domingo, 30 de noviembre de 2014

PAREDES Y MUROS DE LAS CASAS


Casa edificada sobre la roca,
La estructura de los edificios tradicionales de Sos se sustenta básicamente en muros de carga exteriores e interiores, de considerable espesor, entre los 50 y 90 cm, según el tamaño y la altura de la casa. Los muros exteriores son de mampostería de canto grande sellado con cal y arena, y en muchos casos de sillería. Suelen ser macizos porque resulta más económico levantar el muro que abrir un hueco, aparte de que, en el saber popular, los vanos se consideran la parte más vulnerable. Se suele utilizar el desnivel del terreno para sostener una parte del edificio, incrementando así su solidez, mejorando el aislamiento térmico y facilitando el acceso directo desde el exterior a las diferentes plantas. Si el terreno lo permitía, se aprovechaba la roca sobre la que se asentaba el edificio o un muro existente como pared de la vivienda, casos que sucede con frecuencia en algunas viviendas edificadas sobre las murallas de Sos o sobre la roca de la montaña, aprovechando de esta forma el espacio al máximo.
 












                                    La estabilidad de los muros viene dada por el tamaño de las piedras esquineras y su trabazón con el resto de la mampostería. Así, las piedras de mayor tamaño, regulares y bien escuadradas, se destinan a piedras angulares, cuya misión es trabar entre sí dos muros perpendiculares y resistir los eventuales empujes horizontales.



Piedras angulares

La misma importancia estructural tienen las piedras pasaderas, a modo de dientes, en la unión de muros exteriores. El contorno de los vanos se refuerza así mismo con grandes piedras, generalmente sillares, que pueden estar o no decorados.

Refuerzos angulares de sillares



Esquina roma en todo el alzado del edificio
En algunos muros exteriores aparecen esquinas romas o achaflanadas, bien sea en toda la altura del edificio o solo los primeros metros junto al suelo. Estas esquinas romas se dan siempre en la confluencia de dos o más calles, y no tenían otra función que la de facilitar la maniobra de giro de carros y caballerías cargados en lugares difíciles y calles estrechas. De esta forma, con el volumen restado a la esquina, aumentaba el espacio libre para el paso. En Sos tenemos muchos ejemplos de estas esquinas romas, pues la estrechez de las calles así lo exigía para el tránsito de carros.
Esquina roma hasta tres metros del suelo con molduras decorativas en la parte superior.Casa Bonafonte.
Esquina roma(Hostal Las Coronas)
Esquina roma (Casa Luis de Santángel)












BIBLIOGRAFIA
-Giménez Aísa, Mª Pilar. Arquitectura tradicional de las Cinco Villas. Adefo Cinco Villas. Zaragoza, 2008.
-Biarge, Fernando y Ana. Piedra sobre piedra. El paisaje pirenaico humanizado.Arpirelieve S.A. Huesca, 2000.

PASEANDO A LOS SANTOS

Antiguamente, en todos los pueblos de la Valdonsella ponían las imágenes de los santos a las orillas de los ríos con objeto de que intercedieran para evitar la crecida de los mismos y las inundaciones de los campos sembrados.
El dicho popular de “Santa Ana mengüete...”con que suele zaherirse a los de Tudela, obedece a un suceso de esta índole ocurrido hace bastantes años.
Con motivo de una avenida de las más alarmantes del Ebro, el Regimiento y el Cabildo tudelanos acordaron, como era costumbre, sacar en rogativa la imagen de Santa Ana a la entrada del puente. Y mientras la muchedumbre imploraba a la divina imagen el descenso de las embravecidas aguas, un agricultor “mucho bruto” clamó con gran vozarrón que oyeron todos: -¡Santana, mengüete; si no, capucete! (o mengua el Ebro o te damos un chapuzón)
                         
     Otras veces las rogativas se hacían para pedir lluvia en tiempo de sequía. Cuenta la tradición que hace años hubo una gran sequía en Sos, y las tierras de monte o de secano, estaban hechas una lástima. El Párroco decidió sacar en rogativa a San Isidro Labrador, y al llegar al lugar convenido y colocar la imagen de espaldas al secano y de cara al regadío del pueblo, un agricultor, tan bruto como el de Tudela, exclamó dirigiéndose a los que portaban en andas al santo: “-¡Moñoooo! ¡Volverlo pal otro lau; a ver si se avergüenza del campo que tiene!”
En Sos, a la Vírgen de Valentuñana se la considera “abogada contra la sequía”, como así lo recoge una coplilla popular:
¿Qué es aquello que reluce
encima de la Custodia?,
la Vírgen de Valentuñana
que va  por agua a la gloria.



