lunes, 7 de noviembre de 2016

EL BUZÓN DE CORREOS

Cursus publicus
La comunicación a través de documentos escritos y enviados de un punto a otro a través de un emisario data desde aproximadamente la invención de la escritura. Pero el desarrollo del sistema postal surgió mucho más tarde.
Los primeros en usar un sistema organizado fueron los egipcios, pues existe documentación de mensajeros usados por los faraones para la difusión de sus decretos en el territorio del estado.
La organización del correo en España se debe a los romanos, que ya utilizaban al cursus publicus para enviar mensajes al ejército o los administradores romanos a través de la red de calzadas que abarcaban toda la Península Ibérica.
Más tarde, durante la Edad Media, los Reinos en los que se dividió España crearon sus propios sistemas de correo, donde los mandaderos iban de una corte a otra con los mensajes de sus reyes.
Con la unificación de España por los Reyes Católicos la organización postal española se fue transformando progresivamente, ampliándose a Europa durante el reinado de Carlos I.
Con el cambio dinástico de principios del siglo XVIII el correo dejó de ser una concesión del monarca para convertirse en una Renta Real. El 8 de julio de 1716 el servicio de Correos se convierte en responsabilidad del Estado tras nombrar Felipe V a Juan Tomás de Goyeneche como Juez Superintendente y Administrador General de las Estafetas. En 1744 se publicaban las Ordenanzas de Correos.
Hasta el año 1762 no existían los buzones en España, por lo que el correo se entregaba en mano al encargado del correo, persona en la que el remitente depositaba toda su confianza tanto por salvaguardar su mensajería como por garantía de entrega al destinatario. Entonces ¿de dónde vienen los buzones?
Parece ser que la idea de crear el primer buzón la tuvo un cartero polaco sobre el año 1633, quien llevaba una ruta fija de reparto entre Breslavia y Leipzig pasando por Legnica. En Legnica, en vez de esperar a los remitentes a que le entregaran en mano sus cartas, y para ganar tiempo, tuvo la ocurrencia de idear un recipiente donde los habitantes de esta localidad depositaran sus cartas antes de que él llegara, y de este modo recogerlas todas juntas. La idea funcionó, pero no se extendió su uso hasta un siglo después.
Como antes se ha comentado, en 1762 aparece en España una referencia a los buzones en los Anales de las Ordenanzas de Correos, estableciendo que : ”conviene, que en el recibo de las cartas se quite también todo motivo de sospecha, abriéndose  agujero o reja, en todas las Hijuelas o Veredas, por donde se echen las cartas, sin que se puedan recibir a mano”[1].
Boca-buzón en Sos del Rey Católico
Los motivos de la creación de estos buzones eran principalmente tres: dar completa confianza a la gente del lugar donde depositar sus cartas, evitar el tener que esperar al conductor para entregarle las mismas y la rapidez de recogida del cartero con el consiguiente ahorro de tiempo para las entregas.

Boca-buzón en Luna
Desde entonces los buzones de correos van variando sus formas, materiales de fabricación, decoración...siendo las formas más comunes en el medio rural las bocas-buzón que se colocaban en las paredes de las oficinas postales, por ser las más fáciles de confeccionar y las más económicas, como la antigua boca-buzón que todavía podemos ver en la plaza de la villa de Sos, y que también podemos encontrar en otras localidades de las Cinco Villas.
Posteriormente se fabricaron otros buzones en madera, bronce, hierro, mármol, adornados con ingeniosas decoraciones o figuras alegóricas, siendo el elemento más representado una cabeza de león en bronce, como símbolo de valor y bizarría, y ser el animal que más confianza genera al ser el que mejor guarda, entre sus fauces, la correspondencia depositada en él.
Ejemplo de este buzón es el que existe actualmente en la oficina de Correos de Sos, en la entrada del pueblo.
Buzón cabeza de león. Oficina de Correos de Sos del Rey Católico







[1] Ordenanza del Rey a los Administradores de Correos. A.G.C., secc. 1ª, leg. 64. Anales de las Ordenanzas de Correos de España, p. 195.





BIBLIOGRAFÍA

-Anales de las Ordenanzas de Correos de España. Dirección General de Correos y Telégrafos, T.1. 1761-1792, p. 195. Imp. Víctor Saiz. Madrid, 1879.
En la web:
-www.aulafacil.com. El origen del buzón de correos.
-www.correos.esHistoria de correos. Buzones.
-http://historias-matritenses.blogspot.comBuzones de correos.



