Tras el rotundo éxito cosechado el año pasado, Sos del Rey
Católico volvió a celebrar la segunda edición de “Arte entre ventanas”, que se
desarrolló entre los días 6 y 20 de septiembre.
La
iniciativa, promovida de forma conjunta por “la Casa del infanzón” y “La
escalera roja de Sos”, nació con el objeto de dotar de una segunda vida a esas
ventanas del municipio que suelen pasar desapercibidas cuando paseas por las
calles de la villa. De este modo, el proyecto logra fusionar la
riqueza de la arquitectura patrimonial local con la creatividad contemporánea. Un
total de 43 obras artísticas, distribuidas estratégicamente por los vanos del
casco urbano, convierten a la localidad en un verdadero museo al aire libre
digno de admiración.
El
certamen destaca por la absoluta libertad creativa de sus bases, al no imponer
ninguna limitación técnica, estilo, material o temática. El único requisito estructural
es adaptar el formato de las obras a las dimensiones de las ventanas,
caracterizadas mayoritariamente por su pequeño tamaño, por lo que las obras no pueden n ser muy grandes. Como nota singular de esta edición, varios artistas
han coincidido de manera espontánea en plasmar en sus obras el drama de los
incendios forestales que asolaron este verano la comarca de las Cinco Villas,
mostrando una especial sensibilidad colectiva hacia el entorno natural.
En
la muestra participaron tanto creadores locales como autores llegados de
comunidades y provincias vecinas como La Rioja, Navarra y Zaragoza.
A continuación,
se exponen las 43 obras presentadas que componen la exposición de este año y, al final, el ganador — en este caso, ganadora—del certamen, con un resumen sobre su obra que nos hace Felipe Díaz, de la Casa del Infanzón.
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| La ganadora de la segunda edición de "Arte entre ventanas", Sukha, junto a su obra |
Felipe Díaz, uno de los organizadores, de la Casa del Infanzón, hace este comentario sobre el premio, la artista ganadora y su obra:
"El jurado de esta segunda edición otorgó, por unanimidad, el primer premio a Rakel Cabrerizo, conocida artísticamente como Sukha, @soysukha, residente en Pamplona, por su obra ‘Inmanencia’.
La artista desarrolla
buena parte de su trabajo alrededor del autorretrato, la fotografía y la
exploración del mundo interior a través del arte. En esta obra combina
fotografía y bordado para plantear una reflexión sobre la percepción y sobre la
forma en que cada persona construye su propia realidad.
Inmanencia toma su nombre del latín immanere,
«permanecer dentro». Se trata de un autorretrato fotográfico bordado,
impreso sobre papel Hahnemühle Fine Art mate de fibra de 200 gramos.
En la imagen, los
hilos del bordado parten de los ojos y ascienden sobre el rostro, creando una
nueva forma que se expande. Para Sukha, este elemento representa todo aquello
que, aunque invisible, condiciona nuestra manera de mirar: la memoria, las
creencias, las emociones y nuestra propia historia.
La artista explica
que no vemos el mundo exactamente como es, sino a través de lo que somos. Lo
que percibimos genera una imagen y esa imagen termina configurando la realidad
que creemos habitar.
La elección del
autorretrato tiene también un significado personal. Durante muchos años Rakel
permaneció detrás de la cámara y, al colocarse delante, encontró un espacio de
exploración desde el que ser simultáneamente quien mira y quien es mirada.
La artista recibió el
premio con especial emoción, sobre todo al conocer que la decisión del jurado
había sido unánime. «Cuando una obra nace desde un lugar tan personal y acaba
encontrando resonancia en la mirada de otras personas —explica—, ocurre algo
muy bonito: aquello que una hace desde lo íntimo deja, de alguna manera, de
pertenecerle solo a una»". (Felipe Díaz)











