domingo, 23 de noviembre de 2014

ATAR LAS CABALLERIAS

En algunas casas donde antiguamente sus moradores gozaban de una holgada posición económica y se podían permitir el lujo de comprar animales de tiro o de carga, existen junto a los portales algunos elementos que permitían mantener atadas las caballerías. Pueden ser argollas de hierro o herraduras.





Antiguamente los patios de las casas y palacios se utilizaban como cuadras y caballerizas.En el interior del patio del Palacio Español de Niño, en la pared de la izquierda según se entra, en la misma roca sobre la que se asienta el edificio, encontramos dos curiosos agujeros tallados en la piedra. Su función es la misma que la de las argollas o herraduras: el lugar donde se ataban las caballerías, pasando por dichos agujeros las riendas de los animales. 
Palacio Español de Niño. Agujeros tallados en la piedra .

ERMITA DE BARUES



Barués es un pequeño núcleo del término de Sos casi despoblado (actualmente cuenta con tres habitantes censados) situado a unos siete kilómetros al sur de Sos del Rey Católico, asentado en plena Sierra de Peña junto al barranco de Vandunchil. Se accede al lugar por la carretera que saliendo de Sos se dirige hacia Carlilliscar, y al llegar a Novellaco se toma una pista asfaltada a la izquierda, y tras recorrer unos tres kilómetros por ella llegamos a Barués.

La ermita data de finales del siglo XIII. En el siglo XX se le añadió un edificio junto al muro de la Epístola, utilizado como escuela publica y que actualmente está totalmente desplomado. Restaurada en 1988 por la arquitecta María José Iturralde Navarro, contrasta su cuidado aspecto con los arruinados edificios que la rodean.  Está dedicada a Santa María de Barués, y en el año 1953 fue creada parroquia; pertenece a la Iglesia de San Esteban de Sos y es propiedad del obispado de Jaca.


Ermita de Barués. Abside.

Se hace muy difícil definir una cronología detallada de su construcción, ya que su ejecución se dilató en el tiempo de manera notable y los sucesivos añadidos sólo han servido para crear más confusión estilística al desvirtuar las formas originales.
Según Abbad Ríos[1], se trata de una de las iglesias de estilo románico de la última época, pudiendo ser datada ya a comienzos del s. XIII. En términos actuales de periodización, cabe considerarla como una muestra del románico de inercia, en el que detalles como la molduración de la cornisa o el achaflanamiento de cierto número de canecillos invitan a pensar en fechas tardías, bien entrado el s. XIII (alguno de ellos recuerda a ménsulas de interior de iglesias plenamente góticas del año 1300), aunque tampoco se despliegue el repertorio ornamental más característico del gótico. También el diseño de la cabecera, con la escasa altura del cilindro absidal, el gran desarrollo de la bóveda a partir de la sencilla moldura, la distribución de los vanos o la tipología de pilastras y contrafuertes, coincide en la misma datación. Las soluciones adoptadas en la nave, tanto en el aparejo de mampostería como en el diseño de los arcos, se corresponden con fórmulas habituales en la misma época en distintos lugares de la Corona de Aragón.

La iglesia es románica, de nave única, rectangular, edificada en mampostería, orientada, de unos 25m de largo por 10 metros de ancho y de trazas similares al porche perimetral[2] que se añadió en fecha más tardía, adosada a sus fachadas sur y oeste, a base de cinco tramos sucesivos separados por arcos-diafragma apuntados con dovelas de sillería que arrancan desde el suelo.
Del templo original queda solo su cabecera, compuesta por un cilindro absidal muy corto y presbiterio edificados en buena piedra sillar, perfectamente escuadrada y desprovisto de cualquier elemento ornamental. En lo alto del ábside quedan los canecillos, decorados con figuras antropomorfas y animales, destinados a sustentar una cornisa biselada que se prolonga por toda la curvatura del ábside. Dos vanos aspillerados se abren, por debajo de la moldura, a modo de estrechas saeteras abocinadas con derrame hacia el interior, lo que hacen pensar que su construcción data a un momento avanzado del siglo XIII. Otro vano en el lado norte del prebisterio, abierto en la curvatura de la bóveda, y una cuarta ventana que se abre en mitad del lado sur, nos confirman que son de factura posterior. El ábside remata en imposta biselada sobre la que se alza una bóveda de cuarto de esfera muy apuntada. Por delante hay un arco triunfal parcialmente doblado, que se pierde en el espesor del muro y apea en parte en pilastras con imposta continuación de la absidal y presbiterial.
Ermita de Barués. Porche perimetral.

