domingo, 4 de enero de 2015

EL CALLIZO

    
                             
       
Callizo o callejón del Saco
                   Hay veces que al construir dos edificios contiguos en una misma calle, al tener el caballete del tejado perpendicular al eje de alineación, los faldones de ambos tejados tienden a juntarse y tocarse uno con otro. Para evitar que esto ocurra y con el fin de facilitar la evacuación de agua a la calle en caso de lluvias, es necesario dejar un espacio entre las casas, dando lugar a una estrechísima callejuela que recibe el nombre de callizo, pues de otro modo el agua se acumularía en el medianil.
                                   El callizo, en localidades donde el espacio urbanizable es más bien escaso, como es el caso del casco intramuros de Sos, supone una considerable pérdida del mismo, y se evita configurando los caballetes del tejado paralelos al eje de alineación de la calle, permitiendo de este modo a dos edificios compartir una pared medianera.
                                  Un buen ejemplo de callizo lo encontramos en Sos en el conocido callejón del Saco, en la calle de Pons Sorolla. El azar ha querido que al final del mismo pueda apreciarse el escudo de los Sada situado encima de la puerta del Palacio, alegrando de esta manera la vista de un callizo que por sí mismo no tiene atractivo ni función alguna salvo para la que fue construído.