sábado, 11 de febrero de 2017

FERNANDO II DE ARAGÓN Y V DE CASTILLA, "EL CATÓLICO".

“Opongo un rey a todos los pasados, propongo un rey a todos los venideros, don Fernando el Católico, aquel gran maestro del arte de reinar, el oráculo mayor de la razón de Estado” (Baltasar Gracián)



Fernando II de Aragón, el "Católico"
Fernando II de Aragón nace en la villa de Sos el 10 de marzo de 1452. La niñez de Dn. Fernando, siguiendo la corte de su padre Juan II, lugarteniente general de Cataluña desde 1454, es poco conocida y se ignoran los nombres de sus educadores, posteriormente recibió las enseñanzas del humanista Vidal de Noya y del obispo gerundés Juan Margarit. En 1458, al subir su padre al trono de la Corona de Aragón, recibió los títulos de duque de Montblanch y de conde de Ribagorza. En 1461, la muerte de su hermano, Carlos de Viana, le convirtió en príncipe de Gerona y heredero de la Corona, y en 1462 los catalanes, en malas relaciones con Juan II, le elevaron a la lugartenencia de Cataluña bajo la tutoría de su madre. El mismo año estalló la guerra civil catalana, en la que tomó parte activa participando en las vicisitudes bélicas y políticas de la larga contienda, a instancias de su padre, lo que le proporcionó un precoz aprendizaje en las cuestiones militares y de gobierno, circunstancia que sus biógrafos tienden a relacionar de manera directa con las habilidades demostradas posteriormente como gobernante.
Palacio de Sada en Sos del Rey Católico.Lugar de nacimiento del rey Fernando.
            A los catorce años su padre le designó como lugarteniente general de la Corona y en 1468 corregente del Reino y le cedió la Corona de Sicilia, posiblemente para dotar al joven de un reino con el que fortalecer el proyecto matrimonial de Fernando con la princesa Isabel de Castilla, que Juan II negociaba con los magnates castellanos enemigos de Enrique IV. De este matrimonio concertado en Cervera y celebrado en circunstancias novelescas esperaban ambas partes ventajas decisivas para el logro de sus fines particulares: Juan II para liquidar la guerra civil favorablemente y los grandes castellanos para el triunfo de la causa de Isabel. De hecho sus consecuencias habían de ser mucho más importantes. Al morir el infante Alfonso de Castilla (1468) y ser reconocida la infanta Isabel, hermana de Enrique IV, como heredera de Castilla, Juan II puso toda la habilidad posible para conseguir el matrimonio de Fernando con la princesa castellana, que se produjo en octubre de 1469. Para estas fechas Fernando contaba con 17 años de edad.


