domingo, 15 de febrero de 2015

LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA. SOS EN 1808-1809

En el año de 1808 comienza la invasión francesa y estalla la guerra de la Independencia.
En el mes de junio comienza el levantamiento en las Cinco Villas. Palafox ordena al Corregimiento de las Cinco Villas el reclutamiento de personas para formar parte del nuevo Ejército de Aragón. Inmediatamente se constituye una Junta General con sede en Sos, donde el corregidor gobernador Rafael Pessino tenía instalada su residencia. Al mismo tiempo, otras Juntas locales repartidas por todas las Cinco Villas se encargarían del reclutamiento.
 El escaso celo en el cumplimiento de estas órdenes por parte de Pessino pronto empezó a levantar las sospechas de su colaboración con los franceses. De todos modos, las órdenes de Palafox para la organización de compañías en los diferentes pueblos del Corregimiento se van cumpliendo poco a poco.
Palafox. Pintura de Goya
Voluntarios de Orés, El Frago, Asín y otros lugares se reúnen en Sos para formar una compañía. En Uncastillo, Sádaba, Ejea,Tauste y otros lugares, más compañías de voluntarios se reúnen ante el llamamiento de Palafox.
Napoleón, que no contaba con esta reacción del pueblo español, refuerza la guarnición de Pamplona y prepara una expedición contra Zaragoza al mando del general Lefebvre.
Ante la posibilidad de que en su avance sobre Zaragoza, las tropas napoleónicas en Pamplona pasaran por la ruta Sangüesa- Sos- Sádaba-Tauste, inmediatamente se reforzaron estos lugares; pero los franceses optaron enviar sus tropas contra Zaragoza por la ruta de Tudela, donde el 8 de junio derrotan y obligan a retirarse, tras un encarnizado combate, a los hombres del marqués de Lazán, continuando de este modo su marcha hacia la capital aragonesa, ganando sucesivas batallas en Mallén y Alagón.
En vista de que el avance francés no se produce por las Cinco Villas, Mariano Ventura, el comisionado de Palafox en la zona, desde Ejea comunica al general que ya ha dispuesto que las compañías organizadas en la zona se reúnan en Sádaba para desde allí ir juntas a defender Zaragoza, a la vez que ha retirado del mando al corregidor Pessino por su poco celo, nombrando en su lugar a don Vicente Bardají, que se encuentra camino de Sos[1].
Bardají llega el día 13 a Sos acompañado por el capitán Cosme Martínez Ubago y se procede al apresamiento y envío a Zaragoza de don Rafael Pessino acusado de tener correspondencia con Napoleón y Murat para entregar el Corregimiento de Cinco Villas y “de dar noticias de cuantas providencias se daban en Zaragoza contra los franceses”[2]. Pessino, acusado de alta traición, fue fusilado el 26 de julio por orden de la Junta Suprema de Gobierno.
El 15 de junio Lefebvre llega a las puertas de Zaragoza, combatiendo contra dos compañías de Tauste y los voluntarios de Orés, El Frago y Asín, quienes se refugian en la ciudad. Lefebvre, ante la resistencia de los aragoneses, decide permanecer casi inactivo y en espera de refuerzos. Se estaba fraguando lo que iba a ser el primer Sitio de Zaragoza.
Mientras tanto el corregidor interino del Partido, don Vicente Bardají, continúa en Sos con las tareas de organización de voluntarios que van llegando y de atacar los convoyes de bombas y granadas que los franceses transportaban por Navarra. Pronto Palafox requeriría estas fuerzas para defender Zaragoza, quedando Bardají en Sos sólo con seis jinetes y cuarenta soldados del batallón de Tarragona al mando de dos oficiales, uno de ellos el capitán José Chacón, quien en 1809 se pasará al bando francés y formará una compañía de afrancesados en Pamplona, los tristemente famosos “Chacones”.
La villa de Sos era un punto codiciado por los franceses debido a su estratégica posición, por lo que tratan de ocuparla enviando en dos o tres ocasiones algunos destacamentos que son rechazados con tesón por los sosienses. A pesar de estos fracasos, los franceses continuaron en su empeño y el 23 de julio deciden atacar de nuevo la villa, esta vez por varios puntos, enviando un destacamento de caballería formado por 17 jinetes, pero los veinte paisanos que defendían la villa sostuvieron el fuego por espacio de una hora  logrando rechazarlos, hiriendo gravemente cinco hombres y dos caballos[3].
Vicente Bardají, ante estos continuos ataques, le pide refuerzos a Rocatallada, defensor que se encuentra en la zona de Hecho y Ansó, quien no quiere acceder a los requerimientos de enviar hombres o ayudas que le pide Bardají, alegando que existe peligro en la frontera francesa, por lo que no tardan en aparecer acusaciones de afrancesamiento contra él, como la del párroco de Ruesta, mosén Martín Barnecha, quien el 23 de julio dice al gobernador de Sos:
“La capital del Corregimiento se halla amenazada del mayor riesgo, y los pueblos del Corregimiento miran con la mayor indiferencia su peligro. Entre los más culpables los es sin duda Hecho y su comandante Rocatallada, pues queriendo aparentar el cumplimiento de su obligación enviando dos o tres alistados con título de descubierta, cuando es sabedor del verdadero e inminente riesgo que tiene Sos y todo el Reino y aún los puntos que él mismo manda, con los enemigos que hay alrededor de la capital, busca pretextos frívolos para acudir con socorros, diciendo que se observan por aquella parte enemigos, que no hay ni puede haber. Mientras tanto el dicho señor y los de aquel valle recogen su cosecha y los pobres de Sos se ven privados de ellas...convendría enviar una escolta competente para recoger todas las armas que se encuentren....así se recogería seiscientos fusiles que tienen y todas las escopetas de los naturales, que no son pocas, y por este medio, ya que no se puede lograr el auxilio de gente, se logrará el de armas para la mucha gente que está sin ellas en Sos...”[4]
A estas acusaciones se sumarían otras de parecido carácter, por lo que Rocatallada fue destituído de su cargo.

