domingo, 23 de noviembre de 2014

ERMITA DE BARUES



Barués es un pequeño núcleo del término de Sos casi despoblado (actualmente cuenta con tres habitantes censados) situado a unos siete kilómetros al sur de Sos del Rey Católico, asentado en plena Sierra de Peña junto al barranco de Vandunchil. Se accede al lugar por la carretera que saliendo de Sos se dirige hacia Carlilliscar, y al llegar a Novellaco se toma una pista asfaltada a la izquierda, y tras recorrer unos tres kilómetros por ella llegamos a Barués.

La ermita data de finales del siglo XIII. En el siglo XX se le añadió un edificio junto al muro de la Epístola, utilizado como escuela publica y que actualmente está totalmente desplomado. Restaurada en 1988 por la arquitecta María José Iturralde Navarro, contrasta su cuidado aspecto con los arruinados edificios que la rodean.  Está dedicada a Santa María de Barués, y en el año 1953 fue creada parroquia; pertenece a la Iglesia de San Esteban de Sos y es propiedad del obispado de Jaca.


Ermita de Barués. Abside.

Se hace muy difícil definir una cronología detallada de su construcción, ya que su ejecución se dilató en el tiempo de manera notable y los sucesivos añadidos sólo han servido para crear más confusión estilística al desvirtuar las formas originales.
Según Abbad Ríos[1], se trata de una de las iglesias de estilo románico de la última época, pudiendo ser datada ya a comienzos del s. XIII. En términos actuales de periodización, cabe considerarla como una muestra del románico de inercia, en el que detalles como la molduración de la cornisa o el achaflanamiento de cierto número de canecillos invitan a pensar en fechas tardías, bien entrado el s. XIII (alguno de ellos recuerda a ménsulas de interior de iglesias plenamente góticas del año 1300), aunque tampoco se despliegue el repertorio ornamental más característico del gótico. También el diseño de la cabecera, con la escasa altura del cilindro absidal, el gran desarrollo de la bóveda a partir de la sencilla moldura, la distribución de los vanos o la tipología de pilastras y contrafuertes, coincide en la misma datación. Las soluciones adoptadas en la nave, tanto en el aparejo de mampostería como en el diseño de los arcos, se corresponden con fórmulas habituales en la misma época en distintos lugares de la Corona de Aragón.

La iglesia es románica, de nave única, rectangular, edificada en mampostería, orientada, de unos 25m de largo por 10 metros de ancho y de trazas similares al porche perimetral[2] que se añadió en fecha más tardía, adosada a sus fachadas sur y oeste, a base de cinco tramos sucesivos separados por arcos-diafragma apuntados con dovelas de sillería que arrancan desde el suelo.
Del templo original queda solo su cabecera, compuesta por un cilindro absidal muy corto y presbiterio edificados en buena piedra sillar, perfectamente escuadrada y desprovisto de cualquier elemento ornamental. En lo alto del ábside quedan los canecillos, decorados con figuras antropomorfas y animales, destinados a sustentar una cornisa biselada que se prolonga por toda la curvatura del ábside. Dos vanos aspillerados se abren, por debajo de la moldura, a modo de estrechas saeteras abocinadas con derrame hacia el interior, lo que hacen pensar que su construcción data a un momento avanzado del siglo XIII. Otro vano en el lado norte del prebisterio, abierto en la curvatura de la bóveda, y una cuarta ventana que se abre en mitad del lado sur, nos confirman que son de factura posterior. El ábside remata en imposta biselada sobre la que se alza una bóveda de cuarto de esfera muy apuntada. Por delante hay un arco triunfal parcialmente doblado, que se pierde en el espesor del muro y apea en parte en pilastras con imposta continuación de la absidal y presbiterial.
Ermita de Barués. Porche perimetral.

A la ermita se accede a través de un vano conformado a partir de un arco de medio punto compuesto por once dovelas, prueba de su tardía ejecución, cuyos salmeres arrancan de impostas sin decoración. En el interior se aprecian claramente las dos fases descritas. Cubre con tejado de madera a dos aguas sobre los arcos diafragmáticos. Sobre el tejado una peineta alberga una campana
 A los pies del templo, en el lado norte, hay una pila bautismal del siglo XII tallada en piedra, réplica exacta de la existente en Sos del Rey Católico. Esta pila bautismal procede de un templo arruinado en Camporreal, y desde allí se trajo a esta iglesia por donación de su propietario. Consta de basamento octogonal que crece en forma de pétalos de remate curvo, sobre el que se sitúa la copa cuadrilobulada tanto al interior como al exterior, con baquetones verticales de interior cóncavo en los encuentros.
En los alrededores del templo se advierten restos fragmentados de sarcófagos pétreos aparecidos en las roturaciones de los campos de labor, especialmente en el norte del mismo.[3]
La imagen de la Virgen es una talla de apenas 50cm. de altura, del siglo XII al XIII y que guarda su bella policromía original. La imagen aquí presente es una réplica de la original, la cual se custodia en la parroquia de San Esteban de Sos; por lo demás, resaltar un frontal de altar realizado en madera durante el s. XVII que luce un sagrado corazón en el centro.
Anualmente, el 9 de mayo, día de San Gregorio, se celebra una romería a la que acude gente de la comarca. Antaño, para esas fechas, cuando el núcleo urbano estaba habitado, se celebraban las fiestas populares en esta pedanía.



[1] Abbad Ríos, Francisco. El románico en Cinco Villas. I.F.C., D.P.Z., Zaragoza, 1979.
[2] García Omedes, A. Barués. Ermita de Santa Te. www.románicodigital
[3] JAS. Barués(Sos del Rey Católico)www.romanicodigital.com


BIBLIOGRAFÍA
-Abbad Ríos, Francisco. El románico en Cinco Villas. I.F.C., D.P.Z., Zaragoza, 1979.
-Garcés Abadía, Máximo. La villa se Sos del Rey Católico.Parroquia de San Esteban. 1992
-www.romanicodigital.com