EL PALACIO ESPAÑOL DE NIÑO


En el nº16 de la calle Mayor o de Fernando el Católico, observamos una casona-palacio de amplia fachada. Es el Palacio Español de Niño, una estructura nobiliaria de la segunda mitad del siglo XVI., de estilo renacentista, realizada en sillería de grandes proporciones y puerta de entrada con arco de medio punto con decoración almohadillada, enmarcada por pilastras sobre las que descansa ménsula con entablamento y sobre la puerta el escudo de armas del linaje De Niño, ovalado y conteniendo siete flores de lis, enmarcado este por volutas, pilastras y frontón triangular partido.
La casa consta de planta baja y dos alturas, la primera de ellas balconada y la última compuesta por una hilera de veinticuatro arcos de medio punto, un elemento muy común dentro de la arquitectura aragonesa de la época y que tiene su origen en el cerramiento de las construcciones fortificadas, donde el remate de las torres se sustituyó por estas galerias porticadas. Remata la fachada un bello alero de madera.


Puerta de la casa-palacio Español de Niño

                           
La casa perteneció a una noble familia de Sos, los Español de Niño, una típica familia del siglo XVI La ausencia de documentos anteriores sobre este linaje hace pensar que seguramente se trataba de una familia burguesa que tenía dinero pero no el prestigio que conllevaba un título nobiliario. Para poder alcanzar un título nobiliario tenían dos opciones en aquella época: la primera comprarlo a algun noble venido a menos, y la segunda, casar a un hijo o hija con un descendiente directo de la familia noble. Seguramente algo así pasó en este caso. 
Posteriormente, a principios del siglo XIX, compra la casa doña Manuela Perez de Biel(ver) a la familia Español de Niño junto con sus tierras. Nacida en Berdún y miembro de una familia noble, viuda y sin hijos, decide seguir el ejemplo de Dn. Isidoro Gil de Jaz y establecer una Fundación para la educación y formación de las niñas de la localidad(ver). Es por ello que dona sus bienes a las hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.En esta fundación se impartían enseñanzas diferentes a las del colegio Isidoro Gil de Jaz, pues las funciones que debe desempeñar la mujer son diametralmente distintas a las de sus congéneres del sexo masculino. A la mujer se le instruye para su función de madre y esposa, y los contenidos de enseñanza son coherentes con ello: costura, cocina, educación religiosa..., pero también lectura, escritura y cuentas básicas.

Por una R.O. de 9 de enero de 1840, comunicada por el Ministerio de la Gobernación de la Península, S.M. la Reina Gobernadora se sirvió aprobar la fundación de la escuela pública de niñas en la villa de Sos a expensas de Dña. Manuela Pérez de Biel.[1]
El 12 de febrero de ese mismo año, y ante el escribano Dn. Angel Campos, doña Manuela Perez de Biel hizo donación “pura y perfecta, perpetua e irrevocable…de los bienes propios, para que sirvieran de donación y renta a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul… y con la condición de sostener una escuela pública donde reciban enseñanza las niñas de Sos y su comarca”. Y más adelante se dice:”…y será obligación y carga de las Maestras Hermanas de la Caridad costear todos los gastos y utensilios necesarios para la escuela, de los productos de los bienes consignados a la Fundación…”
El 4 de enero de 1841 llegan a Sos las cinco primeras Hermanas de la Caridad. Su vivienda y colegio fue la casa de la fundadora. En el plano intelectual las niñas de Sos recibían una excelente educación y formación, llegando a cursar hasta cuarto curso de Bachillerato.
Por Orden Ministerial de 14 de diciembre de 1945, la misma que para el colegio Gil de Jaz, se dió carácter de Nacional a esta escuela femenina de primera enseñanza.
En 1971 el colegio albergaba a 143 alumnas y 36 párvulos.
Actualmente, y reformado en el año 2001 por los arquitectos urbanistas Luis Martínez García y Juan Rubio de Val, se destina como Palacio de Congresos, escuela de música, para exposiciones, y otras actividades del municipio.
La “Fundación Manuela Pérez de Biel”, a pesar de haber cesado en su actividad docente, continúa desarrollando y participando en actividades que fomentan la educación, el bienestar social, la cultura, el desarrollo y cualquier tipo de acción en beneficio del bienestar de los sosienses y del interés general.



[1] Gaceta de Madrid, nº 1907, 29/01/1840.

domingo, 6 de noviembre de 2016

RUTA DE LOS CASTILLOS:CASTILLO DE NAVARDÚN

Ubicación
Salimos de Sos en dirección a Sangüesa y, nada más bajar al llano, tomamos a nuestra derecha el desvío de la carretera A-1601 y tras recorrer 7 Km llegaremos a Navardún.

