domingo, 26 de octubre de 2014

¿Por qué Portal de la muralla de Sos entró la reina Juana Enríquez para dar a luz a su hijo?

          Esta es una pregunta que desde el punto de vista documental todavía no tenemos respuesta, pues no hay información fehaciente al respecto.



          Muchos dicen que fue por el portal que lleva su nombre, otros comentan que lo hizo por el portal de Jaca, y prácticamente ninguno afirma que lo hiciera por alguno de los restantes portales. Teniendo en cuenta la orientación de Sos respecto a Sangüesa, lugar de donde venía la Reina para dar a luz, podemos descartar prácticamente, por pura lógica, los portales totalmente opuestos a su dirección (el portal de Zaragoza, el de Uncastillo, el de Levante y el de Jaca), aunque hay que tener en cuenta que de estos cuatro, el de Jaca es el más próximo a Navarra. Los tres restantes (Portal de la Reina, del Mudo y de Poniente) se encuentran situados en un mismo plano frontal mirando hacia tierras navarras, edificados sobre terreno muy rocoso y abrupto. 


Portal de la Reina


          El portal de Jaca se halla en una “falsa esquina” del recinto amurallado de Sos, en dirección opuesta a Navarra pero de fácil acceso desde Sangüesa al estar orientado hacia el barranco que conduce al valle que conecta con la localidad navarra. Si tenemos en cuenta que el acceso a los portales frontales de la Reina, Mudo y Poniente, viniendo desde Sangüesa, era mucho más escarpado que acceder a la villa por el portal de Jaca (que aunque algo más largo el camino, es mucho menos dificultoso y abrupto), se podría pensar que la entrada de Doña Juana Enríquez a Sos la hubiera materializado por este portal. Y a partir de aquí vienen las controversias y los debates sobre el portal que merece los honores de haber visto pasar bajo su arco a Doña Juana Enríquez y su séquito: el portal de la Reina o el portal de Jaca.

          Como antes he comentado, no hay información evidente sobre este hecho, pero sí algunos estudios sobre los portales y otros datos que hacen suponer que la entrada la hiciera por el Portal de Jaca, y no por el de la Reina, como muchos piensan. Hay quienes tienen el convencimiento pleno que el Portal de la Reina recibe este nombre por ser éste el utilizado por Doña Juana Enríquez para entrar en Sos y acceder a través de él al Palacio de Sada, casa noble donde tendría lugar el feliz alumbramiento del futuro rey. Pero a decir verdad este portal se empezó a llamar “de la Reina” porque lo mandó restaurar y ampliar la Villa de Sos muchos años después de haber nacido el rey Fernando y, en recuerdo y homenaje a la Reina Doña Juana Enríquez por su tan dichoso alumbramiento en la Villa, no por pasar bajo su arco.

          Por otro lado, arquitectónicamente hablando, hay que tener en cuenta que en el año1452, año de nacimiento de Fernando, la entrada frontal que ahora vemos no existía en el mencionado Portal de la Reina. 

          Efectivamente, por análisis y estudios realizados, aunque en este portal existen indicios de elementos atribuíbles a un pleno período gótico, datables a mediados o en la segunda mitad del siglo XIV, como la puerta situada bajo el matacán, que es una puerta en recodo, de clara influencia musulmana y teóricamente más efectiva al ser de giro único y aumentar así las posibilidades de defensa[1], también existen elementos posteriores como el matacán (s XV) y la otra puerta de medio punto de acceso frontal, fruto de la reforma del s. XVI o XVII[2]. Por eso el portal de Jaca gozaba de una mayor accesibilidad que el de la Reina viniendo de Sangüesa, tanto por la más suavizada pendiente terrestre como por una mejor maniobralidad para el séquito de la reina, pues su entrada era frontal, en oposición a la entrada en recodo del portal de la Reina.

Portal de Jaca

          Algún insigne personaje de Sos también es de esta opinión, indicando que la entrada se hizo por el portal de Jaca, como señala el P. Mariano Jáuregui en un artículo publicado con motivo del Vº Centenario del nacimiento del rey: ...” los centinelas de la puerta de Jaca han dejado paso a la regia cohorte...las pendientes y estrechas calles han hecho difícil la marcha por la Plaza del Toro y la del Concejo hasta el Palacio de los Sada...”[3]





[1] Cantos Carnicer, A.”La arquitectura militar de la Baja Edad Media en Aragón: desarrollo cronológico, tipologías, componentes y problemas de estudio”, en Actas de las II jornadas de castellología aragonesa: Fortificaciones del siglo IX al XX. A.R.C.A. Zaragoza, 2006.
[2] Ibidem.
[3] Padre Mariano Jáuregui Lapieza, “la casa de la villa de Sos, donde nació Fernando el Católico”, Aragón (revista gráfica de cultura aragonesa), año XXVI, nº. 222, pp.2-3, enero de 1952.

LAS SETAS EN LA COMARCA DE SOS

En la comarca de Sos existen gran variedad de setas, tanto comestibles como venenosas, mayoritariamente coincidiendo con la estación otoñal, aunque hay variedades que suelen darse también en primavera. La mayor o menor presencia de setas depende de distintos factores climáticos: si ha habido un régimen de lluvias adecuado coincidiendo con sus necesidades biológicas y también si las temperaturas, sobre todo en el tiempo de la eclosión de sus carpóforos, han sido suficientemente altas.