El general Villacampa, capitán General de los Reales Ejércitos, figuró en la primera línea de la vanguardia del ejército de Aragón, con el que acampó a mediados de septiembre de 1808 en las inmediaciones de Ejea de los Caballeros y Sádaba.
Mientras tanto Sos seguía siendo objetivo de los enemigos.El día 8 de agosto se trasladan desde Sos a las cárceles de la ciudadela de Jaca 41 polacos que habían sido hechos prisioneros días antes en las cercanías de la villa.
Villacampa, desde Sádaba marchó a Navarra para mantenerse en las operaciones de Sangüesa, desde donde retrocedió a Sos del Rey Católico, donde se encontraba el 5º regimiento de voluntarios de Murcia, y de  este modo entablar combates y rechazar al enemigo que de nuevo estaba atacando la villa. Casamayor nos lo cuenta así en su diario: “18 de agosto de 1808.  Una columna de fugitivos franceses en número de 700 a 800 hombres se presentó en las inmediaciones de Sos la mañana del dia 13, atacó con una obstinación terrible,cometiendo robos y ejecutando muchas muertes y atrocidades, mas los paisanos armados allí, unidos a las compañías de Navarra al mando de D. Andrés Eguaguirre, sostuvieron el ataque por espacio de ocho horas con tal vigor y denuedo que el enemigo despues de haber perdido más de 100 hombres muertos y heridos, entre ellos el comandante, abandonó el campo y fue perseguido por los nuestros más de una legua”[5]
Este mismo día 13, Napoleón ordena el levantamiento del Sitio de Zaragoza, pues la derrota sufrida en Bailén cambia por completo los planes previstos y, desmoralizados, los franceses se repliegan hacia el norte y se sitúan en la margen izquierda del Ebro dispuestos a mantener allí su resistencia.
En su retirada, el 16 de agosto una columna francesa ataca Sos saqueando cruelmente la villa y ocupándola por unas horas hasta que una columna de Lazán, proviniente de Sádaba,desaloja a los franceses de la villa. 
Palafox, en su idea de perseguir a los franceses, concentra parte de sus tropas en las Cinco Villas. En Ejea se encuentra acantonado el batallón de Suizos de Aragón al mando del comandante Esteban Fleury junto a otros soldados alemanes, un batallón de Huesca al mando del oscense Felipe Perena que el día 25 de septiembre se traslada a Sos e incluso desertores franceses.
El 1 de octubre Palafox ordena a sus fuerzas adelantar posiciones a Sangüesa, Lumbier, Aybar, Cáseda y Gallipienzo, mientras que el ejército del Centro toma posesiones en la línea de Logroño a Tudela y en Ejea.El comandante O´Neille, jefe de la 2ª División, ordena a los suyos prepararse para salir de inmediato hacia Sos, donde el día 27 se les une la División murciana de Villaba.
La larga permanencia en sus acantonamientos de Sos y Ejea de las tropas obliga a la propia villa y pueblos cercanos a abastecer de alimentos, ropa y otros recursos a los soldados, siendo insuficiente la colaboración de algunos pueblos, por lo que el desabastecimiento y los recursos comienzan a agotarse, especialmente la carne y “si no se lleva en breve alguna cantidad considerable de arroz y tocino, no habrá nada que dar a la tropa, pues las judías ofrecen muy pocos auxilios por su escasa cosecha”, siendo lo único abundante el trigo, si bien los pueblos cincovilleses, que ya han entregado más de lo que les corresponde por contribución, se retraen de suministrarlo...”[6]
En el mes de noviembre, los franceses reúnen de nuevo efectivos en los alrededores de Zaragoza. Entre estos efectivos figuran una división de infantería y caballería francesa compuesta por 5000 hombres, que estaban en Sos[7].
Un mes más tarde, el 21 de diciembre, la artillería francesa comenzará el cañoneo a la capital aragonesa, dando inicio al segundo Sitio de Zaragoza.
 Mientras, en Sos, los enemigos consiguen entrar de nuevo. La exigencia de numerosas raciones de pan y carne por parte de los franceses, acompañada de los robos y saqueos de todo cuanto encuentran en Sos y en otros pueblos cercanos hacen que la situación sea insostenible, al la vez que motivan que los carmelitas del convento de Valentuñana, asustados, abandonen su residencia habitual para trasladarse a una casa de campo.
 Pero de nuevo los franceses son rechazados y seguidamente una división del ejército de O´Neille sale de Sos en dirección a Zaragoza para ayudar en su defensa.
José Bonaparte, por Gérard
El 20 de febrero de 1809 la Junta, presidida por Pedro María Ric, por enfermedad del general Palafox, rinde incondicionalmente la plaza de Zaragoza, diezmada por el tifus y el hambre.  A partir de este momento comienza la administración francesa de Aragón, siendo nombrado en marzo gobernador general de Aragón y comisario regio del rey José, el general Junot. Este general, y posteriormente Suchet, a partir del 18 de mayo del mismo año, intentarán reforzar la autoridad política del rey José en Aragón y establecer una administración en la zona.
Suchet, comandante en jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, llega a Zaragoza. El 10 de junio es nombrado por el rey José gobernador de Aragón, empezando a sacar partido de los recursos del campo y asegurar el aprovechamiento del Tercer Cuerpo: empieza a revitalizar la administración provincial, reorganiza los trece Corregimientos, la burocracia del corregidor y los tribunales judiciales y capta para la causa del rey algunos aragoneses ilustrados o notables.
Pero con lo que no contaba Suchet fue con las partidas de organizados guerrilleros desplegados por todo el territorio aragonés que hicieron mermar las tropas imperiales no sólo en el número de efectivos, sino también en el estado físico, anímico y económico de todos cuantos batallones venían en ayuda. Este sistema de guerrillas, basado en el desgaste del enemigo, fue uno de los puntos clave en la guerra de la Independencia.(Continuación)