          El castillo de Navardún se ubica al borde de un espolón rocoso, dominando ambas orillas del río Onsella. Su torre, junto con la de Biel, es la más grandiosa de todas las Cinco Villas y una de las  más altas de Aragón. Desde ella se obtienen unas inmejorables vistas de todo el Valle del Onsella, por lo que su ubicación era de lo más estratégica para controlar el valle.
La torre del castillo de Navardún se yergue sobre un espolón rocoso



Historia
La primera referencia histórica que tenemos  data del año 880, proveniente del monasterio de Leyre, donde en un escrito se cita un campo situado ente Navardunum y Soito. En el año 991, los reyes Sancho Garces II Abarca y Doña Urraca dieron al monasterio de Leyre las posesiones que el príncipe Ramiro tenía en la localidad. Cesión confirmada en 1198 por el Papa Inocencio III. Desde 1294 a 1336, Navardún y Castiliscar dependieron del alcalde de la fortaleza de Rueyta.
Desde finales del siglo XIII perteneció al señorío de la mitra de Pamplona y aquí residían habitualmente sus obispos.
En 1263 sufrió los ataques del rebelde Eximén de Artieda
La actual torre fue construída en los s. XIII al XIV constituyendo, según Guitart Aparicio, uno de los más bellos torreones góticos aunque, como hemos dicho anteriormente, ya a principios del siglo XII Navardún poseía castillo.
 En el siglo XIV estaba subordinado a la fortaleza de Ruesta y en el XVII era una aldea dependiente de Sos del Rey Católico. 
Aunque el origen de la población se remonta a finales del siglo IX, la construcción del primer castillo no parece que se realizara hasta finales del XII. Poco sabemos de éste, en cambio sí conocemos que durante un breve período de tiempo, en los primeros años del siglo XIV, como demuestra la documentación de la Mitra, convivieron los dos castillos. Sin embargo, el coste que suponía mantener en condiciones óptimas ambas fortalezas obligó al obispo a optar por el derribo de la más vieja en los primeros años del s. XIV. Las características formales del edificio actual lo sitúan en el siglo XIV, por lo que se considera que se trata de la fortificación del alto de Santa Eugenia, que fue la que se decidió dejar en pie.
El castillo ha sido completamente restaurado y habilitado para funciones culturales, con el centro de interpretación “Navarra y Aragón, Reinos de frontera”. Está protegido bajo la declaración genérica del Decreto del 22 de abril de 1949, y la ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Arte
El castillo estaba formado por un recinto amurallado de planta trapezoidal de 15 x 30 metros del que apenas quedan restos de su muralla, que en lado protegido, el SE, posiblemente se completaría con un foso. Se accede por uno de los lados menores, en donde se alza la suntuosa torre del homenaje, como demostración del poderío del barón o señor feudal.

La fortificación sigue la tipología del donjón (gran torre exenta) con recinto, aunque en este caso ya es de época gótica. Existen escasos ejemplos en España de este modelo, que tiene un origen franco-británico. Al interior se organizaba en salas superpuestas y el conjunto se completaba con un pequeño recinto exterior. A pesar de ser un ejemplo tardío (esta tipología es más bien románica), mantiene las características propias de estas atalayas, como la planta rectangular. Otro de los ejemplos más destacados en Aragón es la torre de Biel, de los siglos XI-XII.
A pesar de su proximidad a la frontera con Navarra y la inestabilidad de este territorio en los años de la reconquista, no parece que el castillo tuviera como única finalidad la defensiva, sino que también era vivienda, pues sabemos que fue residencia temporal de los obispos de Pamplona: Pedro Jiménez de Gazólaz, D. Armingot, D. Miguel Sánchez, Arnaldo de Barbazán, D. Martín... Por ello, su planta presenta dos espacios de diferente tamaño (uno mide 71 metros cuadrados y el otro 21,50) separados por un grueso muro vertical que posiblemente se corresponden con dos etapas constructivas distintas.

El primer espacio, en contacto con el recinto amurallado, se correspondería con la parte noble, y el segundo, en el lado opuesto mirando al escarpe, constituye la zona defensiva y es probablemente la más antigua. A ésta última sólo se podía acceder desde el semisótano y desde la segunda planta de la parte de vivienda.La torre tenía cuatro plantas: una semi-subterránea, cubierta con bóveda de cañón en la zona noble, y otras tres en altura con suelo de madera. La última conserva las arcadas apuntadas que sustentaban la techumbre. La iluminación se obtenía de vanos adintelados y ventanas góticas geminadas, algunas con bancos corridos para descansar. En cambio, para la defensa de la atalaya poseía saeteras, además del adarve o paseo de ronda en el ático. También contaba con una letrina en forma de estrecho matacán, saliente hacia el exterior.El suministro de agua potable lo proporcionaba un aljibe, cubierto con bóveda de cañón apuntado. La cisterna se abastecía con agua de lluvia recogida en una cubeta de captación, transportada al depósito por medio de un conducto de sección cuadrada.
La cubierta de la torre debió de ser plana y de estar rematada con almenas y merlones, como se puede ver en algunas fotografías antiguas. Además, poseía gárgolas de piedra, de factura sencilla, para evacuar el agua de lluvia.
Hay evidencias de la existencia de una estructura adosada al edificio, concretamente en la fachada este, cuya función y características se desconocen.








