domingo, 10 de mayo de 2015

BALCONES

Primitivo balcón . Calle del Gato. Sos del Rey Católico




El balcón nació a partir de una pequeña ventana cuadrada. Tras la aparición del cristal las ventanas se hicieron más grandes para dejar pasar más cantidad de luz, y después se amplió más y se colocó un pretil o antepecho en la mitad inferior del vano para poder asomarse a la calle. En su forma más primitiva y tradicional consta de un pretil o antepecho que no sobresale del perímetro exterior del muro. Esta barandilla luce balustres de madera torneada o perfilada en forma de columnas, con dibujos calados muy diversos. Todavía podemos ver en Sos, en la calle del Gato, uno de estos primitivos balcones.







Posteriormente el balcón fue evolucionando hasta adquirir un alto grado de desarrollo y perfección, pasando a formar parte esencial en las fachadas de los edificios hasta el extremo de ser constitutivos de diferenciaciones sociales.
En un principio el balcón se presenta como una estructura saliente, bastante rudimentaria y totalmente construída en madera, apoyada en canes, provista de una balustrada y cubierta por un tejadillo. Posteriormente,     donde el muro lo permite, la madera de construcción se sustituye por piedra, tanto en los canes como en el solado. Junto a la antigua barandilla de madera aparecen las más modernas de forja o fundición de hierro. La decoración se intensifica, ya sea en voladizos y canes, barandillas, aleros, jambas o dinteles, y las formas se sofistican.


















Pequeño pero sofisticado balcón. Sos del rey Católico





BIBLIOGRAFÍA

-BIARGE, FERNANDO Y ANA. Casa por casa. Detalles de la arquitectura rural pirenaica. Arpirelieve. Huesca, 2001.
-GIMÉNEZ AÍSA, M. P. “La arquitectura popular de las Cinco Villas”. Comarca de las Cinco Villas. Colección Territorio, 25. D.G.A. Zaragoza, 2007

-RÁBANOS FACI, CARMEN. La arquitectura popular aragonesa. Enciclopedia temática de Aragón, Vol. XIII. Ed. Moncayo. Zaragoza, 1986.