[1] A.M.Z./F.P.:Caja 2, leg.2-8-3. Ventura a Palafox. Ejea de los Caballeros, 10 de junio de 1808. Además le dice que las compañías de Alagón, Cabañas y Remolinos partirán también pronto hacia Zaragoza.
[2] A.M.Z./F.P.:Caja 24 y 5, leg. 4-9-4.
[3] Alcaide Ibieca, Agustín. Suplemento a la historia de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón. T. I, cap. XIV, pp. 157-158.
[4] A.M.Z./F.P.:Caja 8223, leg.46.5/107. Martín Barnecha, cura de Ruesta, al gobernador de Sos.
[5] Diario de Casamayor. Los sitios de Zaragoza. Prólogo de José Valenzuela La Rosa,18 de agosto de 1808, pag.151.
[6] A.M.Z./F.P.:Caja 8147, leg.3.4/62, Robleda al intendente de Aragón, Sos 21 de octubre.
[7] Diario de Casamayor. Op. cit....29 de noviembre de 1808, pag. 166.


BIBLIOGRAFIA

-ALCAIDE IBIECA, AGUSTIN. Suplemento a la historia de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón. T.1. Imp. De D.M. de Burgos. Madrid, 1830.
-BASO ANDREU, ANTONIO. El Capitán General Pedro Villacampa Maza, héroe de la Independencia. Rev. Argensola nº 39, pp.193-208.Instituto de Estudios Altoaragoneses. Huesca, 1959.
-CASAMAYOR, diario de. Los Sitios de Zaragoza. Prólogo de José Valenzuela La Rosa. Imp. Cecilio Gasca, Zaragoza, 1908.
-GARCÉS ABADÍA, MÁXIMO. La villa de Sos del Rey Católico. Parroquia de Sos del rey Católico, 1992.
                -LAFOZ RABAZA, HERMINIO. La guerra de la Independencia en Aragón. Del motín de Aranjuez a la capitulación de Zaragoza (marzo 1808-febrero 1809) I.F.C.Zaragoza, 1996.
-PRIEGO LÓPEZ, JUAN. La guerra de la independencia. 1808-1814. Servicio Histórico Militar. Ed. San Martín. 8 tomos. Madrid, 1972-1994.
-GUIRAO LARRAÑAGA, RAMÓN. Las Cinco Villas en Aragón durante la guerra de la Independencia. XXII Premio Los Sitios de Zaragoza 2007. Asociación Cultural “Los Sitios de Zaragoza”. Zaragoza, 2007.