A la ermita se accede a través de un vano conformado a partir de un arco de medio punto compuesto por once dovelas, prueba de su tardía ejecución, cuyos salmeres arrancan de impostas sin decoración. En el interior se aprecian claramente las dos fases descritas. Cubre con tejado de madera a dos aguas sobre los arcos diafragmáticos. Sobre el tejado una peineta alberga una campana
 A los pies del templo, en el lado norte, hay una pila bautismal del siglo XII tallada en piedra, réplica exacta de la existente en Sos del Rey Católico. Esta pila bautismal procede de un templo arruinado en Camporreal, y desde allí se trajo a esta iglesia por donación de su propietario. Consta de basamento octogonal que crece en forma de pétalos de remate curvo, sobre el que se sitúa la copa cuadrilobulada tanto al interior como al exterior, con baquetones verticales de interior cóncavo en los encuentros.
En los alrededores del templo se advierten restos fragmentados de sarcófagos pétreos aparecidos en las roturaciones de los campos de labor, especialmente en el norte del mismo.[3]
La imagen de la Virgen es una talla de apenas 50cm. de altura, del siglo XII al XIII y que guarda su bella policromía original. La imagen aquí presente es una réplica de la original, la cual se custodia en la parroquia de San Esteban de Sos; por lo demás, resaltar un frontal de altar realizado en madera durante el s. XVII que luce un sagrado corazón en el centro.
Anualmente, el 9 de mayo, día de San Gregorio, se celebra una romería a la que acude gente de la comarca. Antaño, para esas fechas, cuando el núcleo urbano estaba habitado, se celebraban las fiestas populares en esta pedanía.



[1] Abbad Ríos, Francisco. El románico en Cinco Villas. I.F.C., D.P.Z., Zaragoza, 1979.
[2] García Omedes, A. Barués. Ermita de Santa Te. www.románicodigital
[3] JAS. Barués(Sos del Rey Católico)www.romanicodigital.com


BIBLIOGRAFÍA
-Abbad Ríos, Francisco. El románico en Cinco Villas. I.F.C., D.P.Z., Zaragoza, 1979.
-Garcés Abadía, Máximo. La villa se Sos del Rey Católico.Parroquia de San Esteban. 1992
-www.romanicodigital.com

domingo, 16 de noviembre de 2014

LAS CALLES DE SOS




La calle debe entenderse, por un lado, como un elemento urbanístico, de unión y comunicación entre las diversas construcciones que componen un núcleo urbano y, por otro lado, como espacio público, prolongación de la casa, lugar de esparcimiento, recreo o trabajo, donde tiene lugar buena parte de la relación social.
El trazado de las calles de Sos viene condicionado por el relieve. Ancha a la salida de la Villa, se estrecha en el interior del recinto amurallado, donde se constriñe el espacio y se convierte en un laberinto de calles y callejones,  de bajadas y subidas empinadas, obligadas por la orografía del terreno y que encontramos prácticamente en todo el recinto urbano.
Esta especial orografía sobre la que está asentada la Villa, hizo que la planificación urbana se realizara en círculos concéntricos alrededor de la Iglesia y del otro promontorio en el que se encuentra el Palacio de Sada, obligando a los constructores a aprovechar al máximo el rendimiento de las parcelas, siendo éstas pequeñas y estrechas, a la vez que dejaban las calles con el espacio justo para que pasaran los carros, las caballerías y ganados.
Cristóbal Guitart dice que el eje urbano de Sos es una larga calle orientada de sur a norte, de traza sinuosa por tender a seguir la línea de la cresta sobre la que está asentada; de ella descienden a derecha e izquierda y en forma de espina de pez, las calles transversales hasta terminar en las puertas de entrada de las murallas. Todas son estrechas, con caseríos de unas tres plantas, con gran abundancia de casas blasonadas, algunas de gran empaque, todas de piedra, góticas y renacentistas.

