domingo, 22 de marzo de 2015

SOS EN EL CAMINO DE SANTIAGO

 

Según la guía del peregrino Aymeric Picaud, escrita supuestamente hacia el año 1160, existían cuatro rutas que atravesaban los Pirineos y que se unían en Puente la Reina, formando desde allí un sólo camino hasta Santiago.
La ruta denominada “camino francés” o “camino histórico” pasaba por Saint Guilles, Montpellier, Toulouse y se adentraba en tierras españolas por el paso del Somport, uno de los lugares más difíciles para los peregrinos, también llamado Portus Asperi, un puerto de algo más de 1600 metros de altitud en el que en invierno se acumulaban las nieves. En él se levantaban el monasterio y hospital de Santa Cristina, que extendía sus territorios tanto al sur, en el que poseía treinta iglesias, como al norte, con catorce, y que incluso tenía dominios en Bohemia y Hungría.
Codex Calixtinus de Aymeric Picaud
Para Aymeric Picaud, Santa Cristina era uno de los tres grandes hospitales del mundo: “Tres columnas valde necessarias as sustinendos pauperes suos maxime Dominus in hoc mundo instituit: hospitale scilicet Jherusalem et hospitale Montis Jocci ey hospitale Sancte Xpistine quod est in Portibus Asperi...” (Tres son particularmente las columnas, de extraordinaria utilidad, que el Señor estableció en este mundo para sostenimiento de sus pobres, a saber, el hospital de Jerusalén, el hospital de Mont-Joux y el hospital de Santa Cristina, en el Somport.)
Desde Somport a Puente la Reina había tres cortas etapas, en realidad de 26, 37 y 97 kilómetros. La primera se dirigía de Borge, una villa situada al pie del Somport por la vertiente del Gascuña hasta Jaca. La segunda de Jaca a Monreal y la tercera de Monreal a Puente la Reina.
En la primera etapa, tras pasar el puerto del Somport y el hospital de Santa Cristina, el peregrino, siguiendo la antigua calzada que unía Burdeos con Zaragoza orillando el río Aragón, llegaba a Jaca, que conserva la más antigua catedral románica de la Península, concluida hacia 1063.  Esta localidad fue elevada en su condición jurídica de villa a ciudad por el rey Sancho Ramírez en el año 1076, mediante la correspondiente concesión de fueros, convirtiéndose en sede episcopal y en capital del primitivo reino de Aragón hasta la conquista de Huesca en el año 1096. De esta manera, al favorecerse a Jaca, se potenciaba por parte del monarca aragonés el Camino de Santiago al paso por sus dominios.
En la segunda etapa se salía de Jaca y tras pasar Puente la Reina de Jaca el camino se dividía en dos rutas hasta Sangüesa. Una iba por la margen derecha del río Aragón: Berdún, Aso Veral, Miramont, Sigüés, Escó y Tiermas. La otra por la izquierda: Arrés, Martes, Mianos, Artieda, Ruesta y Undués de Lerda.
El camino a Santiago era recorrido por muchos peregrinos, pero también transitaban por él un gran número de mercaderes, artistas, artesanos caldereros, vidrieros, tejedores, curtidores, ebanistas, maestros armeros, herreros, canteros, escultores, caballeros que anhelaban poner su espada al servicio de los reyes de los reinos peninsulares en su lucha contra los árabes, en busca de fortuna y gloria; campesinos que escapaban de los malos tratos de sus señores; campesinos libres huyendo de las pestes, guerras, saqueos y persecuciones religiosas, en busca de nuevas tierras que labrar; y un sinfín de heterogéneos personajes que buscaban un nuevo lugar en el que establecerse en busca de una vida mejor.
Estos se iban quedando en las poblaciones aledañas al camino o se desviaban para instalarse en lugares cercanos o más alejados del mismo según las casualidades, o atraídos por los beneficios fiscales de repoblación de algunas ciudades o villas.
La cercanía de Sos en este tramo del camino de Santiago, en la que a comienzos del siglo I d. de C. los romanos habían construído una vía romana y que fue aprovechada por los peregrinos medievales para ir a Santiago, hizo que también se beneficiase de este tránsito humano, cultural, religioso y económico.


 No debemos de olvidar que al camino principal afluían gran cantidad de ramales procedentes de distintos puntos de la geografía española. Por Sos pasaba un ramal que provenía del camino de Montserrat en su variante por Huesca, trayendo peregrinos que desembarcaban en los puertos catalanes. 

Dicha variante pasaba por Binefar, Monzón, Monflorite, Huesca, Bolea, Loarre y Ayerbe. Desde aquí salían dos ramales: uno se dirigía a Puentelarreina de Jaca y otro se desviaba por Biel, Luesia, Uncastillo y, pasando por Sos, se unía al camino principal en Sangüesa (éste último ramal está actualmente en desuso). El historiador Antonio Ubieto Arteta comenta que existía un camino que, “partiendo del itinerario francés, se desviaba por Sos del Rey Católico para entrar en Navarra”.
Como muestra de la relación  que posee Sos con el camino de Santiago nos trasladamos a la iglesia de San Estaban, observando que en las jambas de la puerta principal aparece representado el monje Pelayo quien, según la tradición, descubrió la tumba del apóstol Santiago en Compostela. También, en una de las bóvedas de la iglesia hay una decoración cuyo tema principal son las conchas, que era uno de los atributos principales de los peregrinos medievales.


BIBLIOGRAFIA

-PASSINI, JEAN. Aragón, el camino a Santiago: Patrimonio edificado. Casa de Valázquez. Madrid, 1993.
-UBIETO ARTETA, ANTONIO. Los caminos de Santiago en Aragón. D.G.A. Zaragoza, 1993.