Isabel y Fernando. Los Reyes Católicos.
          El día 9 de octubre, escoltado por 200 lanceros, entraba en la localidad de Dueñas y el 14 se encontraba en Valladolid, donde a medianoche en la casa de Juan Vivero y en presencia del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo, se encontró por primera vez con su prima y futura esposa Isabel, un año mayor. El día 18, en la llamada “sala rica” del segundo piso de la citada casa de Vivero, con escasos invitados, el arzobispo Carrillo daba solemne lectura a la bula pontificia firmada por Pio II que permitía el matrimonio entre primos y oficiaba la ceremonia. La dispensa papal acababa de ser falsificada por el propio arzobispo(ver falsa bula). De esta forma, comenzaba una apasionante etapa de la historia que abrió un sinfín de nuevas rutas, tanto humanas como culturales.
Armas de Fernando II de Aragón y V de Castilla en el Palacio de los
Reyes Católicos de la Aljafería de Zaragoza. Escudo cuartelado con
las armas de Castilla, León, Aragón y Sicilia, timbrado con la cimera
del dragón, adoptada por Pedro IV el Ceremonioso y posteriormente
usada como símbolo de dignidad del rey de Aragón.
Cuando murió Enrique IV de Castilla (1474), Isabel fue proclamada reina por sus seguidores, menospreciando los posibles derechos de la infanta Juana la Beltraneja, que era apoyada por Portugal. Fernando, tras arduas discusiones con la recelosa nobleza castellana, consiguió ser reconocido rey con los mismos derechos que Isabel.
La guerra civil castellana fue prioritaria en las intenciones de Fernando, que contribuyó de una manera definitiva, sobre todo con la victoria de Paleagonzalo (1476), al éxito de la causa isabelina. En 1479 fallecía Juan II y Fernando heredaba el trono de Aragón.
Con la muerte de Isabel en 1504 acabó el reinado de Fernando V en Castilla, pero no su gobierno, ya que en el testamento de la reina le instituyó regente vitalicio de su hija, la nueva reina Juana I, que sufría ataques de demencia. Sin embargo, la alta nobleza castellana, que no le perdonaba la anulación de su poder político, alentó las ambiciones de su yerno Felipe de Borgoña. Fernando se vió obligado a abandonar la regencia y la tierra de Castilla (convenio de Villafáfila, 1506), y se retiró a sus reinos patrimoniales, donde, atento a la política internacional, casó en segundas nupcias con la francesa Germana de Foix, matrimonio del que nació un hijo, Miguel, que de no haber muerto al poco tiempo (1509), hubiese heredado la Corona de Aragón, con lo que se hubiera deshecho la unidad de las dos coronas. La pronta muerte de Felipe el Hermoso (1506) y los disturbios que se siguieron en Castilla crearon un ambiente favorable al regreso de Fernando como regente. Esta tercera etapa de gobierno en Castilla duró hasta su muerte, y a ella pertenece la incorporación de Navarra (1512), obra maestra de la diplomacia fernandina, burlando las apetencias de Francia, mientras que como rey de Aragón la eficaz colaboración castellana le permitía realizar una victoriosa campaña norteafricana con la conquista de Orán y Bujía y la sumisión del reino de Argel (1510)
Fernando muere en la aldea cacereña de Madrigalejo el 23 de enero de 1516 cuando se dirigía a Guadalupe, concretamente en la casa llamada de Santa María, propiedad de los monjes del monasterio de Guadalupe. La casa de Santa María es actualmente Monumento Histórico Artístico, y en uno de sus muros exteriores existe una placa que rememora el acontecimiento histórico acaecido aquel 23 de enero:
“Falleció el muy alto y poderoso Rey Don Fernando el V. De gloriosa memoria. Aquí en esta cámara de Madrigalejo. En la casa de Nuestra Señora de Santa María de Guadalupe. Miércoles día de San Ildefonso entre las tres y las cuatro de la mañana que fueron XXIII días del mes de Enero de MDXVI”.
Antes de morir modificó su testamento dejando como heredera de todos sus reinos a su hija Juana, y al cardenal Cisneros como regente de Castilla.
Las coronas de Castilla y Aragón irán a parar a su joven nieto Carlos I, quien se hacía proclamar rey el 14 de marzo de 1516 en Bruselas.

La leyenda antifernandina, abanderada en sus orígenes por la alta nobleza castellana, mediante la cual se desprestigiaba la imagen de Fernando el Católico, por fin ha sido desmentida por la historiografía moderna, reconociendo al monarca Fernando como uno de los máximos soberanos de España(ver más).












BIBLIOGRAFÍA


-VACA DE OSMA, JOSÉ ANTONIO. Los Reyes Católicos. Espasa (Biografías). Madrid, 2001.
-VICENS VIVES, JAIME. Historia crítica de la vida y reinado de Fernando II de Aragón. Edición de Miquel A. Marín Gelabert. I.F.C. Zaragoza, 2006.
-ZURITA, JERÓNIMO. Historia del rey Don Hernando de Aragón. Ed. A. Canellas. Departamento de Cultura y Educación. 1989-1996, 6 vols. Zaragoza.
-Reyes y reinas de Aragón. Coleccionable Heraldo de Aragón.
En la web:
-www.andalupedia.es. Fernando II de Aragón
-www.haudahau.com. Los reyes de España.
-Wikipedia. Fernando II de Aragón.