Antigua calle abandonada

 En cuanto a la pavimentación de las mismas, hasta hace poco se había conservado su empedrado primitivo, método seguro para no resbalar personas ni animales (en un principio fueron de tierra), hasta que se llevó a cabo la red de alcantarillado y se restauraron la mayoría de las calles del municipio con el aspecto que presentan hoy día, una solución práctica y estética para conservar su imagen medieval y guardar, en la medida de lo posible, su ancestral pasado. Restos testimoniales del primitivo empedrado todavía podemos verlo en Sos en alguna zona del pueblo que queda aún sin restaurar.


Empedrado antiguo
Empedrado moderno



   
                                            

Ultima restauración
                 Aunque los nombres de las calles actualmente van cambiando en función de la representación política del Consistorio, antiguamente, y en general, se las conocía por su ubicación o su relación con algún edificio o construcción de interés para la comunidad o del municipio. Así tenemos nombres como Afueras, Barrio Alto, la Fuente, Tejería, de la Torre...  Otros nombres como Barrio Nuevo o Barrio Verde señalan la presencia de una comunidad judía en el pasado; otros aluden a nombres de santos  (San Martin, san Luis…) o a personajes históricos (Fernando el Católico) o ilustres personalidades o bienechores locales (Isidoro Gil de Jaz, Manuela Pérez de Biel, arquitecto Saiz de Vicuña, arquitecto Pons Sorolla, Emilio Alfaro…) Otros nombres de calle aluden a algún fenómeno climático o cósmico (Viento, Luna...), o a alguna situación curiosa (callejón de Salsipuedes, Mentidero, Desengaño...)
                    El caso es que algunas calles de Sos han ido cambiando su denominación conforme algunos de los edificios de los que tomaban su nombre han ido desapareciendo (del molino, del batán, del horno, del hospital...)aunque otras se han mantenido con el paso del tiempo, recordando al visitante el edificio, servicio público o cualidad que hasta hace poco tiempo podía encontarse en esta calle (del Reloj, del Mentidero, del Mudo, del Pino,delCampo del Toro, Camino Tejería, plaza del Mercado, del Ayuntamiento...)

                                Directorio de las calles de Sos. (A fecha del 2013, pues nuevamente han sido cambiados los nombres de algunas calles)


Calle del arquitecto Pons Sorolla
Calle Padre Mariano Jáuregui
Calle del arquitecto Sainz de Vicuña
Calle Pintor Francisco Goya
Calle A
Calle del Cantón
Calle Ramón y Cajal
Calle Afueras
Calle Salvo
Calle Azucena
Calle San Luis
Calle B
Calle sor Saturnina Tobar
Calle C
Callejón de Salsipuedes
Calle Coliseo
Callejón del Saco
Camino Tejería
Calle del Mentidero
Campo del Toro
Calle del Mudo
Carretera de Gallur a Sangüesa
Carretera del Parador
Calle del Reloj
Carretera vieja de Uncastillo
Plaza de Aragón
Plaza de la Tahona
Calle Doña Manuela Pérez de Biel
Plaza de la Villa
Calle de la Salud
Calle Emilio Alfaro
Plaza del Mercado
Calle Fernando el Católico
Plaza del Mesón
Calle Larraldía
Vía de la Hispanidad
Calle Madrigal de las Altas Torres

Calle de Paúl
Calle Norte



Los nombres de las calles solían señalizarse en cerámicas antiguas, sustituidas con el paso del tiempo por otras cerámicas más modernas. Progresivamente se han ido incluyendo placas y rótulos realizados con otros materiales, como el hierro o la piedra, aunque aún podemos encontrar alguna de las antiguas cerámicas formando parte de las fachadas de los edificios, e incluso rótulos grabados en piedra.


