domingo, 29 de noviembre de 2015

LA CAPILLA MUSICAL DE SAN ESTEBAN EN SOS

Una capilla musical es el conjunto de personas y toda la estructura necesaria para interpretar la música en las catedrales, iglesias, monasterios, conventos y palacios.
El maestro de capilla era el principal responsable del buen funcionamiento de la capilla, encargado de la composición de la música, del repertorio a interpretar, de ensayar, de dirigir a cantantes e instrumentistas, reclutar jóvenes y educarlos en el canto y música, alojándolos en su casa y ocupándose de su educación general y de su manutención, de custodiar los libros de coro, hacer copia de sus creaciones y ofrecerlas a otros maestros de capillas, de representar a los músicos ante los responsables de la institución a la que pertenecía la capilla y de realizar, en general, cualquier función relacionada con el canto y la música dentro de su institución. Funcionaba igual que un gremio artesanal, y se terminaron de formar y estructurar durante el Renacimiento.
Sillas del coro de San Esteban, donde cantaban los racioneros de la iglesia. Sos del Rey Católico
           La capilla musical de la iglesia de San Esteban, al igual que el resto de las capillas musicales de las Cinco Villas, no poseía una estructura fija y estaba integrada por un grupo de cantores, un organista y uno o dos instrumentistas, fundamentalmente de viento (hasta el siglo XVIII no se introdujeron los instrumentos de cuerda). A pesar de que hay constancia documental tanto de la práctica del canto llano como de la polifónica, no existen en estas capillas de las Cinco Villas ni un sochantre (director de coro) ni un maestro de capilla, por lo que algunas de las funciones de estos cargos, como la custodia de los libros de coro o la entonación en el canto, eran desempeñadas en diferentes turnos por los propios racioneros de la iglesia.
A los racioneros que querían acceder al coro se les exigía haber sido bautizados en la villa y se les daba un plazo de cuatro meses para adiestrarse en el canto llano, transcurridos los cuales debían superar un examen ante dos de los racioneros más antiguos, que ejercían de examinadores, y que juzgaban las aptitudes del aspirante apelando a las “ordinaciones” como «necesario para que los oficios divinos se celebren con el debido concierto». La principal función de los cantores era la de acompañar los oficios divinos y la misa, ocupando su asiento en el coro por orden de antigüedad.
 
Órgano en la iglesia de San Esteban. Sos del Rey Católico
      El organista no siempre era racionero y tenía la obligación de acudir a todas las celebraciones bajo penas sobre su salario e incluso sobre su propio puesto. El modo de acceso era mediante exámen con el que mostraba sus conocimientos y habilidades tanto en el canto llano como en el propio instrumento solicitando «que fuese gobernado por sujeto inteligente y de conocida habilidad que supiese conservarlo sin detrimento alguno y no echar a perder». En la iglesia de San Esteban se conserva un órgano construído por Ramón de Tarazona en 1775, en sustitución de otro anterior de 1757 de Silvertre Thomas, aunque existe documentación de la fabricación de un órgano en 1504 ( ver órgano de Sos)
Los ministriles(instrumentistas) no eran un elemento fijo en la capilla, de modo que en algunos momentos podían coincidir varios en la misma o no haber ninguno, por no haberse contratado otro tras la marcha del anterior. Habitualmente eran bajones y cornetas, sin ración y eran contratados y pagados por el propio capítulo, acudiendo también en algunas solemnidades y fiestas de las villas. En algunas ocasiones tenían además como obligación el adiestramiento de canto llano a los cantores, o en el propio instrumento si alguno de los racioneros mostraba interés en ello.
El repertorio más usado en todas estas capillas era de canto llano, reservando la práctica de la polifonía para las mayores solemnidades en las que se ha documentado incluso la interpretación de villancicos.

En las Cinco Villas se han conservado diferentes fuentes musicales, fundamentalmente libros de canto llano: Kyriales, Graduales, Himnarios, Antifonarios, etc., tanto manuscritos como impresos, entre los que podemos destacar las Pasiones y Lamentaciones y Turba Angelica con cantoria, impresas por Pedro Sánchez de Ezpeleta de 1609, y localizadas en Ejea de los Caballeros, Sos del Rey Católico y Uncastillo.
En los archivos parroquiales apenas hay constancia de documentación musical polifónica, a excepción de una pasión a tres voces incompleta y un fragmento de sonata instrumental en la villa de Sos.
En este capítulo debemos destacar la invitación al Rosario de la Aurora de Sos que, como gran parte de las auroras, se debió cantar en ritmo libre, y que ha sido acompasada y hasta metronomizada por Dn. Mariano Fuentes, presbítero entusiasta de la música.



BIBLIOGRAFÍA

En la web:
-www.enciclopedia-aragonesa.com. Archivos musicales de las Cinco Villas
-Wikipedia. Capilla de música.