentuñana al que hacíamos referencia al principio.


domingo, 5 de julio de 2015

JUEGOS, PASATIEMPOS Y TIEMPO LIBRE DEL AYER



El juego de la rana
La infancia siempre ha sido un contínuo aprender. En Sos del Rey Católico, al igual que en todos los pueblos de España en el siglo pasado, este aprendizaje discurría entre la escuela y la casa, con la familia. Pero el niño, en sus ratos de ocio, encontrará en el juego no sólo el componente lúdico que conlleva, sino también el elemento de aprendizaje. Ante la falta de juguetes tan modernos y sofisticados como con los que hoy juegan nuestros hijos- en primer lugar no se fabricaban, y en segundo lugar muchas veces las posibilidades económicas de los mayores no podían permitirse este gasto-, los mocetes de entonces tenían que usar su imaginación y entretenerse y divertirse con juguetes de “fabricación casera”, a los que algunas veces añadían formulillas, adivinanzas, cuentos, rimas fáciles o canciones para completar la diversión. Todo esto formaba también parte del aprendizaje del niño.
 Así, remendarán objetos viejos, rotos o en desuso que usaban los mayores y elaborarán cerbatanas de caña, tallos de tifa aplastados contra la pared, pelotas o pelotones obtenidos de la vejiga del cerdo o de la lana y estambre de calcetines viejos forrados con cuero de guantes en desuso, “ galdrufas” o peonzas, pitos o bolas, y disfrutarán con infinitos juegos de imitación, de habilidad o fuerza, correr y saltar, u otros referidos a animalillos como los “ coco de luz” o las “tijeretas” con las que se perseguía a otros niños diciéndoles “abróchate la bragueta que llevo cortapicheta”. El marro, rescatau, salta cabrita con muletillas, ladrones y ministros, tú la llevas, tapar la calle y otros juegos se complementaban con los universales de la gallinita ciega; y las niñas, más moderadas, jugaban haciendo corros, saltando a la comba, a la rayuela, con las muñecas “peponas” y cantando en sus juegos muy diversas cancioncillas con soniquetes muy parecidos y pegadizos.
 Las cancioncillas que acompañaban a los juegos infantiles de los niños muestran  la difusión universal de algunas y el carácter local de otras, como las que castigaban con palmadas o coscorrones al niño que “ pagaba” mientras se destapaban los naipes de la baraja, con absurdas retahílas para las cartas que en el “ guiñote” y en otros juegos de los adultos tenían un valor especial: “ tres,trilistoque/ fue a la venta/ por figote/ el ventero tiene una mula/ que tira coces/ el que quiera miel/ que vaya a la era/ que el burro Pintallo tiene caguera” o “sota cachota/ cuando brinca la madre/ brinca la chota/ morros de abellota”, “caballo medallo/cuántas estrellas/ hay en el cielo/ cuéntalas tú/ que yo no las veo”, repitiendo modelos bien conocidos y sin dejar de golpear al pagano. Cuando salía el rey decían: “yo como rey me limpio el culo con un papel”, lo cual no deja de ser congruente con la mentalidad infantil para la que bastaba “una piedrecica” para tales menesteres. Otras formulillas y canciones acompañaban a la designación de los niños para diversos cometidos o simplemente para “pagar”. La explanada de la zona del castillo de Sos es mudo testigo de generaciones de niños practicando dichas actividades.
Los mayores tenían en los juegos de naipes su máxima expresión: el guiñote, la brisca, el subastao, el tute, el julepe, la brisca, el copo, la escoba…Esta costumre tan arraigada de jugar a las cartas todavía puede verse en los bares de Sos. ¿Quién no ha escuchado alguna vez al entrar en un bar de la Villa alguna de éstas ancestrales palabras o frases?: “¡mata!, ¡arrastra!,¡las cuarenta!, ¡veinte en copas!, ¡qué potra tienes, cabrón!,¡roba!, ¡tú das!, ¡copo!, ¡cuenta!, ¡el resto!, ¡corta!, ¡quítate daí trás, gafe, que me traes mala suerte!, ¡carta en la mesa pesa!, ¡servido!, ¡me llevo las diez de últimas!, ¡voy!,¡paso!, ¡a renuncio!,¡me estás viendo las cartas de bislai!…
Otros de los juegos de tradición aragonesa que se jugaba en la calle y, sobre todo en los bares, era el juego de “la rana” y el de “los hoyetes”, ambos de puntería y precisión, y que hasta hace muy poco tiempo todavía podía jugarse en el bar Las Cazuelas de Sos. Fernando, gerente del bar Las Coronas, de Sos, propietario también del bar Las Cazuelas, tuvo el acierto de conservar estos tradicionales juegos para muestra y recordatorio del divertimiento de los sosienses en sus ratos de ocio durante el siglo pasado.
Juego de la rana.
A los "hoyetes" se jugaba con tejos, fichas o chapas de hierro de 90 gr. de peso 



Muchos de estos juegos y costumbres que hemos visto han desaparecido hoy en día de las calles de Sos, aunque la mayor parte estaban vigentes no hace más de medio siglo y permanecen en nuestra memoria, y otros pocos todavía se siguen conservando, sobre todo, como antes hemos visto, los juegos de cartas en las tardes de cualquier época del año en los bares de la villa.





BIBLIOGRAFÍA


-IRIBARREN, JOSÉ Mª. Historias y costumbres. Diputación Foral de Navarra. I.P.V. Pamplona, 1949.

AGRADECIMIENTO a Fernando Almárcegui, gerente del bar "Las Coronas" y "Las Cazuelas" de Sos del Rey Católico.

viernes, 3 de julio de 2015

DOS ESPECIES AMENAZADAS

En el término municipal de Sos aparecen dos especies de flora silvestre incluídas dentro del “catálogo de especies amenazadas de Aragón”: la genista teretifolia y la orchis simia.
Genista teretifolia.
Nombre común: genista de hoja redonda. Pertenece a la familia de las papilionáceas y suele vivir en matorrales bajos, más o menos abiertos,entre los claros de encinares y carrascales y sobre sustrato pobre, bastante erosionado, poco permeable y  que acusa fuerte desecación estival. Crece entre los 500-1000 m de altitud, florece de mayo a agosto y la planta alcanza entre 25 y 75 cm de altura.
Entre otras zonas, podemos encontrarla en el Collado del Campo del Monte, en la partida de Solano, en dirección al castillo de Roita.





      Orchis simia

Nombre común: orquídea mono, por el parecido de sus flores a un mono. Del género de las orquídeas, suele encontrarse en los claros de carrascal o quejigal, pastos y matorrales de boj, en suelos calizos y poco húmedos. Florece entre marzo y abril en altitudes entre los 500 y 1000 m. La altura de la planta oscila entre 20 y 40 cm.
Entre otros lugares, podemos encontrarla en la zona de Val de Roita.