Destaca por su valor gastronómico el Lactarius deliciosus, más conocido como “robellón”, en castellano, u “hongo royo”, en aragonés; su carne roja o anaranjada es muy apreciada, brotando en todo tipo de pinares, aunque las mayores cantidades se producen en las masas de pino royo y pino laricio, siendo muy reducido en las zonas de pino carrasco.

Robellon (Lactarius deliciosus)

También encontramos en la zona diversas variedades de la familia Agaricus (champiñones), como el agaricus campestres o el Agaricus bisporus; que suelen aparecer en hileras o formando corros en prados, campos y zonas abonadas con estiércol por el agricultor; es un hongo que suele aparecer más habitualmente en primavera, pero también aparece en otoños con temperaturas suaves.

Champiñón campestre (agaricus campestres)

La tricholoma portentosum (morrico de ciervo) es una especie más tardana, pudiendo aparecer incluso en noviembre, ya que aguanta muy bien las heladas. Se encuentra en pinares formando corros de numerosos ejemplares, aunque también podemos encontrarlo bajo las hayas.
Morrico de ciervo ( tricholoma portentosum)
También en los bosques de pinos pero en lugares más bien húmedos y resguardados, camuflados entre el musgo o la hierba o debajo del boj, aparece la cantharellus lutescens o trompetilla amarilla, que aunque es una especie poco común, alli donde aparece suele hacerlo en abundancia, formando grandes colonias de centenares de ejemplares. Crece cuando el otoño se está acabando, pero puede aparecer en noviembre e incluso más tarde.

Trompetilla amarilla (Cantharellus lutescens)

En primavera aparecen las morchellas o colmenillas (Morchella cónica) en los claros del bosque, orillas de camino o linderos del bosque y orillas de los ríos. Prefiere los bosques de roble, encina y chopos, aunque también aparece en pinares.

Colmenilla (morchella cónica)

 También en primavera e inicio del verano encontramos otras variedades de setas como la Calocybe gambosa, más conocida como perretxico o seta de San Jorge. La encontramos en praderas de montaña, junto al brezo, endrinos o rosales silvestres.

Perretxico, moxeron o seta de San Jorge (Calocybe gambosa)

De primavera a otoño encontramos asimismo la Cantharellus cibarius (rebozuelo, ziza de Etxalar o seta de San Juan) asociado a robles y encinas, de finales de primavera hasta comienzo de otoño el boletus aestivalis en hayedos y robledales.

Rebozuelo, saltsaperretxico, pie de cabra, ziza de Etxalar o seta de San Juan (Cantharellus cibarius)
De verano a finales de otoño fructifican las lespiotas, representadas por la Macrolepiota procera, más conocida como “matacandil” y Macrolepiota rhacodes, pudiendo encontrarlas en los prados, claros del bosque y junto a los caminos.

Matacandil (Macrolepiota procera)
         
Los años en los que coinciden veranos cálidos en los que se producen tormentas con precipitaciones fuertes durante el mes de julio, aparecen con gran profusión los apreciados boletus (Boletus aereus, boletus reticulatus) Al coincidir estas precipitaciones con las fecha de máxima temperatura anual, se produce en la primera luna del mes de agosto una fuerte emergencia de estas especies de montaña por encima de los 800 metros. Si se mantienen las condiciones climáticas suelen repetir fructificación en las siguientes lunas. Los boletus aereus suelen brotar en los encinares, y los boletus reticulatus en los hayedos, siendo en los robledales donde aparecen ambas especies juntas formando corros de numerosos ejemplares.

Boletus (boletus aereus)
Como especie venenosa podemos destacar la Amanita muscaria, que si bien no es mortal, puede provocar desde efectos alucinógenos y molestias intestinales hasta daños hepáticos.


Una de las pocas setas que no hay que ir a buscar al monte es la seta de cardo (Pleurotus eryngii), muy extendida por toda la Península. Crece con las lluvias de primavera y otoño, aunque no requiere de mucha agua; con cantidades superiores a los 55mm. pueden ser suficientes para su desarrollo. Crecen en terrenos calizos, sobre eriales, baldíos, espacios perdidos, barbechos, sobre cuestas y crestas, aprovechando siempre la materia orgánica acumulada y, especialmente, la del tronco del cardo, al que frecuentemente aparecen asociadas, alimentándose de su materia en descomposición o de sus raíces.

Setas de cardo (Pleurotus eryngii)
Un dato muy curioso es que pese a la gran variedad de setas que se dan por el entorno, el sosiense ha sido bastante remiso a incluirlas en su dieta. Actualmente la nueva cocina ha llegado a nuestras mesas y las setas se han convertido en un exquisito plato, muy buscadas por los lugareños, siendo parte importante en las cocinas de los hogares y en los platos de los restaurantes. Hasta tal punto ha llegado el interés por los hongos que desde no hace mucho tiempo se vienen realizando jornadas micológicas en la zona para conocimiento de sus habitantes y disfrute de tan preciado manjar.
Ahora, salgamos al monte y recojamos este delicioso y exquisito manjar que nos ofrece la madre naturaleza.