 


 


 


Rotulo de calle grabado en piedra



BIBLIOGRAFÍA
-Giménez Aísa, Mª Pilar. Arquitectura tradicional de las Cinco Villas.Adefo Cinco Villas.Ejea de los Caballeros, 2008.
-Guitart Aparicio, Cristóbal. El paisaje urbano en las poblaciones aragonesas.Cuadernos de Zaragoza nº 40. Ayuntamiento de Zaragoza, 1979.
-Biarge, Fernando y Ana. Piedra sobre piedra. El paisaje pirenaico humanizado. Arpirelieve S.A. Huesca, 2000.




















domingo, 9 de noviembre de 2014

EL LUGAR DE FALLECIMIENTO DE FERNANDO EL CATOLICO LO PREDIJO UN VIDENTE


Cuentan que Fernando el Católico se cuidó mucho de pisar jamás, en vida, la villa natal de su esposa Isabel, Madrigal de las Altas Torres; y esto es porque dicen que un vidente le predijo al monarca que fallecería en la misma villa que vio nacer a su esposa. Cierto es que don Fernando no murió allí, pero sí lo hizo en una villa más pequeña que Madrigal, Madrigalejo. Evidentemente no son, geográficamente hablando, los mismos municipios, puesto que uno está en Avila y el otro en Cáceres, pero el significado toponímico de ambos es exactamente el mismo. ¿Pura casualidad? ¿Acertó el adivino al estar hablando sólo toponímicamente? Si fue así, efectivamente era un genio.
Itinerario de Fernando el Católico en sus tres últimos meses de vida (dado el avanzado estado de su enfermedad podía haber fallecido en cualquiera de estos municipios):
.26/11/1515. Casatejada.
28-30/11/1515. Plasencia.
2-6/12/1515. Plasencia.
7-11/12/1515 La Abadía.
11-12/12/1515 Plasencia.
13-17/12/1515 Galisteo.
18-28/12/1515 Plasencia, Malpartida, Almaraz y Jaraicejo.
2/1/1516 Trujillo.
5-9/1/1516 Trujillo.
11-13/1/1516 La Abertura.

20-23/1/1516 “Madrigal-ejo.” (¿acertó el adivino? ¡Madrigalejo es sólo el diminutivo de Madrigal!)

BARRANCOS

Además del río Onsella, el resto de cursos naturales de la comarca de Sos corresponden a barrancos de carácter estacional que desembocan, la mayoría de ellos, en el río Onsella o en el Aragón. Estos suelen llevar poco caudal debido a las escasas lluvias que se dan en la zona.
Barrancos de Sos del Rey Católico

Barranco de Anués
Barranco de Arás
Barranco de Arbe
Barranco de Barués
Barranco de Calderón
                        Barranco de Carrasco
Barranco de Castilicar. Este está considerado como arroyo porque su caudal, aunque pequeño, lleva agua durante todo el año.
Barranco de Cenaruga
Barranco de Cenera
Barranco de Ceñito
Barranco de Fonteta
Barranco de Fuenfría
Barranco de Fuente Aragón
Barranco de Galbarra
Barranco de Garderas
Barranco de Grallas
Barranco de Gurrillón
Barranco de La Bochornera
Barranco de La Carretera
Barranco de Las Fuentes
Barranco de Mamillas
Barranco de Novellaco
Barranco de Pedreñas
Barranco de Peña
Barranco de Piqueras
Barranco de Portal
Barranco de Rinconera
Barranco de Salanués
Barranco de Salmacia
Barranco de Sentis
Barranco de Val de las Viñas
Barranco de Valdeoscura, también llamado “de la Garganta
Barranco de Valdundan
Barranco de Valmediana
Barranco de Vandunchil
Barranco de Vico
Barranco de Visarrón
Barranco de Zaberías
Barranco de Zapatero
Barranco de Zoco
Barranco de la Carretera
Barranco de la Pancha
Barranco de la Val del Santo
Barranco de Las Fuentes
Barranco de los Castillos
Barranco de los Frailes
Barranco de los Zarecos
                        Barranco del Aguilar
Barranco del Esquilador
Barranco del Lisquero
Barranco del Riguel
Barranco del Solano. Al igual que el de Castiliscar, también se le considera arroyo.
Barranco Lacuey
Barranco Seco


Barranco de Arbe a su paso por la Retadolla


BIBLIOGRAFIA
-Mapa cartográfico de Sos del rey Católico. Año 1928. Gobierno de Aragón.
-Mapa geológico de España. E. 1:50.000. Hoja nº 207, división:26.10 (Sos del Rey Católico). I.G.M.E., Ideal. Madrid, 1977.
-Toponimia de Sos del Rey Católico. Gobierno de Aragón. 2013.