BIBLIOGRAFIA

-ESTABLÉS ELDUQUE, JOSÉ Mª. Arte románico, castillos, monasterios, pueblos, paisajes y tradiciones de los Pirineos. Arquitectura románica lombarda. Ed. Arquitectura, Pueblos y Paisajes. Vitoria, 1985.
-GUITART APARICIO, CRISTÓBAL. Castillos de Aragón. Librería General. Zaragoza.
-RIPALDA GABÁS, CARLOS. Navardún, historia de la Valdonsella. 2013.
-Publicación “Zaragoza, La Provincia” nº 2, junio 2009, p. 14. Las Cinco Villas: tierra de castillos
En la web:
 -www.cultura.dpz.es. Torreón de Navardún.
-blog de wordpress.com. Navardún. El castillo.



LA ESPADAÑA DE SAN ESTEBAN


Como remate de la impresionante construcción de la iglesia de San Esteban se erigió una imponente doble espadaña, una estructura mural que se prolonga verticalmente sobresaliendo del resto de la edificación.
La más grande, edificada en sillarejo, acaba en un pináculo triangular y está formada por tres vanos con arco escarzano donde se albergan las campanas, rematando la estructura una cruz de hierro.
La otra espadaña, de menor tamaño, es una estructura con remate trapezoidal y compuesta por dos vanos con arco de medio punto en donde se ubican sendas campanas.
La gigantesca espadaña de San Esteban se alza altiva y majestuosa sobre el tejado de la iglesia haciéndose ver desde cualquier punto en la lejanía, condición indispensable para poder oír desde la lontananza el tañido de las campanas que, hasta un tiempo no muy lejano, marcaron el ritmo de vida de los habitantes de la villa.  







sábado, 5 de noviembre de 2016

NUEVO RODAJE EN SOS

            De nuevo la localidad de Sos del Rey Católico ha sido elegida para el rodaje de un film. En esta ocasión se trata de una serie televisiva que lleva el título de “La Catedral del Mar”, una producción de Atresmedia para Antena 3 TV, inspirada en la novela (best seller) del mismo título de Ildefonso Falcones.
La novela de Ildefonso Falcones ha sido traducida 
a 15 idiomas y publicada en más de 40 países.


           Ambientada en la Edad Media, en la Barcelona del siglo XIV, relata la historia de Arnau, un hombre cuya vida transcurre paralela a la construcción de la nueva catedral en honor a la Virgen del Mar.
La serie, protagonizada por Aitor Luna, Michelle Jenner, Silvia Abascal, Pablo Derqui, Ginés García Millán y Daniel Grao, se rodará en diversos escenarios de varias localidades españolas, entre ellas Sos del Rey Católico, por ser toda la villa un escenario natural, donde todos sus rincones y edificaciones reproducen fielmente la época en la que se desarrolla la novela de Ildefonso Falcones.
Entre el 18 y el 28 de noviembre de 2016 se rodarán en la Villa de Sos parte de las escenas de la serie, en la cual participarán 400 figurantes ataviados con vestimenta de la época.

Igual que sucediera con el rodaje de la película de La Vaquilla(ver), figurantes del municipio de Sos y de pueblos cercanos pasearán por las calles de la Villa trasladándonos por unos días, esta vez no a la España del 36, sino a la Baja Edad Media.

LLAMADORES FÁLICOS

LLamador fálico de forma "sencilla"
En las puertas de la viviendas se colocaban diversos objetos con el fin de proteger la casa del sosiense contra todo tipo de amenazas malignas del exterior(ver). En otras ocasiones estos amuletos no trataban de alejar maldeojos, hechizos o maldades de la casa, sino  atraer toda clase de suerte en sus diferentes matices. Por ejemplo, algunas partes de la decoración de las puertas, como son los llamadores o “trucadores”, se colocaban con forma de falo, símbolo de la fertilidad y fecundidad, que servían para que en el seno de la familia no faltaran descendientes que pudieran continuar con la estirpe familiar.
En Sos encontramos varios de estos llamadores fálicos repartidos por toda la villa.

Otro llamador fálico de Sos, más "ilustrativo" que el anterior.