domingo, 2 de noviembre de 2014

VITUPERAR AL CADAVER

Jose Mª Iribarren en su libro “Historias y costumbres” cuenta la costumbre que existía en Sos, y que me ratificó más de un vecino del pueblo, que cuando moría una persona: “ se reunían parientes y amigos en torno al cadáver y, entre los alaridos de los vecinos, los llantos de las plañideras y los versos de alabanza al muerto, se vituperaban también públicamente sus vicios en un juicio de residencia, donde varios acusadores desfilaban frente al fiambre”[1]. Por ejemplo decían: “...¡qué buena persona era!...¡pero le gustaba mucho empinar el codo!..; Y jugador... Acordaros cuando se jugó la mula en la feria de Ejea...;¡su pobre mujer ya ha tenido que sufrir con él..!;¡ qué amable era!...¡ ladrón, que te quedaste con mis tierras!”...




[1] Iribarren, José Mª. Historias y costumbres. Diputación Foral de Navarra. I.P.V. Pamplona, 1949.