jueves, 13 de agosto de 2015

LA MÚSICA EN ARAGÓN EN EL RENACIMIENTO


        La actividad musical a finales del siglo XVI estuvo centrada exclusivamente en las catedrales, monasterios e iglesias. En estos centros hubo maestros de canto (maestros de capilla), órganos (en la capilla real y en los monasterios cistercienses) y magníficos libros de canto. Entre estos últimos hay que destacar el “Tropario” de San Juan de la Peña, el “Himnario” de la catedral de Huesca y, especialmente, el “Misal” oscense, con anotaciones musicales, de mediados del siglo XIII.
En el terreno musical se considera que el Renacimiento fue una de las épocas más brillantes, y buena prueba de ello es la polifonía, que se definió entonces. Hay también una valoración del sonido instrumental, así como un considerable desarrollo y variedad de instrumentos.
Junto a la producción coral y orquestal, debe recordarse también la producción de la música para órgano, campo en el que a partir de mediados del siglo XVII se produjo una renovación similar a la de la música coral. Surgió una nueva forma de componer, progresivamente alejada de las formas barrocas, de estilo más libre (sonatas, minués, pastorelas…) que cada vez más fue destinada a ser interpretada mediante clavecín y pianoforte o piano, instrumento que adquirió entonces un gran auge. El resto de la música instrumental carece de relieve, pese al incremento y diversidad de los ministriles. Generalmente se limitó a ejecutar, doblar o glosar obras de rico repertorio polifónico, que tuvo la forma más celebrada en el villancico, por su adecuación a la estética barroca.

Cantoral miniado del siglo XVI escrito en letra gótica. Badajoz.
La falta de una imprenta musical, como la que existió en el XVI, ha perjudicado seriamente la conservación del patrimonio aragonés en este terreno. En el museo de objetos litúrgicos, en la sacristía de San Esteban de Sos, hay del siglo XVI, siete cantorales, dos de ellos con iniciales miniadas, uno con grabados fechado en 1563, y tres salterios; del siglo XVII tenemos un cantoral y un salterio; y del siglo XVIII dos cantorales, uno de ellos de los Carmelitas Descalzos de Sos del Rey Católico fechado en 1823.




BIBLIOGRAFÍA

-AZPEITIA, ÁNGEL. “Museo parroquial de San Esteban”, en Arte religioso en la villa de Sos del Rey Católico. I.F.C. Zaragoza, 1978.
-BEGUE GIMENO, JOSÉ LUIS. El esplendor del órgano. Historia de Aragón, XIV. Coleccionable Heraldo de Aragón. Zaragoza, 1991.
-SAN VICENTE, ÁNGEL. “Acotaciones documentales para la historia del arte en Cinco Villas durante el siglo XVI”, en Estudios en Homenaje al Dr. Eugenio Frutos Cortés. U.Z., 1977.